Mi foto

Últimas entradas

julio 2008

lun mar mié jue vie sáb dom
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Álbumes de fotos

Últimos comentarios

Blog powered by TypePad
Miembro desde 11/2005

sábado 19 de abril de 2008

A favor de Cuba

Rompo mi pertinaz y voluntario silencio y cedo, aunque sea mínimamente, a la tentación de "la pereza activa" que asedia a todo aquel que a su vez es asedidado por los plazos de entrega de ciertos trabajos. Y lo hago sólo para transmitir a los pocos visitantes que todavía se acuerdan de mí un enlace muy interesante . Va sobre Cuba, como mi última y ya lejana entrada, y de por qué hay que apoyar a los disidentes cubanos, por si alguien todavía cree que los nuevos tecnócratas-empresarios del PSOE, con casa  en La Habana y trato de altos funcionarios del aparatchik van a hacer algo por acelerar las cosas.

www.dialogosi.org

Y cuando termine con los dichosos encargos, volveré, como Fumanchú

viernes 11 de enero de 2008

La Cuba que no cesa

Castro_p   Me refiero a la de Castro, a esa persistencia en la dictadura apoyada por la mala fe de los progres y sostenida con notorio provecho por los millonarios de izquierdas españoles, recibidos en la isla como altos funcionarios. “¡Chitón! ¡No protestéis! ¡No hagáis ruido! ¡Dejad que nosotros arreglemos las cosas! Estamos a punto de conseguir una transición honrosa (quieren decir provechosa, para ellos claro)”. Por eso ha sido tan importante que por fin se pudieran celebrar en la Casa de América esas Jornadas sobre la revolución y la homosexualidad en Cuba promovidas por la plataforma gay COLEGAS, por el Canal Odiseo y por la Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid. Ningún representante del PSOE en las mesas, a pesar de haber sido invitados por los organizadores y de que hubo representantes del Partido Popular y de CIU; ningún zerolo a la vista, para defender y apoyar lo que para ellos debería de resultar intolerable. Ningún actor o director de cine español para visionar la proyección del nuevo montaje de Conducta impropia, la película de Néstor Almendros y de Orlando Jiménez Leal que debió de estremecer mucho más al mundo de lo que lo hizo.

Reinaldo_arenas_2 Yo la había visto por primera vez hace casi treinta años, gracias a José Miguel Ullán, que dirigía un programa cultural en TVE irrepetible en el que también debutó Pedro Almodóvar. Ahí muchos pudieron descubrir, junto a la figura entrañable de Reinaldo Arenas, la crueldad radical y reiterada de la revolución cubana que, como dice Jacobo Machover fue patente desde el principio. No hubo romanticismo en la revolución cubana, no hubo momentos de ilusión no hubo más que abusos y dominio. Ninguna realidad política se parece más a la fábula de Orwell, Rebelión en la Granja, que esta pesadilla caribeña. Orwell pensaba en Stalin, pero anticipó a Castro. No esta previsto que Machover participara en esas jornadas pero asistió a ellas acompañando a Zoe Valdés (ambos viven en París) y fue una gran suerte para todos, porque le invitaron a que hablara de su nueva obra sobre el famoso asesino Che Guevara. Su libro, precedido ya de una enorme polémica, no va a tener fácil encuadre en la gazmoña política editorial española. Machover, que fue muy de izquierdas ya lo es menos, lo quiera o no y yo he sido testigo de descalificaciones de su intachable trayectoria intelectual. Intervino, por supuesto, Zoe Valdés, tan odiada por los filocastristas y que estuvo muy ponderada y menos provocadora de lo que algunos moderados se temían. Intervino el artista Herman Puig, el periodista de El País, Roger Salas, así como muchos otros poetas y periodistas cubanos que habían sido víctimas de la represión, simplemente por ser lo que eran, lo que hace muy difícil que no se piense en los judíos y los nazis. No quiero olvidarme, para terminar, de María Elena Cruz Varela, la poetisa que sufrió tantas vejaciones en la cárcel que la dejaron graves secuelas, sólo por cometer “delitos” de opinión. ¡Y Javier Bardem se atreve a pedir en Cuba que juzguen por criminal de guerra…. a José María Aznar! Como diría mi abuela: ¡la vida es un asco! Y yo añado: y algunos unos miserables.

Otrosí,

GEES - La cara oculta del Che. Los fusilamientos

La revolución y la homosexualidad, a debate en Casa de América - Terra

Conducta impropia  

domingo 6 de enero de 2008

Los Reyes Magos

Libro_de_visitantes Con la aparatosa llegada de los Reyes Magos a todos los hogares se prolonga y se terminan en España las fiestas de Navidad. Los Magos advirtieron una señal en la estrellería y la siguieron hasta verla hecha carne en un establo, en Belén. Importa poco si fueron tres o cuatro, ni si es verosímil que pudieran hacer ese viaje en tan corto espacio de tiempo, lo que importa es la carga simbólica: respeto y regocijo ante la esperanza, siempre renovada, de que sobrevenga un nuevo orden que mejore las cosas, tan revueltas, de los países y de las personas. Por muy conjugado que haya sido ese gran acontecimiento en todos los modos y tiempos artísticos, por mucho que haya ido adaptándose a las costumbres de cada época, la manera más imaginativa de recrearlo sigue siendo el Belén o Nacimiento, desde que se inventara en Nápoles, allá por el siglo XVIII, y a este respecto Caja Madrid ha echado los restos con un magnífico Belén napolitano con el que ha temblado, nunca mejor dicho, el Misterio.

En torno a éste (la Virgen María , San José y el Niño Jesús), que permanece inmutable, cada cual es libre de armarlo como quiera, y contar en él lo que le parezca. A la rica y magnífica bibliografía sobre este tema, hecha de poemas, cuentos y villancicos, hay que añadir ahora el Libro de Visitantes de José Jiménez Lozano. El relato está armado exactamente como un Belén, y distribuido con el mismo detalle y mimo con el que cada cual, en su casa, narra esta historia inmortal a través de las figuritas que va adquiriendo año tras año. Son igualmente imprescindibles la mula (JJL la hace habladora) y el buey, que calientan y protegen el improvisado paritorio. Los pastores no pueden tampoco faltar. Acuden a la cita, avisados por los ángeles, los pastores con sus ovejitas y sus burritos cargados de humildes regalos. También hay posaderos sin corazón, mujeres piadosas que ayudan en lo que sea, niños traviesos que ofrecen gallinas robadas al Niño, soldados romanos, sobrecogidos por esa luz que inunda de manera increíble el mundo, mercaderes astutos que tras la visita de los Astrólogos huelen el tráfico de reliquias. El establo está a rebosar de personas y de animales.

La noche es fría y llena de prodigios. Entre ellos una estrella cometa cuya estela siguen tres Reyes Astrólogos, advertidos por el cobarde y malvado Rey Herodes (a quien JJL se permite la ironía de convertir en un moderno líder político, muy preocupado por su imagen) de que ahí se está fraguando algo muy grande, hasta que llegan al establo y completan con su visita el retablo… Y como en esos belenes caseros en los que los niños ponen un dinosaurio, un tanque o un indio apache, Jiménez Lozano, tras la visita al establo de los “tres de Oriente”  introduce la de otros cuatro Magos universales: Descartes, Pascal, Hegel y Spinoza. No podía el Niño soñar con más destacados maestros. Ni tan bien buscados. Lástima que Dios no juegue a los dados.

jueves 3 de enero de 2008

Que sea el último

¡Que 2007 sea el último año en que tengamos que desayunarnos con la fea cara del zapaterismo, oculta o secreta! ¡Que en marzo los españoles recuperen la razón y el voto! ¡Que se haga la luz en los cerebros de los jóvenes devoradores de videojuegos que votan por primera vez! ¡Que podamos sacudirnos por fin ese sin sentido! ¡Que los que vengan enderecen lo que puedan de tal desbarajuste! ¡Que podamos olvidarnos de la política y de los horarios de los trenes de alta velocidad y que reine la paz y la literatura en nuestros días! Estos son mis deseos más fervientes para el 2008. En esta ocasión no haré balance del año cultural porque me costará mucho morderme la lengua y no quiero (des)calificar a tanta gente con la que luego puedo tener que bregar en mi actual trayectoria profesional. No es cobardía –me puse a disposición del PP para completar listas municipales en el País Vasco y me metieron cuarta en las listas de Zizurkil, un pueblo de la Guipuzcoa profunda que, visto en el mapa, da miedo y al que de haber salido elegida no habría dudado en acudir- sino simples estrategias de convivencia y de connivencia. Y nadie piense que es una manera sibilina de hacer jugar a las adivinanzas a ciertas personas –son tantas con las que tengo que tratar (premiadas o no), y de tan diferente pelaje, que difícilmente sabrán acertar cuáles son aquellas que podrían darse por aludidas.

