Dos millones de fachas
A raíz de la macro manifestación contra el 23F tuve ocasión de oír a unas señoras indignarse por “ese millón de traidores” que se habían rebelado contra aquel fallido golpe que, de haber triunfado, les hubiera reconducido al por ellas añorado antiguo régimen. Pues bien, hoy, y como continuación al SMS que recibí el día anterior proclamando fidelidad al “gobierno legítimo de España”, he recibido otro que dice textualmente: “!Gracias, Rajoy! Ahora ya sabemos que en España hay 300.000 fachas. Nosotros somos muchos más. Pásalo”. Al delatarse de manera tan burda, revelan hasta qué punto están nerviosos. Ni para amenazar son capaces de reconocer la arrolladora presencia de manifestantes que hubo la otra tarde y que les deja sin posibilidad de volver a salir a la calle en mucho tiempo por temor a las comparaciones. Debió de ser terrible, a la hora de redactar ese patético mensaje, no poder decir la verdad, pues nada les habría dado más fuerza que el hecho de que hubiera dos millones de verdaderos fachas en la calle protestando contra “la legitimidad del gobierno de España”. En cuanto a ese “Nosotros somos muchos más” podría ser considerado una amenaza si no fuera una pataleta ridícula.
Y llegada a este punto, me veo obligada a volver sobre Savater, de quien tanto se ha hablado últimamente en este blog. Savater es un ciclotímico. Un día se levanta con la verdad desnuda y al otro le entra el pudor y para compensar lanza pullas de progre de manual, como cuando, tras haber cenado el día anterior con Zapatero, descalificó a los que iban a asistir el 4J de 2005 a la manifestación de la AVT. Creo que he defendido a Savater lo suficiente en las entradas anteriores como para no tener que insistir en ese bochornoso asunto. Él sabe redimirse solito. Y lo ha hecho con uno de esos artículos que proporcionan magníficos argumentos para ese pulso contra el zapaterror que mantenemos esos “dos millones de fachas”, con Savater dos millones y uno. No lo ha publicado en El País, desgraciadamente, no sé si porque no le dejaron o porque ni lo presentó a la redacción; hasta para él hay un límite. Lo ha sacado, por tanto, en la página de “Basta Ya”, pero como no estoy muy segura de que el enlace remita directamente al artículo he creído mejor reproducirlo en su integridad. Animo a los anti savateristas a que lo lean con lupa a ver si le pillan en un renuncio:
|
Lo están empeorando
Las explicaciones que ofrece el gobierno socialista para justificar su decisión de excarcelar (llamemos a las cosas por su nombre) a de Juana Chaos me recuerdan al viejo cuento del caldero prestado. ¿Se acuerdan? Un hombre presta su caldero al vecino y días más tarde éste se lo devuelve agujereado; ante sus protestas, el vecino responde: a) que el caldero no está agujereado; b) que ya tenía agujeros cuando se lo prestaron; c) que no le han prestado ningún caldero. Contradicciones interesadas del mismo calibre estamos oyendo estos días para explicar o tratar de hacer digerible ante una opinión pública cuyas tragaderas son anchas pero no hasta el infinito la cesión del ejecutivo por razones políticas ante el chantaje del terrorista en huelga de hambre. Todas son increíbles o superfluas, pero algunas también resultan repugnantes porque juegan con la mala conciencia o la bobaliconería bondadosa que todos queremos tener en el corazoncito. Tal es el caso, por ejemplo, de insistir en supuestas razones humanitarias y en el valor supremo de la vida humana para los santos que nos gobiernan. Que la vida humana es un altísimo valor nadie lo pone en duda: por eso precisamente quién asesina a ventitantos seres humanos y no se arrepiente de ello ni nos da garantías de que no va a volver a empezar mañana cuando le suelten está mejor en la cárcel que en ninguna otra parte. ¿Humanitarismo? Una de sus características es respetar la libre voluntad de las personas, es decir, ayudarlas a vivir bien y ,cuando prefieren morir, no obstaculizar tiránicamente su voluntad (caso de Ramón Sanpedro o de la paciente granadina cuyo respirador va a ser desenchufado). Iñaki de Juana debía estar en la cárcel pero él prefería morir antes que seguir allí: lo humano hubiera sido respetar su voluntad y también la ley que le condena. Por cierto, el mismo día que se “alivió” su prisión sacándole de ella (¿se ha molestado alguien en justificar por qué se le llevó al País Vasco si el caldito reconstituyente también pueden darlo en el 12 de Octubre de Madrid?) oí por la radio que una señora hospitalizada en La Paz con cuatro costillas rotas murió en un pasillo del hospital, probablemente mal atendida por la saturación del centro. Si el