Mi foto

Últimas entradas

julio 2008

lun mar mié jue vie sáb dom
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Álbumes de fotos

Últimos comentarios

Blog powered by TypePad
Miembro desde 11/2005

« Malas vibraciones | Inicio | Cordón sanitario »

viernes 12 de enero de 2007

¿Pero voy o no voy?

Cuando, con la democracia, la delincuencia creció exponencialmente en las grandes ciudades españolas–algún precio había que pagar en nombre de los derechos humanos- y atracos, robos y otras cuquerías se pusieron al orden del día, muchos pensaban, pero pocos lo decían, que al haber menos miramientos y más mano dura, con Franco eso no pasaba. ¿Nadie se atrevía a relacionar ambas cosas? Mentira, una señora de izquierdas (roja, corregía ella con mucho orgullo) de mi familia lo admitía cuando se jactaba de que los ladrones habían visitado todas las casas de su calle menos la suya. ¿Y por qué?, preguntarán ustedes, ¿acaso la conocían? No andan descaminados pues, según ella, los ladrones, liberados al fin de yugo de Franco, no la atacaban ¡porque sabían que era de izquierdas!  La interpretación es ambigua: ¿Lo decía porque consideraba a los ladrones de izquierdas o porque consideraba a los de izquierdas ladrones? Jamás lo supe y si la decía: “Pero tía, ¿no ves que cuando cuentas esto estás dando la razón a Franco de que os persiguiera?, ella replicaba: “calla, calla, que yo me entiendo” y se sumía en un obstinado silencio. Lo cierto es que a ella no la perseguía nadie desde que la amnistiaron en el 49 e incluso se enriqueció gracias al comercio que pudo instalar con una licencia concedida por el abominable régimen.

Pues bien, tras el 30D, tras el asesinato deliberado (¿pero quién se cree que con esa carga no pretendían hacer sangre?) en Barajas de dos ciudadanos ecuatorianos que tuvieron la mala suerte de venir a España a ganarse el pan, Zapatero y sus sicarios reaccionan con el mismo asombro con el que habría reaccionado mi tía si los ladrones la hubieran atracado: “¡Hacernos eso a nosotros, que somos de izquierdas! ¡Imposible! ¡Tienen que haberse equivocado! ¡Ha sido un desgraciado accidente!”. Nueve meses de tregua unilateral (del lado de la policía que les ayudaba a escapar cuando había problemas) les han bastado para rearmarse hasta los dientes y ponerse aún más chulitos. “¡Pero la culpa la tiene la derecha, que no nos deja negociar en paz!”, diría mi tía si aún viviera. Y se hubiera ido a la manifestación de mañana a dar saltitos con los campeones de la paz, reactivados hoy por la ilusión de volverse a meter con el PP.

¡Ojo!, dice el GCS (Gran Consejero en la Sombra) que susurra al oído de Zapatero: “Todo es una cuestión de semántica”, pues han aprendido de sus maestros fascistas y comunistas el poder corruptor del lenguaje:  “No digamos terrorismo, sino violencia, no digamos ruptura sino suspensión, no hablemos de libertad, sino de paz, y no dejemos de gritar que los únicos asesinos son los de la guerra de Irak”  “Pero bueno, señora, ¿voy o no voy?”, me pregunta, perpleja, mi asistenta ecuatoriana. “Usted verá, Edit, pero sepa que para los que convocan esta manifestación lo de menos son las víctimas de ETA, incluidas los ecuatorianos, como lo han estado demostrando durante estos dos últimos años. Sepa que esta es una manifestación-trampa para atrapar incautos y para utilizarles a ustedes de mala manera para sus propios fines que no son otros que apoyar a Zapatero y su suicidario "proceso de paz".  Sepa que difícilmente puede haber paz cuando no hay guerra. Sepa también que quienes convocan esta manifestación, jamás movieron un dedito en contra de ETA, ni aceptaron ponerse pegatinas en contra de ETA, y se han negado sistemáticamente a apoyar a las víctimas del terrorismo  desde que, gracias a un acto terrorista cometido por islamistas, los suyos llegaron al poder, ni se han manifestado contra nada ni nadie que no fuera el PP y la guerra de Irak”.  Me refería a los actores y a sus animadores culturales, porque los políticos sí lo hicieron. La prueba es la fotografía de portada que sacó ayer La Razón, donde se ve a Zapatero, acompañado de ilustres demócratas, en el año 2000, bajo una pancarta que casi les cubría, donde se lee la palabra borrada hoy del diccionario zapateril: la palabra prohibida, la palabra bajo sospecha, la palabra LIBERTAD, hoy más ansiada, más deseada y más importante que nunca.   

Otrosí,

Junto a la estratégica y trascendental “cuestión de semántica” está lo que ellos llaman “Impacto visual” (¿pero qué libros lee esta gente, Dios mío?). Un ejemplo de esto último es el siguiente modelo de pancarta ofertada, tras arduas discusiones con los diferentes grupos políticos y asociaciones de víctimas, para conseguir un mínimo (y verán cuán imposible) consenso:

POR LA PAZ

CONTRA EL TERRORISMO

por la libertad

Los nazis fueron derrotados por los aliados, y los comunistas (aunque no todos todavía), aniquilados por sus contradicciones internas, pero crearon escuela, vaya si la crearon.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/t/trackback/594174/7474472

Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian ¿Pero voy o no voy? :

Comentarios

Dice Joseph Roth en su magnífico libro “La filial del infierno en la Tierra”:
“Cuando el Papa ve una fotografía de Hitler, empieza -con razón- a preferir al librepensador (…) Y en lo que respecta al Buen Dios, tras contemplar a Papen probablemente le resultan ya más simpáticos los ateos que los farsantes“. A mí, lo que me está sucediendo de un tiempo a esta parte es que cuando escucho una intervención de Zapatero, no puedo evitar pensar en Franco. Inmediatamente, me digo: Franco, evidentemente, fue un dictador. Bajo su régimen tuvimos que vivir sin libertades esenciales. Lo sé demasiado bien. Pero, continúo el razonamiento, diciéndome: Franco no trató de engañarme, en el sentido de que fue un gobernante que nunca aparentó lo que no era. Tal vez ése es el motivo de que -no habiendo sido condescendiente con Franco- me cause Zapatero una repulsión que no me produjo Franco. Por otro lado, cuando leo las declaraciones de gentuza como Saramago o Federico Luppi, al instante, Aznar y Rajoy me parecen gente de lo más decente, y hago votos para que mi pasado izquierdista, si es que queda algún resto, se vaya y no vuelva.

Me uno a tus votos, Enrique. Esa pasado izquierdista pende sobre nosotros como una losa. Nunca haremos lo suficiente para compensarlo. En cuanto a Luppi y los cómicos, ¿con qué un cordón sanitario? Se habrá quedado tan contento. Son simple y puramente nazis, de los de verdad, sin ambages.

Publicar un comentario

Si tiene una cuenta en TypeKey o TypePad, por favor Iniciar sesión