Me voy a limitar a recordar, como les prometí en la entrada anterior, a los que murieron el año pasado, y como ya no tengo una memoria tan buena como antes, me he guiado por el suplemento de El Mundo, de 31 de diciembre que evocaba a 50 personajes famosos (¿por qué no 60?) fallecidos en el 2007. Yo haré mi lectura personal limitándome a aquellos cuya muerte no sólo no me dejó indiferente sino que, además, fueron decisivos en la historia pasada y reciente y cuya ausencia abre nuevas expectativas a las generaciones futuras. Como decía Isaac Asimov, poco antes de morir atropellado por un coche en Nueva York: “los viejos tienen que morir para que los jóvenes puedan vivir”. ¡Qué faena!

El obituario empieza con Ponti, el productor italiano y marido de la momia mejor conservada del cine internacional, me refiero Sofía Loren, más lacada que un pato chino y lo menciono sólo para poder decir esto. Sigue con dos periodistas de altura, el americano Art Buchwald y el polaco Kapuscinski, cada uno en su estilo, irrepetibles. A mi entender más el primero que el segundo. En el plano nacional, se suicida en abril una hermana de la esposa del Príncipe de Asturias y el país se estremece. El suicidio, decía Nabokov, es un desperdicio del yo. Y una venganza. Paso por una serie de estrellas de cine de moderado impacto hasta llegar a un singular personaje con el que tuve cierto trato en su día, Alejandro Finisterre. El retrato necrológico del periódico le magnifica. Cierto que descubrió el futbolín, que perdió la patente, que secuestró un avión para huir de Guatemala, pero no lo es menos que, convertido en albacea de la obra de León Felipe y de Juan Larrea, se paseaba por todas las editoriales exigiendo derechos y amenazando con interminables denuncias y ahí es donde me tocó soportarle. Supongo que alguien le echará de menos.

Ese mismo mes muere en la cama, a los 96 años de edad, Maurice Papon, un desaprensivo criminal de guerra francés que se confundió en el brumoso paisaje de la función pública. Entregó a 1560 judíos a la Gestapo y escapó a todos los procesos que le entablaron tras gozar de una larga vida de privilegios y excepciones. Por muchísimo menos condenaron a muerte a Céline y a Robert Brasillach, pero eran escritores y de difícil reciclaje. Boris Yeltsin, borrachín y cardíaco muere en abril. Siempre le recordaremos en 1991, subido a un tanque, símbolo de la caída de la Unión Soviética. Sublime. Luego, entre julio y agosto una cascada de muertes que no dieron descanso a los VIPS hispanos. Jesús de Polanco, el Corleone de la edición española, cuya sucesión ha generado una guerra de familias que merecerían como poco un Coppola (me ofrezco para escribir el guión, ahora que ha muerto Mario Puzzo); Gabriel Cisneros, Rodrigo Uría (conocí a su hermana Blanca, compañera mía de colegio y fallecida muchos años antes), y le conocí a él en circunstancias de las que hablaré en mis Memorias y que están relacionadas con los Thyssen, el director sueco Igmar Bergmann cuyas películas se emitían en mi época en los cines de Arte y Ensayo; su temática religiosa llenaba de estupor a los progres del momento. Francisco Umbral dejó al Mundo desarbolado y buscando sucesor para su columna. Ni para lo bueno ni para lo malo podrá suplirle nadie. En agosto murió de un paro cardíaco un futbolista del Sevilla, Antonio Puerta. Esa “muerte súbita” desató una oleada de histerismo colectivo que me dio ganas de exiliarme a Finlandia donde tengo una sobrina que esperaba estuviera dispuesta a acogerme, hasta que me enteré de  que su marido era ¡cronista deportivo! La actitud de los españoles y de los medios de comunicación, lejos de ser conmovedora, resultó degradante. ¡Pobre muchacho! ¡Morir así y tener que soportar ese circo! José Luis de Villalonga murió poco después. Sólo me cayó bien porque descubrí que fue el primero de una larga saga de escritores contratados para escribir las memorias del barón Thyssen (yo fui la sexta) ¿Han visto ustedes que se hayan publicado?  Pero ¡chitón!, no vaya a procesarme Carmen Balcells. Luego una sucesión de actores, ya provectos, como Emma Penella y Fernando Fernán Gómez, o de locutores como José Luis Pecker con cuya muerte se echaba doble llave al sepulcro del Cid (como dijo realmente Joaquín Costa, y no siete como le atribuye la leyenda). Penella antes de caer en las bajuras de “Aquí no hay quien viva” representó, guapetona y oronda a una Fortunata inolvidable y mucho más cercana a la descrita por Galdós que la escuálida Ana Belén de la serie televisiva. En cuanto a Fernando Fernán Gómez, su funeral "laico" fue una patochada digna de un cómico de la legua y de la lengua, que prefería olvidar sus épocas de Balarrasa como otros su "inquebrantable adhesión" y no estoy pensando especialmente en Marisol que, al fin y al cabo era una niña. También Polanco tuvo su funeral laico y ahí, con Felipe González y el discurso sobre el “fuego amigo” empezaría yo mi nueva versión del Padrino. Esas ceremonias laicas que utilizan términos religiosos (bautizo, comunión, funeral etc.) demuestran hasta qué punto es verdad aquello de Chesterton de que se ha dejado de creer en Dios para creer en cualquier cosa. ¿Quién les impide utilizar los términos verdaderamente laicos de "homenaje" y "fiesta", pongo por caso? Esa querencia denota hasta qué punto añoran la religión que les vio crecer.

Pero esto se alarga. Me salto, pues, la larga sucesión de empresarios, políticos y actores de uno y otro lado del Atlántico que nos abandonaron este año para terminar con dos muertes que no recoge El Mundo pero que me parece insoslayable mencionar: Me refiero a la de los dos guardias civiles asesinados por ETA en el Sur de Francia, Raúl Centeno y Fernando Trapero. No son naturales y elegantes como las anteriores, sino injustas, y por lo tanto incómodas; tal vez por eso no las hayan recogido en ese peculiar reportaje, pero por mucho que desentonen en esa especie de Gotha fúnebre no las debemos olvidar. Nos recuerdan el dolor de sus familiares y la vergüenza de España.

lunes 31 de diciembre de 2007

Suma y sigue

Los españoles hemos acabado nuevamente el año metidos en el zapatero, uno de los lugares más sucios y desordenados del ropero. La patria está bajo mínimos, sin embargo, muchos de los que trinan contra la inoperancia de su gobierno se disponen a votarles de nuevo. ¿Masoquismo? No, odio irracional a la derecha a pesar de que estos “descontentos” admiten que las cosas han empeorado gravemente, y en todos los ámbitos. El zapaterismo es un fracaso absoluto, además de un tremendo disparate. La ley del divorcio causa un sinfín de problemas económicos a los españoles; cuando había más dificultades para divorciarse la gente se lo pensaba dos veces antes de triturar a la familia y convertir a los niños en el mejor de los casos en unos hiperactivos y en el peor, en futuros psicópatas. No lo hacían para impedir esos desastres, pero seguían adelante. La ley del aborto habrá terminado con las chapuzas a domicilio pero facilita el asesinato de fetos viables. Hecha la ley, hecha la trampa. El matrimonio de homosexuales no impide que en los barrios donde reside este “colectivo” se vote al PP mayoritariamente. Como es natural ellos también quieren lo mejor para sus hijos.

Y si hablamos del gobierno… Ahí está Zapatero riñendo a los padres por no ser lo suficientemente cultos para sus hijos y queriendo imponer el ceceo a toda la Península; sobre todo, ahí está la ministra de Obras Públicas que se ha cargado las vías férreas, cebándose particularmente en Cataluña, autonomía española simpática y popular do las haya... Los ciutadans (no los de Arcadi Espada y compañeros mártires sino la burguesía de toda la vida) se echan a la calle cabreados e insultan… ¡no a sus gobernantes autonómicos que lo hacen lo peor que pueden, ni siquiera a la sin par ministra Álvarez sino a España. ¡Cómo si ellos no fueran españoles y cómo si sus abuelitos no hubieran sido ¡y de qué modo!, unos puntales del franquismo! Toda una generación, a la que pertenezco, debe a esos patriotas una infancia incómoda y fea, vestidos con la espantosa lana rasposa de la dictadura. Manifestaciones como esas han conseguido que el cava extremeño haya pasado en pocos años de 25.000 botellas a 400.000. El boicot a los productos catalanes no es sólo una consecuencia del libre mercado y del ejercicio de la libertad democrática, sino una suerte de justicia poética.

