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lunes 27 de marzo de 2006

Santiago Amón

Amon  Recibo un mensaje de Abel Amón,  hijo de Santiago Amón a quien me referí un poco de pasada a propósito del accidente de avión que sufrieron Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. Me envía Abel un escueta referencia sobre la página dedicada a su padre www.santiagoamon.net

Yo no conocí demasiado a Santiago, aunque coincidimos algunas veces en sociedad; me gustaban sus comentarios , su extraordinaria voz de sochantre, su ironía. Él era más bien  para mí, amigo de amigos, y tengo que decir que no hay año en que, por estas fechas en que se cumple el aniversario de su muerte -creo recordar que fue por Semana Santa- todos cuenten alguna anécdota, o rememoren algunas de sus muchas y brillantes ocurrencias. Había muy poca gente como él, que reuniera tantos saberes y, sobre todo, que los supiera expresar de manera tan acertada, y acerada. 

A todos nos impresionó aquel accidente. Personalmente no lo olvidaré jamás, porque  se da la trágica circunstancia de que aquel mismo día, horas después de que ocurriera todo, yo pasaba por La Cabrera camino de Riaza. Estaba la carretera llena de jeeps de la Guardia Civil y había una niebla espantosa.  Me paré en el hostal MAVI, donde me explicaron lo que había pasado. Llamé a Gonzalo Armero, a todo el mundo que sabía que lo conocía y entendí, con especial crudeza, hasta que punto somos "juguetes del azar". ¿Qué hacía ese hombre, de quien me dijeron que odiaba volar, en aquel helicóptero? ¿Qué conjunto de circunstancias, a las que no se pudo negar, le llevaron a subir en él? Agradezco a Abel que me haya mandado ese enlace para conocerle y recordarle mejor.

nota añadida a 30 de marzo tras leer el comentario que manda Abel a esta entrada:  la fecha de la muerte de Santiago Amón fue en junio; seguramente yo la recordaba en Semana Santa por las detestables circunstancias atmosféricas de aquel día. Añade también otra dirección de interés para quienes deseen saber más cosas sobre Santiago Amón, como es mi caso: ttp://sapiens.ya.com/santiagoamon/santiagoamon.htm

jueves 23 de marzo de 2006

Tragarse todo

A raíz de las grandes purgas, y sus posibles implicaciones internacionales Stalin dictaminó: “Europa se lo tragará todo”. Esta sentencia (que lo es) define perfectamente la postura del continente que habitamos no precisamente de forma poética, cual sugiriera Hölderlin. Europa se lo tragará todo, y España la primera.  Por ejemplo, la bola con la que cenamos anoche, el pretendido “cese el fuego” de ETA, ¿cuántas veces nos la han servido con patatas? Hasta que no nos la sirvan con sus arsenales completos, entregas a la policía de los etarras que siguen en libertad, cumplimiento de las condenas, arrepentimiento público y notorio, etc., no habría ni que considerarla.

Los que hoy saltan de alegría o son ingenuos, o simplemente jóvenes, (es decir, están desinformados sobre el pasado, presente y futuro), o van a lo que van: a halagar los más bajos instintos nacionalsocialistas y a perpetuar la injusticia.

Y a propósito de las víctimas, el sufrimiento y la memoria, me gustaría citar algo que dijo en 1998 la teóloga judía Goodman-Thau a raíz de un coloquio en el que participaban, entre otros, el cardenal Ratzinger (La provocación del discurso sobre Dios, editorial Trotta): “Asumir el sufrimiento ajeno, cimentar la paz, conformar la vida de uno de acuerdo con eso, es un elemento mesiánico, un martyrium. Éste sería mi memorial. Grabar en él los nombres de las víctimas sería obsceno. Porque en cada nombre de víctima va inscrito el de un culpable. Habría que hacer un monumento en el que sólo se grabaran los nombres de los culpables…”

En el caso de los etarras no sería nada difícil: nombre, apellidos, y luego profesión: asesino.

lunes 20 de marzo de 2006

Numantina

Submission_movie Me comenta un lector que al enterarse de que andaba algo mermada por culpa de las cervicales le “ha venido a la cabeza la imagen de una numantina escribiendo a toda costa en plan espíritu que no se deja domeñar”. Seducida por tan halagadora imagen, y para no decepcionarle(s), reemprendo mi tarea bloguera, a riesgo de no librarme jamás del dichoso pinzamiento; primero para no decepcionar a tan agradecidos lectores y después, porque me he enterado que también  me leen los "buenos" o si prefieren los que están del lado claro de la fuerza, es decir, los de izquierdas, y eso alienta mucho el espíritu de resistencia que tan amablemente se me supone, sobre todo cuando oí decir hace poco a uno de esos benefactores de la humanidad que los blogs deberían de estar prohibidos. ¡Viva la libertad!