gobierno acaba de descubrirse vocación humanitaria, no le faltará dónde ejercerla sin necesidad de plegarse a las exigencias de los asesinos. Los que dicen que la excarcelación del etarra en huelga de hambre se debió a razones humanitarias –empezando por el propio Zapatero, la directora de Instituciones Penitenciarias y los propagandistas afines- mienten como bellacos: o peor, mienten como si fuésemos bellacos los ciudadanos y no nos mereciésemos más que mentiras. Pero, naturalmente, tras hablar de humanitarismo enseguida mencionan que así se han evitado otras muertes o situaciones de violencia en el País Vasco: es decir, conveniencias políticas. La nota oficial del gobierno vasco auguraba que esto relajaría la tensión en Euskadi; y Patxi López, ni corto –bueno, un poco corto sí- ni perezoso proclamó ante la asamblea socialista que la excarcelación hacía que se viviera mejor aquí. O sea que la tensión, la crispación y la incomodidad se acaban cuando se da gusto a los violentos que tienen por héroe a un asqueroso serial-killer. Que las víctimas, sus familiares, los que no han perdido aún el sentido moral por culpa de la obcecación política, es decir, los ciudadanos vascos decentes…que todos éstos estén crispados y sientan que viven peor desde que el criminal y sus amigos se pavonean triunfantes ante ellos, eso no es un problema ni entra en consideración. Lo importante es que estén sosegados los que dan miedo, los demás ya se apañarán. Y luego dice Miguel Buen (a quien los dioses, tras negarle los demás dones, le concedieron como compensación una ausencia total de sentido del ridículo) que a él le da más miedo pasearse por ciertos barrios de Madrid que por Rentaría…claro, porque aquí las víctimas no dan la lata ni siquiera a la zafios más patosos, lo que en cambio en otras partes de España ya va siendo algo más frecuente. Por cierto, ahora muchos se quejan de que por sacar un encendedor del PSOE o llevar “El País” debajo del brazo uno se puede buscar hostilidades en ciertos lugares públicos. No es que yo desee que a nadie le molesten los intransigentes en ninguna parte de España, pero quizá así algunos “modelnos” se hagan una pálida idea en carne propia de cómo viven muchos ciudadanos vascos desde hace décadas en este país. La argumentación mas inconsistente y menos convincente para apoyar el disparate gubernamental con de Juana es apelar a las supuestas excarcelaciones de etarras antes del plazo debido por parte del gobierno de Aznar o los acercamientos de presos realizados en el mismo período, para probar la “hipocresía” de la oposición (la palma se la lleva la SER, que siempre bate el récord de bajura con este tema, proclamando la gran noticia de que “el gobierno de Aznar” no actuó contra de Juana cuando el miserable pidió “champán y langostinos” para celebrar el asesinato de Tomás Caballero: ¡sólo le falta decir que se los envió Aznar pagados de su bolsillo!). Como sabe cualquiera que se moleste en enterarse de las cosas, el PP insistía en cambiar la legislación para hacer cumplir íntegras las penas pero entre tanto, como no podía ser de otro modo, cumplía con la legislación vigente y sus reducciones de condena. En cuanto a los acercamientos de presos, no respondían al chantaje de ningún recluso sino a reiteradas peticiones parlamentarias y de medios ilustrados de comunicación. Pero en fin, aunque no fuera así: ¿y qué? Si el gobierno Aznar lo hizo mal entonces (aunque lo que hizo nada tiene que ver con la excarcelación mediante chantaje de Juana Chaos)…¿por qué el PSOE no se lo reprochó en su día, cuando tantas cosas le censuraba en otros campos? Aún peor: si aquello fue un error, ¿por qué ahora se utiliza como justificante en lugar de haberlo tomado como advertencia de lo que no debe hacerse, visto el resultado? Es floja excusa para equivocarse el que otros se hayan equivocado antes y uno repita de buena fe los errores… Pues no, las explicaciones del Gobierno no hacen más que empeorar las cosas. Y las de sus propagandistas que se empecinan en informarnos día y noche de lo malo que es el PP, que no gobierna, en lugar de explicarnos porque gobierna mal quien gobierna, tampoco mejoran ni ánimos ni inteligencias. ¿Que hay crispación? Claro, como la hubo cuando Aznar metió al país en la invasión de Irak. La gente se indignó con razón y se echó a la calle (los decentes junto a representantes del peor lumpen extremista del país) lo mismo que hoy otra decisión errónea gubernamental subleva a tantos, que se manifiestan junto al indeseado Inestrillas y compañía. Ya ven, la historia se repite… y la histeria también. Entre tanto seamos optimista y esperemos que Batasuna, con su nombre o con otro postizo, no termine por poder presentarse a las elecciones de mayo, como le solicitan al gobierno sus aliados parlamentarios… en contra de lo que quiere la inmensa mayoría del país (por cierto, nunca tan pocos han fingido representar a tantos como hoy sucede en el parlamento español). Si finalmente sucediera tal cosa, como algunos temen que la excarcelación de Iñaki de Juana preludie, habrá llegado la hora de ponerse serios de verdad. Basta de juegos con lo que no es de jugar. FERNANDO SAVATER |