En otro orden de cosas, la antipática represión a la Iglesia Católica está haciendo más por el incremento de fieles que cualquier campaña diocesana de proselitismo. A pesar de los cánticos nada espirituales que se oyen en los templos, éstos se llenan cada vez más. Por cierto el ministro Solbes se equivoca al reñir a los españoles por dar un euro de propina en los bares; donde verdaderamente se despilfarra es en las iglesias cuyas colectas arrojan ya cifras impensables antes del euro. Pero como son laicos ni se enteran y eso que estas Navidades han mandado felicitaciones urbi et orbi desde los Ministerios (recordarán que el año pasado era tabú). ¡Hay otros datos muy esperanzadores para pensar en la derrota del zapaterismo: Pepiño Blanco ha dicho que si vuelven a ganar será ministro. ¡Este sí que es un país de oportunidades! Lo peor es que ETA se ha fijado claramente un cupo de dos muertos al año y lo ha cumplido con precisión implacable. Suma y sigue.

La nota ridícula, y también la guinda sobre la tarta de nata, la ha puesto la Unión Europea al nombrar a Felipe González presidente de un Comité de Sabios encargado de “pensar” el futuro de Europa. Genial idea si se tratara del futuro del planeta de los simios. Dicho comité tiene ya presidente pero no sabemos si tiene sabios. Ya los irán recogiendo de aquí y de allá. Al parecer esto del Comité es una ocurrencia de Sarkozy, la gran esperanza americana de la derecha europea pero, francés al fin y al cabo y por tanto proclive a las Asambleas. La izquierda es muy contagiosa y va a costar mucho trabajo vacunar a los políticos europeístas, por muy de centro o de derechas que sean, de determinadas querencias socialistoides. Ya lo decía Robert Conquest en un libro hiperlúcido, que a ver si se traduce de una vez al español, titulado en la edición francesa –traduzco a mi vez- El atroz siglo XX: que la idea de Europa, con esa manía del proteccionismo y de la regulación de la vida de los ciudadanos, es la sustitución de la idea del socialismo. Conquest aconseja a los británicos que se alíen con EE.UU y se olviden de Europa. ¡Quién pudiera! La parte positiva es que si Zapatero gana y quiere cambiar una maceta del palacio de la Moncloa tendrá que pedir permiso a la Comunidad de Madrid. Pero no vale la pena comprobar qué le respondería Esperanza Aguirre. La prefiero dentro. Podría seguir así mucho tiempo pero en algún punto hay que acabar. Dejo para mañana mi revisión del año 2007 y lo haré a través de sus muertos más principales. Ellos lo dicen todo de los vivos. Feliz Año.

martes 4 de diciembre de 2007

Más de lo mismo

¿Recuerdan el año pasado por estas fechas, cuando el gobierno convocó una manifestación-trampa en contra de ETA por el “accidente” de la T4 en la que murieron dos ciudadanos ecuatorianos? ¿Se acuerdan de que manipularon burdamente el dolor de los familiares de las víctimas, incluso para usos pre-electorales (me refiero a las elecciones municipales y autonómicas), cuando los candidatos del PSOE e IU les montaron subrepticiamente un “homenaje” en un conocido centro cultural madrileño, coreados por Pilar Bardem, Luis García Montero y Zerolo? Ahí estaban Inés Sabanés, Zerolo, y Sebastián y Simancas (estos dos últimos, desaparecidos del panorama político para bien de la humanidad) ¡Y se permiten el lujo de hablar de manipulación de las víctimas!

También recordarán que en aquella convocatoria el PP no les secundó, como ellos nunca secundaron las convocatorias de la AVT y del Foro de Ermua. Pues bien, en esta ocasión, la convocatoria es unitaria, PP, PSOE, y demás grupos políticos, junto a los sindicatos, apelan a los ciudadanos de todas las tendencias a manifestarse. Sin embargo estamos ante el mismo dilema patametafísico: ¿Voy o no voy? A muchos ciudadanos de a pie les tortura no saber qué hacer en estos casos. A un lado, la memoria de los dos guardia civiles tiroteados de mala manera en el Sur de Francia, sus vidas destrozadas, el dolor de sus familiares. De otro, la vileza del gobierno de España que, hoy sí, mañana no, reacciona de manera ciclotímica ante el terror etarra. Si vamos, ¿no será nuestra presencia un apoyo tácito al gobierno más desastroso de la historia de la democracia española? ¿No estaremos haciéndoles el caldo gordo a sus más que presumibles pésimas intenciones de reincidir en cuanto puedan en sus errores?

Habrá que ver cuál es el resultado. No lo digo por los hipotéticos enfrentamientos que a todos asustan, sino por el número de manifestantes. No creo que lleguen ni a dos mil, mal contados. Una pena que haya que hacer tales cábalas en un momento luctuoso. Pero gato escaldado, del agua caliente huye. Porque sabemos que mañana, cuando estos pobres chicos se hayan convertido en estadística, volverán a caer en el olvido gubernativo. Si la convocatoria es un fracaso, malo para el PSOE, porque el PP sabe ya de antemano que la mayor parte de su electorado no va a aparecer por ahí, al no apoyarles ni la AVTni el Foro de Ermua. ¿Y por qué habrían de hacerlo si el gobierno no sólo nunca acude a las manifestaciones a favor de las víctimas, sino que, por el contrario, les acosan y acusan, y les insultan sistemáticamente, llamándoles fachas? Me parece bastante peor que el episodio de ayer ante el Ayuntamiento de Madrid, que tanto revuelo a armado. Durante dicha concentración, supuestamente silenciosa (pero que no lo fue ni mucho menos), algunas personas imprecaron a Zerolo aludiendo, con la más insultante y degradante palabra del vocabulario castellano, a su condición de homosexual, de la que, por cierto, él alardea continuamente y a la que debe su acta de diputado. ¿O no? ´

Este desafortunado incidente les vino como anillo al dedo para convertir el exabrupto en un altercado mayúsculo. Una militante fanática de izquierdas con quien yo discutía sobre estos extremos apostilló: ¡Además, los que le insultaron eran de la AVT ¡¿Cómo podéis saberlo –la pregunté yo- ¿es que ya les habéis detenido? No me cabe duda de que si pudieran lo harían Este incidente ha sido magnificado y reprobado por tierra, mar y aire, en los medios de todas las tendencias. Incluso Federico Jiménez Losantos ha regañado esta mañana en la COPE a sus oyentes, censurando a quienes trataron tan mal al delicado Zerolo e instándoles a qué si quieren manifestarse esta tarde, lo hagan pacíficamente. Yo tampoco creo que esté bien insultar ni humillar a nadie, pero tampoco me parecería mal que se aprovechara la ocasión para recordar a Zapatero que dimita. Es bastante menos de lo que ellos hicieron durante la manifestación –también consensuada- del 12 de marzo del 2004.

lunes 3 de diciembre de 2007

La historia interminable

Apenas ha pasado una semana y de nuevo bajaremos a la calle, empujados por la necesidad más negra y la realidad más amarga; otra vez tenemos que seguir clamando contra ETA y contra los que pactan con ETA y contra los que gobiernan y quieren gobernar en el País Vasco en nombre de ETA, porque “el gobierno de España” –marca registrada-  no tiene la valentía de ilegalizarlos, como tampoco tuvo la valentía de seguir la eficaz línea trazada por el gobierno de Aznar en la lucha antiterrorista, rompiendo “la unidad de los demócratas” e iniciando una negociación que ha demostrado ser un error garrafal, como no podía ser menos. Ahora hay que  lamentar el acceso de otras dos familias a la triste condición de víctimas, engrosando esa cada vez más larga lista de personas a las que el gobierno no sólo no apoya , sino que  no ha dejado de atacar, bien sea en la figura de Alcaraz, intentando procesarle por expresar su opinión, bien sea recurriendo a la descalificación de los que se manifiestan a favor de las víctimas, como ocurrió con Savater, el cual  se suponía debería estar a su lado y que, de hecho, lo había estado, cuando era tan activo en Basta Ya, y cuando escribía esos artículos que le salían tan redondos el día en que no incluía el pellizquito de monja del final con el que, en artículos alternos, tenia que demostrar a sus editores que él, a diferencia de Herman Tertsch,  sabe conciliar su fama de independiente, salvaje y fiero (y a una doncella comerme quiero, como se decía en uno de los capítulos de Guillermo Brown, no sé si el propio Guillermo o alguno de su panda, seguro que Savater lo recordará perfectamente ya que se los sabe de memoria), sin molestar a la línea ideológica y editorial del periódico. 

La última aventura incierta a la que ha embarcado a otros este singular cruce entre Peter Pan y el Capitán Araña (como Zapatero lo es de Bugs Bunny el Pájaro Loco), es la creación de un Partido para rehabilitar a la izquierda demediada.  Savater pone el argumentario intelectual y la apoyatura mediática, sin mojarse personalmente. Para eso está Rosa Díez, una persona infinitamente más arrojada que él y bastante más “mentalizada” con una causa en la que ella cree por entero, sin más lastre que el de aferrarse al prurito, totalmente irracional y para mí incomprensible, de “ser de izquierdas” síndrome que normalmente se pasa en cuanto has leído un poco (recomiendo, para abrir boca desde Platónov, pasando por Nina Berberova, y desembocando en Vasili Grossman y Alexander Solzhenitsyn ) o simplemente si miras a tu alrededor y das un repaso a las causas que sigue sosteniendo a machamartillo esa poco acertada opción política, y, desde luego se disipa del todo en cuanto has votado al PP dos veces seguidas.