Pero que no pueda escribir más que lo indispensable (mi columna de los lunes para La Gaceta de los Negocios y alguna que otra reseña para Libertad Digital) no es óbice para que pueda leer y les propongo dos títulos, en el mismo orden de cosas que nos ocupan. El primero va de numantinas y es indispensable para comprender lo urgente que es atender a las mujeres musulmanas que habitan nuestros pagos. Se trata del libro de Ayaam Hirsi Ali, Yo acuso. La emancipación de las mujeres musulmanas, publicado en Galaxia Gutenberg (me ocupo de ello en "La Gaceta" de hoy mismo) y el segundo, el libro de Lev. E. Razgón, Sin inventar nada. El polvo anónimo del Gulag.

Y hasta aquí hemos llegado. Un consejo para terminar: Tengamos en cuenta que aunque nos parece que lo peor está sucediendo ya, todo es empeorable. Hagamos algo, aunque tan sólo sea votar correctamente en las próximas elecciones. Yo soy escéptica pero no pesimista, ¿para qué si no tanto pinzamiento?

Otrosí,

Alicia Delibes - Hirsi Ali, una feminista de verdad - Libertad Digital

Alicia Delibes - Un ejemplo para todos - Libertad Digital

domingo 12 de marzo de 2006

A dos años vista

12mmad1 Dos años del 11M, acontecimiento de cuyo alcance aún no nos hemos recuperado y difícilmente lo haremos, así que pasen años y más años. Quedarán los muertos, los familiares de los muertos, el miedo a que se vuelva a repetir, a pesar de almoneda  de las libertades  (los verdugos y los bandidos nunca tienen demasiada sangre ni demasiado poder). Si supiera hacerlo, gustosamente copiaría en este blog algunos documentos sonoros,  que guardo como oro en paño, de aquellas jornadas electorales y que, al parecer,  se perdieron en el hiperespacio. En ellos, y en otros por el estilo, queda demostrado de manera irrefutable, que se produjo un verdadero golpe de estado mediático y no por parte del gobierno precisamente; lo que no consiguió Tejero con sus pistolas y sus bigotes, lo consiguieron un grupo de fanáticos pagados por vaya usted a saber quién. Tal vez alguna vez lo sepamos. Tal  vez no. De todos modos ahí quedan para la historia algunos cedés donde se puede escuchar a la "cadena amiga", incitando a romper las normas más elementales de la democracia. Un ejemplo de civismo aquella noche. Entiendo por qué muchos de los jovencitos que vivieron muy emocionados su único momento revolucionario, se sienten ahora consternados cuando se les menciona la posibilidad de que estuvieran burdamente manipulados. Otros eran mayorzotes con berberechos en los cojones, que lo hicieron para que tomaran nota los más que previsibles nuevos amos; tampoco les gusta demasiado que se les recuerden esas cosas. Por algo será.

Por mi parte reproduzco más abajo lo que escribí en su momento. No lo hago sólo por pereza de escribir algo nuevo, ni porque tenga una contractura de cervicales que convierte la escritura por ordenador en una verdadera tortura; es porque lo suscribo punto por punto e incluso pienso que me quedé corta.

Ahí van esos articulillos. Hay otros, pero ya los iré añadiendo en su momento, cuando me recupere de mis dolencias que espero transitorias.

(11/03-2004) El pueblo soberano

(12/03/2004) El día después

16/03/2004) Demasiado fácil

Otrosí,

Atentados del 11 de marzo de 2004 - Wikipedia, la enciclopedia libre

(19/03/2004) Poetas, profetas

(25/03/2004) La libertad de expresión: dos manifiestos

sábado 4 de marzo de 2006

En defensa de la libertad

Por_dinamarca

“Creo  compartir con los aquí presentes, sentimientos idénticos de consternación y desconcierto al ver la cobarde reacción de algunos políticos de nuestro entorno ante hechos como los acaecidos a raíz de la llamada crisis de las caricaturas. Para no mencionar a los intelectuales. Han sido muy pocos los que han puesto su pluma, su arte y su palmito en defensa de los valores, para nosotros sagrados, de la libertad de expresión y de la libertad a secas. Sin embargo, hay, o al menos había hasta hace poco, sobradas plataformas en España a las que subirse para protestar por los atropellos los delitos contra la humanidad y contra la libertad. Plataformas que ahora,  cuando son más necesarias que nunca, están ominosamente desiertas. También hay muchas asociaciones supuestamente comprometidas hasta el tuétano, muchos soportes públicos y privados, pagados por los ciudadanos, por los contribuyentes o por sus asociados, que no dudan en insultar y atacar a las primeras de cambio a democracias como Estados Unidos e Israel, a religiones como la judía y la cristiana, países y religiones que nunca van a perseguirles por ello. Pues bien, ahora, ante la oleada de odio y de violencia con que los islamistas han respondido al ejercicio de la libertad de expresión de unos cuantos periodistas daneses, ahora, dichas asociaciones callan, cuando no culpan a estos últimos por haber transgredido tabúes ideológicos.