"... habrá llegado la hora de ponerse serios de verdad." ¿Qué quiere decir con esto? Si la afirmación proviniera de otra persona, sería para preocuparse. Pero como lo dice Savater, probablemente no sea más que una de sus habituales piruetas verbales, sin mayores consecuencias. Yo entiendo por "ponerse serios", en las actuales circunstancias, pedir lisa y llanamente a la ciudadanía votar al P.P. en las próximas elecciones, entendiendo que este partido es el garante de que las cosas, con todas las dificultades que sabemos, volverán a su cauce, con el apoyo de la inmensa mayoría. Pero me temo que Savater no pedirá el voto a la "derecha cerril, casposa, etc.", pues hasta ahí podíamos llegar. A mí Savater me cae bien, aunque no me lo tomo demasiado en serio. Es un hombre que no se ha recuperado de su feliz infancia y sigue siendo un niño: despreocupado, dicharachero, extrovertido y buscando siempre pasárselo bien, en el sentido más superficial del término. Por esta razón, la de su feliz infancia, prolongada hasta la fecha, no ha sido el gran filósofo que podría haber sido, limitándose a parir perlas como la famosa "Ética para Amador", que tuvieron que sufrir mis hijos y que yo no fui capaz de leer, a pesar de que hago por mis hijos lo que haga falta. Ahora mismo, no sé dónde está el libro, creo que ni siquiera alcanzó los honores de acabar en el trastero. En definitiva, que Savater, a mi entender, seguirá "jugando con lo que no es de jugar". ¿No es lo que hace un niño? Por cierto, muy interesantes aquellas glosas que hacía el ético, que no filósofo, sobre Guillermo Brown, Zane Grey, Drácula y compañía. En algún momento, llegué a pesar que sólo los leía yo, dado que mis compañeros, actualmente en campaña de "animación a la lectura", pues como que no les gustaba demasiado la letra impresa.
Publicado por: javier | martes 13 de marzo de 2007 a las 9:38
El artículo está muy bien. Pero de ciclotímico nada. Desde hace bastantes años los artículos de Savater sobre el País Vasco son todos buenos. Cosa distinta es esperar, como en buena lógica reclama Javier, que apoye la única política que respalda sus argumentos. Eso de acompañar a la derecha, es más comprometido. ¿O es que pretendéis que pierda su público?
Publicado por: Enrique | martes 13 de marzo de 2007 a las 11:55
El hecho de que justifiquen, o lo intenten, esta progresía de juegos florales, de besos, risas, salutaciones afectivas y fraternales entre los que se dicen camaradas , comen del mismo pesebre y comparten emociones, como la de romper cristales de las sedes de los que no piensan como ellos,decía que el hecho de que justifiquen constantemente que la acción de trasladar, o como dice Julia, excarcelar, a esa piltrafa de cerebro que se llama De Juana, o algo así es porque en el fondo saben que es un insulto no sólo a los muertos, sus familias, amigos y demás, si no también a la inteligencia.
Son tan despreciables como esos canallas que matan sabiendo que siempre habrá algún político, más despreciable aún,que considere que los muertos ya son historia, pero se olvidan que no, que mientras quedemos uno sólo que los tengamos presentes no son recuerdo. Qué asco da escuchar sus justificaciones y todavia más las de sus adláteres, mamporreros, correveydiles,lacayos y derivados, que por trepar una sóla escalera en sus aspiraciones pisan sangre, descalzos o con zapatos, es igual, son asi de miserables. No puedo, es una ofensa tan grande que me resisto a creer que podemos tener un presidente tan mezquino, claro, qué podemos esperar de alguien que llegó al poder tras un golpe de mano, cuasi de estado. Les escupo. Miserables.
Publicado por: iojanan | domingo 18 de marzo de 2007 a las 2:39
La razon por la que no se ha dejado morir a De Juana es para prevenir que se cree un martir. Un martir al que muchos jovenes del Pais Vasco seguirian y buscarian venganza, y ya conocemos esa violencia. Justicia es justicia pero ser pragmatico y estratega puede proporciona mejores resultados que pueda ofrecer un juez interpretando el articulo cual del codigo penal.
Publicado por: Enrique Mingorance | lunes 9 de abril de 2007 a las 6:24