Más que un partido bisagra este nuevo partido es el perro del hortelano: ni come ni deja comer. No ganarán, pero quitarán votos a uno y a otros, y para el País Vasco puede ser desastroso. Puestos a hacerlo –¿por qué no soñar?- mejor hubieran esperado a que terminara la pesadilla Zapatero, que ya tendrán tiempo en la oposición de hundirle y de rearmar moralmente a la izquierda, como algunos dicen ingenuamente. Conozco ya a varias personas –muy de derechas- que van a votar a Rosa Díez para no votar a Rajoy, al que consideran centrista, luego blando, como conozco a mucha gente que, siendo visceralmente de izquierdas, tomarán ese día un protector gástrico y votarán al PP para conseguir que Zapatero y sus mariachis se vayan a las tinieblas exteriores, que puede ser La República bolivariana de Venezuela del consolidado Chávez (¿le han oído apoyando a Zapatero y amenazando al PP si gana las elecciones?) o la República bolivariana de Cuba que, en su afán imperialista, está preparando Chávez con Raúl Castro. Y hablando de Castro, ¿por qué no entierran a Fidel de una vez, y si no ¿por qué no le cambian el chándel al ectoplasma de las apariciones? ¡Cómo si no hubiera ya adelantos en los efectos especiales! Habría un montón de productoras de cine españolas dispuestas a hacerlo.

miércoles 28 de noviembre de 2007

Con su pan se lo coman

No pude ir a la manifestación del sábado por culpa de la gripe. Maldita sea. Yo, que soy una asidua de la rebelión cívica, tuve que limitarme a ver por televisión cómo avanzaban, en lucha denodada contra el viento, los apretados grupos de manifestantes hacia un objetivo común, la plaza de Colón y la reivindicación de esa amarga asignatura: la liberación del País Vasco de sus extorsionadores, chantajistas y matones. Aunque como vuelvan a ganar los zetapetistas pronto tendremos que reclamar esa libertad para Cataluña, Andalucía, Castilla La Mancha, Galicia y me quedo corta. La tarde era hermosa, pero fría.  En Madrid el norte es malo para el peinado pero bueno para las banderas. ¡Cómo lucían éstas! ¡Qué prodigios malabares hacía el viento con ellas! ¡Qué gracioso revoleo de faldones! ¡Tal parecían veleros rojigualdos surcando ese mar que Madrid esconde al final de cada Avenida! ¡Cómo debían estar sufriendo los que respetan tanto a los símbolos que prefieren mantenerlos ocultos!

Algunos han llegado a acusar a esa rebelión cívica de apropiárselos, como si alguien les impidiera a ellos usarlos cuando les venga en gana. Pero si no lo hacen, por algo será. La ventaja de ver este tipo de eventos por televisión, al abrigo del hogar, es que puedes quedarte hasta el final, hasta los últimos compases del himno nacional, y además, oyes a la perfección las palabras de los oradores, percibes hasta el último gesto de sus caras, el movimiento de sus cejas, sus sonrisas. Lo de las víctimas es el cuento de nunca acabar. Hay un libro de cuentos de Fernando Aramburu, quien por cierto vive en Alemania, titulado Los peces de la amargura, que plasma perfectamente el calvario por el que pasan las víctimas en el País Vasco, como si el baldón lo fueran ellas y no los asesinos y los hampones y los silenciosos cómplices de los hampones, disfrazados de vecindario alegre y confiado. Ya era hora de que esto se reflejara –y de esa manera tan eficaz- en la literatura española donde, en general, los peces se prefieren de colores.

No obstante confío en que dentro de unos meses –ya muy pocos- sólo tengamos que volver a manifestarnos de alegría. Aunque siempre nos quedarán Cuba y  Venezuela, países en los que supongo, habrán de asilarse pronto Zapatero y Pepiño Blanco. Y no lo digo porque piense que su Partido vaya a represaliarlos –no- ni el país que tan funestamente gobernaron a pedirles cuenta de nada–semos demócratas, qué caray- sino porque serán los únicos países del mundo no civilizado donde sabrán recompensarles los servicios prestados. Bueno, también les queda Marruecos, pero eso le va más a Moratinos, que les adora y les quiere regalar/devolver (para él no cabe duda) Ceuta y Melilla, o a Felipe González que tiene el "alma de nardo del árabe español" y ha trabado amistad con  Tahar Ben Jelloun, residente en Francia. A ambos les gusta más "la tierra milenaria donde crecen las sabinas" para veranear que para vivir. ¡No somos tontos, que sabemos lo que queremos! Sin embargo a los de Galicia y a los de León (que lindan con Galicia) les ha tirado siempre más América, mira tú por donde. Por eso allí nos llaman a todos los españoles "gallegos".

Pues con su pan se lo coman. ¿O ya se lo estaban comiendo? porque mira que se han puesto nerviosos con el "Por qué no te callas" del Rey. Oficialmente le apoyan pero un pajarito generalmente bien informado me ha dicho que en el fondo le consideran un metepatas y que el desquite real les obliga a reiniciar peligrosas partidas de póquer que ya creían ganadas.  ¡Los pobres! y todo lo hacen por el gobierno de España, no se equivoquen, que es marca registrada. A falta de banderas.

domingo 18 de noviembre de 2007

Ritos anuales

No me tengo por una persona tranquila (en el sentido de “sin inquietudes”), al contrario. Me jacto de interesarme por todo, de estar abierta a las novedades, de no rechazar nada de plano (a no ser que lo conozca muy bien y me disguste), de escuchar y, sobre todo, de actuar. Aquí está mi perdición, hago tantas cosas, me lío tanto, acepto tantas tareas y se me ocurren tantos proyectos que no me queda tiempo para recrearme en mí misma, cosa que también me gusta, como resulta evidente.

Este preámbulo tiene por objeto explicar cómo, no siendo rutinaria, soy sin embargo ritualista. No me refiero a los ritos anuales, más o menos colectivos, que nos dicta (o sugiere) el calendario sino aquellos, totalmente privados, que nos imponemos nosotros mismos, como es mi caso. Seguro que hay otras motivaciones ocultas, burdo sería el negarlo, pero ¡ay! me temo que sean insondables. Mi asiduidad, me consta, admira (y exaspera) a algunos de mis amigos y desespera a mis enemigos. Pero yo no defraudo ni a unos ni a otros.

Por ejemplo, Las Jornadas de Traducción Literaria de Tarazona. Llevan quince años celebrándose y he asistido a todas, aunque no siempre me han invitado sino que, las más de las veces, he tenido que pagar como cada quisqui y residir, si se tercia, en la austera hospedería del Seminario Diocesano. ¿Por qué? Pues porque, absurdamente, me siento vinculada al proyecto de la Casa del Traductor, en cuyo patronato estuve en sus orígenes, por razones que preferiría olvidar pues están ligadas a una de las etapas más antipáticas de mi carrera profesional (fui Presidenta de APETI hasta que los intérpretes jurados dieron un sucio golpe de estado, pero este capítulo lo dejo para mis memorias, eso sí, sin mencionar nombres no vaya a ser que les guste), y aunque ya nada tenga (afortunadamente) que ver con la gestión institucional de la Casa, en ningún sentido, siento que es mi deber asistir puntualmente, de no impedírmelo mi estado de salud y, cosa rara, jamás he estado enferma esos momentos –puro otoño– tan peligrosos como bellos. 

Hay en esas Jornadas (he hablado mil veces de ellas), algunos fieles, en general profesores universitarios o traductores literarios profesionales, tan avezados y resabiados como yo, que acuden a la cita con bastante asiduidad. Los encuentro ahí, año tras año, pero alguna vez han faltado. Yo no. Han cambiado los directores de la Casa del Traductor, desde el fundador, Francisco Uriz, pasando por Maite Solana y ahora Mercedes Corral; ahí estoy yo para felicitar al nuevo y recordar a los anteriores. Han cambiado también los alumnos de las distintas facultades de traducción que proliferan por el suelo patrio y que acuden a Tarazona, llenos de curiosidad y, a veces, de sano escepticismo. Estos muchachos, “absolutamente modernos” se muestran generalmente ajenos, cuando no contrarios (benditos sean) a la politización que marcó a los que han dirigido y todavía dirigen las asociaciones profesionales de traductores y de escritores en nuestro país y regiones adláteres. Ahí estoy yo para comprobar y regocijarme de que no entiendan las alusiones políticas al uso, bueno, mejor sería decir “al desuso”, con que salpican sus discursos muchos de los protagonistas.