Y para ello, están dispuestos a vaciar de contenido la palabra Libertad, que tanto parecía importarles. Alguien dijo una vez que la libertad es un lujo que no todos se pueden permitir. ¿Todos? ¿No serán más bien los beneficiarios de la ideología islamista quiénes no se la puedan permitir? Porque yo creo que nosotros sí,  y para eso estamos aquí. Nosotros, conviene aclararlo, no sólo somos los occidentales, como tanto nos gustar repetir, apelando a los siglos de civilización que nos avalan. Ese nosotros incluye a los asiáticos, a los hindúes, a millones de africanos, al resto de la humanidad. El problema, lo tiene el Islam, como saben sus más esclarecidos representantes, como lo expresa Salman Rushdie en el manifiesto que él mismo está promoviendo: “Después de vencer al fascismo, al nazismo y al estalinismo, debemos afrontar la amenaza global de un nuevo totalitarismo: el islamismo.” Y añade: “El islamismo es una ideología reaccionaria que mata la libertad, la igualdad, en un mundo en el que los hombres dominan a las mujeres como preámbulo  a la dominación y la discriminación  universal.” Y, en efecto, a la luz de lo que está pasando, es desesperante e inadmisible que el ejercicio de esa libertad se penalice con oleadas de ira, de resentimiento y de muerte, y de amenazas de muerte como las que se han volcado sobre Dinamarca, o como las que costaron la vida al cineasta holandés Théo Van Gogh hace dos años. Parece imposible no molestar su susceptibilidad, sin merma del contenido mismo de lo que entendemos por derechos humanos.

Ahora que la ONU parece dispuesta a instituir la censura preventiva, conviene recordar el artículo 19 de la Carta Internacional de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por las Naciones Unidas en 1948:

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones. Y el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión.”

O el artículo 18, párrafo 1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, sociales y culturales que también aprobó la ONU en 1966: “NADIE PODRÁ SER MOLESTADO A CAUSA DE SUS OPINIONES.”

Y el párrafo 2 de ese mismo artículo:

Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección. 

Podría seguir así mucho tiempo. Para terminar, quiero leerles una primicia. Se trata de la declaración de principios de la manifestación convocada para el próximo 25 dse marzo en la plaza de Trafalgar de Londres. Creo que la podemos suscribir de cabo a rabo:

La fortaleza y la supervivencia de la sociedad libre y el avance del saber humano, dependen del libre intercambio de ideas. Todas las ideas pueden ofender y algunas de las ideas más poderosas de la historia humana, como las de Galileo y Darwin, ofendieron profundamente en su día en el aspecto religioso. El libre intercambio de ideas depende de la libertad de expresión que incluye el derecho a la crítica y a la burla. Afirmamos y sostenemos el derecho a la libertad de expresión y exigimos que también lo hagan nuestros representantes elegidos. Nos causa horror que en todo el mundo haya personas que vivan amenazadas de muerte por el solo hecho de manifestar sus ideas, y exigimos a nuestros representantes electos que la protejan de cualquier agresión y que no den cobertura a las fuerzas de la intolerancia que las oprimen.

Pues eso.”

Este es el texto que me pidieron los organizadores de la manifestación que tuvo lugar esta mañana en Madrid, en defensa de Dinamarca y de la libertad de expresión. Si finalmente no lo leí, fue porque ni ellos (los organizadores) ni yo misma lo consideramos necesario, dada la escasez de asistentes. En efecto, fueron muy pocos los valientes que se atrevieron a acercarse hasta el enigmático monumento a la Constitución bajo la manta de agua que caía en la ciudad. No es momento de lamentaciones, ni de reproches, sino de felicitar y apoyar a los jovencísimos organizadores del acto y alentarles a que sigan por el arduo camino de la verdad. “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida y, por el contrario el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.” ¡Ay si todos tuvieran presentes estas palabras que Cervantes puso en boca de Don Quijote! Antes de leerlas yo ahí, la había oído en mi infancia en la letra de la Polonesa, himno anarquista con el que me acunaban en mi infancia: “El bien más preciado/es la libertad/ hay que defenderla de la traición/alza la bandera/revolucionaria/por el triunfo de la Confederación!... y ya que estoy lanzada, y a la luz de lo que realmente está ocurriendo, déjenme que tergiverse otra cita histórica: No hay libertad para los defensores de la libertad. O al menos lo parece.