Cosas de viejos, les digo, que no saben adaptarse a la democracia. Porque aunque hay de todo, desde luego, prevalece la vieja guardia. Huelga decir que de signo izquierdista, pero lo explicito por si acaso alguien se equivoca. Esto tiene una explicación que se hunde en el pasado. Dichas asociaciones fueron creadas, por lo general, en época franquista y estaban concebidas no sólo como un instrumento de reivindicación laboral, al amparo de la ley, sino también como un cómodo refugio de disidentes que veían así la posibilidad de reunirse y de viajar. Esto ha durado mucho tiempo y todavía hay algunos supervivientes de esa época que siguen liderando las asociaciones y propiciando la sucesión con nuevas oleadas de nostálgicos que, por edad, lo son de lo desconocido. Eso es lo malo, que no han sabido adaptarse a los tiempos y todavía creen que luchan contra el maligno cuando en realidad luchan contra sus propios fantasmas.

Por último está el aliciente estético: la hermosura apabullante del trayecto, que yo hago por la carretera de Burgos, vía Riaza, Ayllón, San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Soria, Ágreda, hasta llegar a Tarazona. Esta ruta, a diferencia de la oficial (la autopista de Barcelona), además de menos frecuentada, todavía está llena de tramos ribereños que despliegan en su arbolado, y con todo lujo de detalles, la riqueza cromática de la estación otoñal. Sólo por eso vale la pena desplazarse hasta Tarazona. No creo que hubiera sido tan fiel de realizarse esos comicios en invierno, ni tan siquiera en primavera o verano, a pesar de haber quedado contagiada, desde muy joven, por el virus de la traducción, contra el que no hay vacuna, ni cura, ni falta que hace.

martes 6 de noviembre de 2007

¡Que te sursan!

Me molesta admitir que un personaje como Juan Luis Cebrián pueda tener razón en algo pero tengo que reconocer que, el otro día, cuando "reprendió" al Presidente del Gobierno por el abuso y mal uso de la “z” en su campaña electoral, el periodista-académico acertó. En vano me digo que tal vez en su crítica prevaleciera más el deseo de atacar, a cara de perro, a Zapatero y a los supuestos “brujos visitadores de la Moncloa” (Cebrián dixit) que el de defender realmente la integridad de la lengua; que sólo se trataba de un episodio más de la llamada “guerra del fútbol”, que todas sus razones eran espurias, meros pretextos para hacer pupa a sus competidores, no importa: me sigue pareciendo que tiene razón.

Cebrián elige escenarios muy destacados para lanzar su armamento nuclear. Primero fue el hotel Ritz y los desayunos de EFE, pero esta vez se ha superado a sí mismo, incluso yo diría que se ha pasado de rosca, pues lo ha hecho en la sede de la Real Academia de la Lengua, en un acto solemne donde se iba a presentar en sociedad la incorporación de la ñ y de todo tipo de tildes y signos diacríticos del español en Internet, y que presidía, precisamente el que iba a ser blanco de su (¿fingida, verdadera?) indignación filológica. ¿Se imaginan algo parecido en cualquier otro país?, claro que tampoco a nadie de ningún otro país se le ocurriría una “apuesta” tan tonta.

Yo no creo que el ceceo indiscriminado que preconizan los indocumentados asesores de Zapatero vaya a influir decisivamente en los resultados electorales, pero sólo porque es una idea del PSOE. En el hipotético caso de que, en el pasado, tamaña estupidez se le hubiera ocurrido al PP (el apellido Aznar lleva la letra desde ahora maldita), no sólo los filólogos y los académicos se les hubieran echado encima, sino que los políticos de izquierdas, que defienden y practican el seseo, que no son pocos en España, les habrían tachado de orgullosos, de centralistas y de usurpadores del idioma común y los artistas contra la guerra y el chapapote, habrían sacado pancartas alusivas del tipo: ¡No a la Z, de Zentralismo! o “Yo también seseo” y esta opción, este hecho fonético diferencial, se habría convertido en un emblema y habría recuperado el estatus de privilegio que tenía en la época colonial y le dirían a quien sostuviera lo contrario: ¡Que te sursan!

Otrosí, mi artículo al respecto en la Gaceta de los Negocios

jueves 1 de noviembre de 2007

Nuestros fieles difuntos

Hoy, Día de Todos los Santos y víspera de Difuntos,  recuperada la salud y el seso y cosas igualmente importantes como el sosiego, pongo por caso, he decidido regresar a ese desafío que, hará pronto dos años, lancé al ciberespacio cuando creé este blog, ¡ay! tan desatendido últimamente. No es la única vez que me ausento, pero esta vez he superado mi propio récord ¡tres meses! Y sin embargo, no he dejado de recibir un número de visitas lo suficientemente grande como para incrementar proporcionalmente  mi culpabilidad. Lo cierto es que no se puede tirar la piedra y esconder la mano,  nadar y guardar la ropa,  estar en misa y repicando. Quien la hace la paga, etc. etc... 

No es casualidad que haya elegido este día para iniciar mi rehabilitación. Estas fechas, y lo que conmemoran, me han estremecido siempre de manera especial, al ir vinculadas al recuerdo de mi abuela, la cual, como pagana que era,  no nos ahorraba ninguno de los aspectos más escalofriantes de los cuentos y consejas que las rodean. En consecuencia, no puedo evitar hacer recapitulación de mis sentimientos hacia  nuestros "fieles difuntos"  (de pequeña, lo de fieles lo entendía como adjetivo y no como el sustantivo que es y me parecía injusto que todos los difuntos merecieran ser llamados así, sin distinción de virtudes ni felonías), a quienes debemos un piadoso recuerdo y una oración e incluso, si se puede, una visita al cementerio ¿por qué no?

Como cada año, esta noche también encenderé las lamparillas de las que hice acopio hace tiempo en la tienda de "El Mielero", en Riaza, hermoso lugar donde me refugio los días de asueto y, si no fueran suficientes, consumiré las velas que sean precisas para honrarlos. La lista es, lógicamente, más larga que la del año pasado y esta vez la tengo que encabezar con pérdidas especialmente dolorosas para mí como la de mi madre, una mujer intensa y complicada a la que supongo que me parezco cada vez más, excepto en lo político.

Cuando estalló  la guerra, ella, que pertenecía a una dignísima dinastía obrera, militaba en la CNT, llegando a ser Secretaria de las Mujeres Libres de Vallecas, su barrio. Pasó después dos años en la cárcel (dramática experiencia que la traumatizó duramente) y luego se casó y tuvo siete hijos. A pesar de la prosperidad económica que mi familia llegó a alcanzar a los pocos años de terminada la guerra, gracias a determinados contactos y a la astucia de mi padre  (por eso pudieron llevarnos al Liceo Francés y por eso me hace tanta gracia  la ridícula leyenda que  sostiene que los represaliados no podían abrir una cuenta en el banco, cosa que he oído recientemente con el lógico estupor), mis padres, y en particular mi madre, se consideraron siempre "rojos" (era el término que ella utilizaba, con orgullo y sin rubor alguno, rodeada de los cuadros y objetos valiosos de su lujosa casa) y, aunque no estimaban demasiado a los comunistas, pues no en vano persiguieron y mataron a los anarquistas durante la guerra,  la derrota común y el sentimiento antifranquista les llevó a unirse. Durante años, muchos -en su mayor parte pintores y poetas- de los que, o bien no se habían exiliado, o no estaban en la cárcel (o después, cuando salieron de la cárcel o volvieron del exilio), pasaban por la casa de mis padres los domingos a celebrar reuniones semi clandestinas en las que se comía, bebía y (eso era lo que a mí más me gustaba) se cantaba un nutrido repertorio revolucionario -desde "La polonesa" hasta "Ay Carmela", pasando por "Hijos del pueblo que oprimen cadenas" y muchas más- que haría la envidia de Zapatero y de todos los que ahora van alardeando por ahí de familia republicana.  Pero esto lo he reflejado en parte en mi novela Nadie dijo que fuera fácil , hecho que mi madre no me perdonó  jamás ya que consideraba, con razón, que les presentaba como unos burgueses vergonzantes y unos revolucionarios de pacotilla.  Dios me perdone.

Pues bien, para ella, para mi madre,  flotarán esta noche en mi casa todas las  lamparillas y velas que me queden, sin olvidar  dedicar algunas - si pudiera un millar-  a mi tío Antonio González, pintor y escultor, discípulo de Vázquez Díaz, a quien debo, además de una magnífica cabeza en piedra de Sepúlveda, para la que le serví de modelo a los 10 años,  la imborrable experiencia de mi primera visita al Museo del Prado a los siete: cuando vi el "Saturno devorando a sus hijos" de Goya, quedé paralizada de terror, y tuve pesadillas  durante mucho tiempo. Eso me creó una aversión inveterada por las escenas de violencia pero, afortunadamente, no por el Museo del Prado ni por mi tío que fue un ejemplo de bondad y de honradez intelectual toda su vida. Ahora puedo mirar ese cuadro de frente, con la repugnancia que me merece  y sin embargo no puedo ver películas tipo "la matanza de Texas". No maduramos.

Diderot Volviendo a Goya, cuando hace unos años traduje "La carta sobre los ciegos" de Diderot, encontré una reflexión sorprendente que me permitió comprender muchas cosas. Para reforzar su teoría de que la dignidad humana entra por los ojos, el filósofo ponía como ejemplo de extrema y casi inimaginable crueldad el que a un pintor se le pudiera ocurrir representar en toda su crudeza cosas tan terribles como ¡Saturno devorando a sus hijos!, pues la visión de ese horror (siempre según Diderot) sería insoportable para la sensibilidad de cualquier ser humano y, de ocurrir lo contrario, algo malo le pasaría a esa "condición humana". Cuando escribió esto faltaban unos cuantos años para que naciera el pintor que se atrevió a hacerlo. Ese inesperado encuentro literario me ha ayudado a reforzar mis sentimientos ilustrados, asumiendo su evidente ingenuidad, y a expresar sin complejos la repugnancia que todavía experimento al respecto. ¿Maduramos?.

martes 10 de julio de 2007

Sombra aquí, sombra allá,

El cirujano plástico de Zapatero (otros dicen que su maestro Feng Shui) ha tenido que realizar una serie de intervenciones de urgencia, con el propósito de frenar el progresivo deterioro de su imagen gubernamental. En España, los cambios de cara "molan mazo", así que los malvados opositores al régimen zapateril ya podemos echarnos a temblar por los resultados de tan sutil operación de maquillaje. El cirujano es hábil pero la carne es débil, y habrá que ver si las costuras resisten los siete u ocho meses que le queda de vida al cuerpo al que intentan regenerar. Después, si la operación ha tenido éxito, el material tendrá que ser reciclable o, al menos, servir de base para nuevos implantes. En el peor de los casos, los  miembros serán aparcados en algún almacén provisional, o simplemente relegados a las tinieblas exteriores, aunque con una serie de ventajas sociales que ya las quisieran en el tan denostado sector privado. Veamos en qué ha consistido la "Operación doctor House", para la que no se han escatimado recursos:

1) Transplante cerebral en uno de sus hemisferios más vapuleados, el Ministerio de Cultura. Como aquí estamos muy sensibilizados con lo del cambio climático y no tiramos nada, el material extirpado, de nombre Carmen Calvo, ha sido colocado de Vicepresidenta del Congreso de los Diputados donde, en principio, sólo hay que aplicar el reglamento. Yo diría que con algo más de tiempo César Antonio Molina, el ministro implantado, podría hacer algo razonable. Lo  siento por su futuro político, pero ni por ésas votaré yo a Zapatero. En el lado oscuro en el que venturosamente me muevo hay talentos de sobra para ejercer tan elevadas funciones cuando se aclare todo.

2) Inyección de bótox a cargo de Carmen Chacón, vulgarmente llamada "la zapatera catalana" porque está abocada a muy altas empresas en esa región autonómica preferente, aunque yo prefiero el apelativo de "la zapatera prodigiosa", por su  relevante misión rejuvenecedora del gobierno en su "cara" más plúmbea y más pétrea, esto es el Ministerio de la Vivienda. 

3) Injerto -seguro que letal- en el Ministerio de Sanidad, protagonizado por Benart Soria, a quien las malas lenguas llaman "el doctor Mengele". Viene precedido por su mala fama: que si no investiga nada, que si hubiera conseguido curar la diabetes ya nos hubiéramos enterado, que va a clonar a Zapatero, aún a riesgo de que no llegue a término y tenga que congelar el embrión  y cosas por el estilo (aquí hay una novela terrorífica de política ficción nada desdeñable).

4) Bypass cardiopulmonar percusionado en la figura de Elena Salgado, que ha sido transferida de esa sencilla manera del Ministerio de Sanidad al Ministerio de Administraciones Públicas, donde tiene todavía menos competencias.

5) Espectacular resucitación de José Bono, el ex todo, que deja muy clara la naturaleza crística de su señor Zapatero: sed infinita de paz, perdón de las ofensas y libertad para los que sufren persecución por la justicia, entre otras cosas en las que cabría incluir la Alianza de Civilizaciones.

Espero haber transmitido, en estos breves apuntes, la complejidad de las operaciones llevadas a cabo para "componer la señora, dejándonos la cativa descompuesta".

Nota para las generaciones menos informadas o para los que no fueron a clase el día en que explicaron a Jorge Manrique: la "señora" es el gobierno de Zapatero (es decir, el cuerpo) y "la cativa", España (es decir, el alma). De nada.

lunes 25 de junio de 2007

Doña Realidad

Un buen amigo me aconsejó que para no desatender mi blog olvidara mis pretensiones de hacer de cada entrada un artículo porque sino, y visto lo visto, no volvería a escribir en él en la vida. Él blog me retiró del diario, al que era bastante más asidua por eso de la impunidad, pero a este paso el no poder responder a las expectativas que me he impuesto va a hacer que me retire de la propia escritura. Estas "virutas de carpintero", como llamaba Machado a las reflexiones al margen, o al pasar, son a veces una materia riquísima para el escritor y un excelente ejercicio de campo, como el bloc de dibujo para el pintor. Anotemos pues, y olvidemos el resultado; de lo que se trata es de ejercitar la memoria retratando el día a día.

Hoy, por ejemplo, cuando doña Realidad (como llamaba Galdós a esa matrona despeinada y autoritaria que nos impide soñar) nos ha golpeado con su razón cotidiana de ignominia, lo que me ha llamado la atención ha sido el detalle absurdo de un ministro dirigiéndose a la prensa en pijama ... mientras comunicaba la noticia tristísima de esas muertes que se podían haber evitado conque tan sólo hubiera cumplido -ese mismo ministro- las promesas que hizo en el parlamento, con traje y corbata, de que a ningún destacamento español en misión de paz, naturalmente, le pasaría nada grave ante un posible ataque terrorista porque se tomarían las medidas necesarias para impedirlo.  Por ejemplo, un inhibidor de frecuencia (coste 1.000 euros) que hubiera invalidado el ataque. Ambas imágenes, la del ministro en deshabillé (hoy) y el ministro trajeado (ayer), las he visto gracias a ese estupendo método que utiliza Telemadrid en sus informativos de echar mano de los archivos para que no olvidemos.

Ahora se abren unos cuantos interrogantes ¿Para cuando la manifestacion de los actores saltarines contra la desidia del gobierno? ¿Se abrirá una investigación para determinar la culpabilidad del gobierno, como ocurrió con el accidente del Yak-42 en Turquía? Creo que conocemos la respuesta.

Y ya que hablamos de manifestación, no se olviden de pasarse el miércoles 27 a las 19h  por la calle Jerez para defender libertad y todas esas cosas en las que nos obstinamos en creer, a pesar de los gestos desabridos de doña Realidad.  Es frente la Embajada de la República de Irán, esa misma ante la que se manifestaban las progres antaño, gritando aquello de "Jomeini, cabrito, ponte tú el velito". ¡Qué cosas! y ahora casi todas las que eso cantaban forman parte del coro de viudas de Sadam Hussein y son partidarias del burka , si es posible, afgano.

Otrosí, http://www.negocios.com/gaceta/articleview/65896  

domingo 3 de junio de 2007

El Círculo Sagrado de París

Portroyal1 ¡Que barbaridad! Hace dos meses no me asomo por la quimera y no por eso he medrado en otros ámbitos. Todo por culpa del tiempo. Con el tiempo pasa eso, que pasa… Ilusión es creer que porque dejemos de hacer algo será en beneficio de lo que tenemos que hacer de todos modos, como trabajar por ejemplo. Me ha pasado con mi quimera como con esos amigos muy queridos a los que por no hacerles una llamada o una visita que tememos corta acabamos por no llamarles nunca. Sin embargo tampoco he abandonado del todo a los que se dicen mis “huérfanos” (iojanan, M., vuestra orfandad me abruma y reconforta y vosotros, amigos que me habéis reprendido por otros medios, gracias por no olvidarme), pues cada lunes, he colgado escrupulosamente en silva de varia lección (la otra página que alberga la quimera) los artículos que iba publicando en “La Gaceta de los Negocios” con puntualidad mercenaria. Tal vez hubiera debido –y eso haré a partir de ahora- poner el enlace en mi página principal. Así no podré resistir la tentación de completar la entrada, aunque sea brevemente. ¡Como si no hubiera material fuera y dentro de nuestras fronteras para nutrir nuestro imaginario! Tal vez ese exceso de material haya supuesto también un problema a la hora de escoger tema… ¡Pero basta de excusas! Como decía John Ford en “La legión invencible”, disculparse es un signo de debilidad y no es precisamente el momento de aflojarse.   

Saintetiennedumont Empezaré por lo que no comenté en abril, mes que pasé casi por entero en Francia y en Bélgica y hace tiempo que no saqué tanto provecho de un viaje que fue mitad de vacaciones y mitad de trabajo. Eran los días anteriores a las elecciones francesas y pude palpar muy de cerca la repelente ñoñería de la izquierda y la vitalidad de la derecha. Vi cómo la que se pretendía Juana de Arco se convertía en la madrastra de Blancanieves y como el “lobito bueno” desdeñaba comérsela en persona para entregarla a las fauces de las urnas. Visité Port-Royal-des-Champs, sus desoladas aunque ordenadas ruinas. Paseando por La Solitude, me hice la ilusión de que captaba la « presencia real», el solitario desdén de esos señores y señoras jansenistas a los que tanto odiaba Luis XIV y pensé en José Jiménez Lozano, que los añora y que tanto ha hecho para contagiarnos a los demás esa admiración, esa añoranza. Por la tarde rematamos esa visita, realmente campestre (¡qué bien se portó la naturaleza aquel día transparente y lavado!) honrando la memoria de los alumnos más aventajados de ese interesante movimiento espiritual, los señores Pascal y Racine, cuyos restos reposan en la iglesia de Saint-Étienne-du-Mont, en español San Esteban del Monte, o montés, que me gusta más. Esa iglesia es sensacional y constituye el epicentro de lo que un personaje de la novela de Max Gallo que estoy traduciendo denomina “el Círculo Sagrado de París, que es como decir de Francia”, formado, además de por la citada iglesia, por Notre-Dame del Sena, las arenas de Lutecia, las murallas de Felipe Augusto, la Sorbona, el Panteón y la antigua vía romana que ahora es la rue Saint-Jacques (la de la torre vacilante del poema de André Breton). Para rematarlo en San Esteban están las reliquias de Santa Genoveva, la patrona de París que salvó a la ciudad de las hordas de Atila. Como creo que me estoy pasando (y hasta puede que cometiendo una indiscreción editorial) me callo por hoy y confío que por poco tiempo.

martes 3 de abril de 2007

la Biblia según los socialistas

Me cuenta un testigo directo que, en Medellín, durante el ya clausurado IV Congreso de la Lengua, Mercedes Cabrera, ministra que es de Educación del gobierno de Zapatero, inició su único discurso con la siguiente cita: “como dice la Biblia, en el libro del Génesis, en el principio fue el Verbo”.

Juan, el Evangelista, cuando escribió estas palabras no podía sospechar que iba a ser descubierto su plagio tan fácilmente. Lo cierto es que los representantes de las muchas academias que tiene nuestra amada lengua se daban codazos y cierto rector español, cuyo nombre me encantaría poder decir, pero ¡ay! omitiré, comentó: “menos mal que los medios no se han dado cuenta”. Los medios no, pero los asistentes sí y a nadie se le pide secreto de confesión en esos cotarros, que yo sepa.

Lo de confundir a los clásicos tiene una larga tradición socialista. La anécdota de Felipe González, acariciando una testa infantil llamada Héctor y felicitándose de que la gente pusiera a sus hijos nombres “bíblicos”, es casi una leyenda urbana.

Por su parte, Rosa Regás, siempre docta, explicaba a una de sus famosas nietas que Barrabás, del que la niña no había oído ni hablar, era uno de los ladrones que crucificaron junto a Jesucristo, y lo ponía como ejemplo de lo desinformada que está la juventud en materias tan importantes para el “imaginario” literario. A la pobre la educaron en la más rancia tradición nacionalcatólica pero hace ya tanto que se le habían olvidado los detalles.

Porque, según ha contado la gran escritora a un periodicucho de su cuerda –esto es de extrema izquierda- de Buenos Aires, a ella siempre la ha perseguido la ultraderecha. Y lo siguen haciendo, de forma que cuando sale a la calle, en Madrid claro, la gente la escupe y la insulta.  Los taxistas la echan de sus vehículos en cuanto la reconocen –sabemos lo ilustrado que es el gremio-  y doquiera que vuelva sus ojos no encuentra más que desprecio a su alrededor. Todo  porque ella es muy valiente, muy roja y sobre todo muy importante, y porque Madrid está lleno de ultraderechistas.

Cada vez que la invitan al extranjero la buena señora no pierde la ocasión de renegar de su país y de rebajar el valor de nuestra democracia. Supongo que al leerla creerán que Zapatero gobierna de milagro, cercado por un lobby fachendoso que le impide sacar a todos los criminales de la cárcel y llevar adelante su fabulosa Alianza de civilizaciones… en Afganistán. La niña mimada de todos los regímenes, ingrediente de todas las sopas, jaleada, premiada y recompensada bajo Franco, bajo el PSOE y bajo el PP, quiere seguir llamando la atención de sus compañeros de juegos, quiere ser patética, y vaya si lo consigue.

sábado 24 de marzo de 2007

Los vascos, las vascas y Jesús del Gran Poder

Polanco Tenía bula, pero no tanta como ganas ellos de acabar con él. Llevábamos mucho tiempo preguntándonos cuánto duraría Hermann Tertsch en El País y ya tenemos la respuesta. Lo han hecho a su manera, o sea, poniéndole unas condiciones que no podía aceptar, un poco en el estilo de esa “oferta que no se puede rechazar” que hace Vito Corleone en El Padrino a todo el que se entromete en su camino. Y hablando del Padrino, Polanco lo ha bordado.  Me refiero al papel. En la Junta General de Sogecable, entregó la cabeza de Tertsch en una bandeja a sus inquietos accionistas. Alguno de ellos –conozco a unos cuantos y sé lo fanáticos que pueden ser- le preguntó cómo se comía eso de que Tertsch pusiera a caldo a Zapatero en Telemadrid, y en otros medios nada amigos y que al mismo tiempo escribiera en “El País”. Y Polanco, emulando al mejor Corleone, le aseguró que esa “contradicción” estaba a punto de resolverse. No sé si fue antes o después de arremeter contra el PP y contra los votantes del PP, pero justo al día siguiente vimos que, en efecto, la contradicción ya no existía.

Tertsch se va a quedar de free lance y estoy segura de que trabajo no le va a faltar. Tampoco le pasaría nada a Savater si le defenestraran, y no tardarán en hacerlo si sigue publicando en la página de Basta Ya los artículos que le rechazan en el periódico. ¿Le admitirán, por alusiones, lo que dijo frente al Ministerio del Interior el otro día, antes de leer aquel Manifiesto de los Intelectuales Vasco suscrito por Covite, Basta Ya y El Foro de Ermua? Lo reproduzco: “A quienes conocemos bien lo que pasa nos parece obsceno que algunos se rasguen las vestiduras por la aparición de alguna bandera aislada en una determinada manifestación, mientras en el País Vasco los símbolos que se exhiben en público llevan años bajo monopolio nacionalista”.

Hermosas fotos las de esa concentración. Estaban todos (Maite Pagazurtundúa, Mikel Buesa, Rosa Díez, Jon Juaristi, Hermann Tertsch, Consuelo Ordóñez, Germán Yanke, etc…) incluso estaba Juan Pablo Fusi. Ese “cuadro de honor” –para utilizar la terminología de mi colegio, donde todos los trimestres colgaban uno con los mejores alumnos- les ha tenido que sentar como un tiro. Dicen que intentaron ponerles algo más lejos por motivos de seguridad, pero Mikel Buesa, fue rápido en su respuesta: en el pasado no había día sin concentración ante los Ministerios y ni les chistaban.

Es como ahora con lo de la libertad de expresión. Polanco, durante la dichosa Junta, escupe sobre el PP, insulta a los votantes del PP (muchos de ellos tal vez sean accionistas de su holding), llamándoles fascistas y guerra civilistas y luego se rasga las vestiduras porque el PP reacciona proponiendo el boicot a sus medios. ¡Desmemoriados! dicen algunos. No, psicópatas. Esa patología impide ver la viga en el ojo propio. Nada les hará comprender que borrar a la COPE del mapa, o ilegalizar al PP es, para ser suaves, poco democrático. ¡Pero mentarles a ellos! ¡Ponerles en tela de juicio! Quita, quita.

De todos modos el PP no tenía que haber dicho eso. Tenían que haberse limitado a condenar a Polanco, incluso llevarle a los tribunales por difamación, lo que sea, menos decir que no contarían con ellos hasta que Jesús del Gran Poder se retracte. ¡Con lo fácil que es boicotearles sin más! Simplemente hay que actuar como ellos: "Olvidarse" de convocarles a las ruedas de prensa y otros actos (¡Pero qué despiste!) , no contar con ellos para nada ( ¿Pero cómo, no os habíais enterado?). Es un procedimiento muy sencillo y muy útil que la izquierda utiliza de maravilla. Ahora, sin embargo, han conseguido que los insultos del Capo pasen a segundo plano y prevalezca la amenaza del PP a los medios de Prisa. Deben de estar frotándose las manos.

jueves 22 de marzo de 2007

El peso de la ley

Estuve esta mañana en el desayuno del Foro Nueva Economía, en el hotel Ritz. Hablaba Miguel Sanz, el presidente de Navarra.  Me cae muy bien este señor, no sólo porque esté de acuerdo en casi todo lo que dice (otros con los que me ocurre lo mismo me parecen insoportables y no digo nombres porque después todo se sabe), sino porque es valiente; le he oído decir verdades de a puño en muchas ocasiones sin complejos ni sonrojos. Es de la estirpe de Rosa Díez, de Esperanza Aguirre, de Teresa Jiménez Becerril, de María San Gil, y me pregunto por qué, a voz de pronto, sólo me salen nombres femeninos. Estas personas aquí nombradas difieren en estilos y tendencias y sin embargo tienen en común muchas cosas. La claridad con la que se expresan, la contundencia de sus opiniones, su estilo directo, ese no andarse por las ramas de la oratoria. También su pragmatismo: no se trata de quedar bien, sino de comunicar algo muy urgente, muy perentorio, que muchos piensan pero que pocos formulan y que es importante que llegue a su destino. Son momentos estos de mucho peligro, para Navarra, para España, para la Libertad.  No hay día que no nos reserve una sorpresa desagradable, que no sufra un revés el derecho y la justicia. 

Esto saca de quicio a la mayoría. A una amiga se le quemó la casa mientras estaba de viaje. Al parecer el fuego partió de su dormitorio. La instalación era vetusta y ahora las aseguradoras la acusan de neglicencia criminal. Nadie murió ni salió lesionado pero el edificio quedó prácticamente destruido. Me dice que corre el riesgo de ir a la cárcel. Lo entendería -comenta- en otras circunstancias, ¡pero ahora! ¡cuando de  Juana Chaos y Otegi se pasean impunemente por las calles! ¡Mucho ojo a quien crea que puede saltarse las leyes a la torera porque éstos anden sueltos! Para disfrutar de ese privilegio hay que haberse cargado a 25 personas, como poco. Pero si ha cometido el horrendo delito de no cambiar la instalación eléctrica en veinte años, rece para que no haya un incendio a sus espaldas. Caerá sobre usted toda la frustración y todo el peso de la ley.

domingo 18 de marzo de 2007

Manifestándose

Maninoguerra1_2 

Les echábamos de menos. Hacía falta que salieran a la calle para enseñar la patita. Ignoro cuántos eran, pero para la historia universal de la infamia quedará su variado elenco de banderas inconstitucionales, su macabra apología del leninismo, del estalinismo, del islamismo, del terrorismo, su apoyo a los peores criminales del siglo XX y lo que va de éste, las estultas palabras de Almodóvar y la repolluda oratoria de Regás. Estalinistas de cuño puro y duro, alborotados y vocingleros cómplices de todos los verdugos. Amigos de la ETA, amigos de Castro, amigos de los terroristas islamistas,  amigos de los asesinos de ayer y de hoy. Esa es la “gente de bien que apoya al legítimo gobierno de España”, ese país al que odian con toda su alma y al que están dispuestos a vender a la primera de cambio, al que están ya vendiendo, a cachitos. Magnífica la cuña de esa persona “de bien” que instaba a que se ilegalizara al PP. Impagable. La deberíamos grabar en los móviles y cuando algún amigo o pariente “de bien” nos reprochara que la derecha es mala, antidemocrática y crispadora por naturaleza, le pondríamos esa musiquita celestial y nos ahorraríamos muchos argumentos.

En ese mar de símbolos atroces, evocadores de las peores causas, ondeaba, es cierto, alguna que otra bandera legítima, es decir, alguna que otra bandera de España. Las  permitieron por cálculo, no les quepa duda, para que se viera que son más plurales que nadie, para que no nos quejemos. Y la llevarían personas de bien, esta vez sin comillas, personas engañadas que acudieron a la manifestación convocada oficialmente, es decir, a la manifestación contra la guerra de Irak. Pensarían que de verdad se trataba de eso, de llamar la atención sobre ese conflicto internacional que nos duele a todos, como nos duele Afganistán, Oriente Medio. Tal vez alguno viera, una vez dentro, que no era así del todo, como cuando convocan manifestaciones “por la paz” y piden la cabeza de Aznar y de Rajoy.  ¿Cuándo les ha importado las guerras a esos estalinistas a los que ayer celebraban, si las han hecho a cientos? ¿Cuándo el terror si lo han practicado de continuo? ¿Cuando el tiro en la nuca? ¿Cuándo los campos de concentración, las matanzas indiscriminadas, la traición, el terrorismo?

Eso es lo que tiene de bueno mucha de esa “gente de bien” que se manifestaba ayer, que sus disfraces de terrorista palestino, de asesino cubano, de asesino comunista no engañan a nadie: no son máscaras de carnaval, no son fallas, no son ninots:  son su verdadero rostro.

lunes 12 de marzo de 2007

Dos millones de fachas

A raíz de la macro manifestación contra el 23F tuve ocasión de oír a unas señoras indignarse por “ese millón de traidores” que se habían rebelado contra aquel fallido golpe que, de haber triunfado, les hubiera reconducido al por ellas añorado antiguo régimen. Pues bien, hoy, y como continuación al SMS que recibí el día anterior proclamando fidelidad al “gobierno legítimo de España”, he recibido otro que dice textualmente: “!Gracias, Rajoy! Ahora ya sabemos que en España hay 300.000 fachas. Nosotros somos muchos más. Pásalo”. Al delatarse de manera tan burda, revelan hasta qué punto están nerviosos. Ni para amenazar son capaces de reconocer la arrolladora presencia de manifestantes que hubo la otra tarde y que les deja sin posibilidad de volver a salir a la calle en mucho tiempo por temor a las comparaciones. Debió de ser terrible, a la hora de redactar ese patético mensaje, no poder decir la verdad, pues nada les habría dado más fuerza que el hecho de que hubiera dos millones de verdaderos fachas en la calle protestando contra “la legitimidad del gobierno de España”. En cuanto a ese “Nosotros somos muchos más” podría ser considerado una amenaza si no fuera una pataleta ridícula.

Y llegada a este punto, me veo obligada a volver sobre Savater, de quien tanto se ha hablado últimamente en este blog. Savater es un ciclotímico. Un día se levanta con la verdad desnuda y al otro le entra el pudor y para compensar lanza pullas de progre de manual, como cuando, tras haber cenado el día anterior con Zapatero, descalificó a los que iban a asistir el 4J de 2005 a la manifestación de la AVT. Creo que he defendido a Savater lo suficiente en las entradas anteriores como para no tener que insistir en ese bochornoso asunto. Él sabe redimirse solito. Y lo ha hecho con uno de esos artículos que proporcionan magníficos argumentos para ese pulso contra el zapaterror que mantenemos esos “dos millones de fachas”, con Savater dos millones y uno.  No lo ha publicado en El País, desgraciadamente, no sé si porque no le dejaron o porque ni lo presentó a la redacción; hasta para él hay un límite. Lo ha sacado, por tanto, en la página de “Basta Ya”, pero como no estoy muy segura de que el enlace remita directamente al artículo he creído mejor reproducirlo en su integridad.  Animo a los anti savateristas a que lo lean con lupa a ver si le pillan en un renuncio:

Lo están empeorando

Las explicaciones que ofrece el gobierno socialista para justificar su decisión de excarcelar (llamemos a las cosas por su nombre) a de Juana Chaos me recuerdan al viejo cuento del caldero prestado. ¿Se acuerdan? Un hombre presta su caldero al vecino y días más tarde éste se lo devuelve agujereado; ante sus protestas, el vecino responde: a) que el caldero no está agujereado; b) que ya tenía agujeros cuando se lo prestaron; c) que no le han prestado ningún caldero. Contradicciones interesadas del mismo calibre estamos oyendo estos días para explicar o tratar de hacer digerible ante una opinión pública cuyas tragaderas son anchas pero no hasta el infinito la cesión del ejecutivo por razones políticas ante el chantaje del terrorista en huelga de hambre.

Todas son increíbles o superfluas, pero algunas también resultan repugnantes porque juegan con la mala conciencia o la bobaliconería bondadosa que todos queremos tener en el corazoncito. Tal es el caso, por ejemplo, de insistir en supuestas razones humanitarias y en el valor supremo de la vida humana para los santos que nos gobiernan. Que la vida humana es un altísimo valor nadie lo pone en duda: por eso precisamente quién asesina a ventitantos seres humanos y no se arrepiente de ello ni nos da garantías de que no va a volver a empezar mañana cuando le suelten está mejor en la cárcel que en ninguna otra parte. ¿Humanitarismo? Una de sus características es respetar la libre voluntad de las personas, es decir, ayudarlas a vivir bien y ,cuando prefieren morir, no obstaculizar tiránicamente su voluntad (caso de Ramón Sanpedro o de la paciente granadina cuyo respirador va a ser desenchufado). Iñaki de Juana debía estar en la cárcel pero él prefería morir antes que seguir allí: lo humano hubiera sido respetar su voluntad y también la ley que le condena. Por cierto, el mismo día que se “alivió” su prisión sacándole