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sábado 24 de marzo de 2007

Los vascos, las vascas y Jesús del Gran Poder

Polanco Tenía bula, pero no tanta como ganas ellos de acabar con él. Llevábamos mucho tiempo preguntándonos cuánto duraría Hermann Tertsch en El País y ya tenemos la respuesta. Lo han hecho a su manera, o sea, poniéndole unas condiciones que no podía aceptar, un poco en el estilo de esa “oferta que no se puede rechazar” que hace Vito Corleone en El Padrino a todo el que se entromete en su camino. Y hablando del Padrino, Polanco lo ha bordado.  Me refiero al papel. En la Junta General de Sogecable, entregó la cabeza de Tertsch en una bandeja a sus inquietos accionistas. Alguno de ellos –conozco a unos cuantos y sé lo fanáticos que pueden ser- le preguntó cómo se comía eso de que Tertsch pusiera a caldo a Zapatero en Telemadrid, y en otros medios nada amigos y que al mismo tiempo escribiera en “El País”. Y Polanco, emulando al mejor Corleone, le aseguró que esa “contradicción” estaba a punto de resolverse. No sé si fue antes o después de arremeter contra el PP y contra los votantes del PP, pero justo al día siguiente vimos que, en efecto, la contradicción ya no existía.

Tertsch se va a quedar de free lance y estoy segura de que trabajo no le va a faltar. Tampoco le pasaría nada a Savater si le defenestraran, y no tardarán en hacerlo si sigue publicando en la página de Basta Ya los artículos que le rechazan en el periódico. ¿Le admitirán, por alusiones, lo que dijo frente al Ministerio del Interior el otro día, antes de leer aquel Manifiesto de los Intelectuales Vasco suscrito por Covite, Basta Ya y El Foro de Ermua? Lo reproduzco: “A quienes conocemos bien lo que pasa nos parece obsceno que algunos se rasguen las vestiduras por la aparición de alguna bandera aislada en una determinada manifestación, mientras en el País Vasco los símbolos que se exhiben en público llevan años bajo monopolio nacionalista”.

Hermosas fotos las de esa concentración. Estaban todos (Maite Pagazurtundúa, Mikel Buesa, Rosa Díez, Jon Juaristi, Hermann Tertsch, Consuelo Ordóñez, Germán Yanke, etc…) incluso estaba Juan Pablo Fusi. Ese “cuadro de honor” –para utilizar la terminología de mi colegio, donde todos los trimestres colgaban uno con los mejores alumnos- les ha tenido que sentar como un tiro. Dicen que intentaron ponerles algo más lejos por motivos de seguridad, pero Mikel Buesa, fue rápido en su respuesta: en el pasado no había día sin concentración ante los Ministerios y ni les chistaban.

Es como ahora con lo de la libertad de expresión. Polanco, durante la dichosa Junta, escupe sobre el PP, insulta a los votantes del PP (muchos de ellos tal vez sean accionistas de su holding), llamándoles fascistas y guerra civilistas y luego se rasga las vestiduras porque el PP reacciona proponiendo el boicot a sus medios. ¡Desmemoriados! dicen algunos. No, psicópatas. Esa patología impide ver la viga en el ojo propio. Nada les hará comprender que borrar a la COPE del mapa, o ilegalizar al PP es, para ser suaves, poco democrático. ¡Pero mentarles a ellos! ¡Ponerles en tela de juicio! Quita, quita.

De todos modos el PP no tenía que haber dicho eso. Tenían que haberse limitado a condenar a Polanco, incluso llevarle a los tribunales por difamación, lo que sea, menos decir que no contarían con ellos hasta que Jesús del Gran Poder se retracte. ¡Con lo fácil que es boicotearles sin más! Simplemente hay que actuar como ellos: "Olvidarse" de convocarles a las ruedas de prensa y otros actos (¡Pero qué despiste!) , no contar con ellos para nada ( ¿Pero cómo, no os habíais enterado?). Es un procedimiento muy sencillo y muy útil que la izquierda utiliza de maravilla. Ahora, sin embargo, han conseguido que los insultos del Capo pasen a segundo plano y prevalezca la amenaza del PP a los medios de Prisa. Deben de estar frotándose las manos.

jueves 22 de marzo de 2007

El peso de la ley

Estuve esta mañana en el desayuno del Foro Nueva Economía, en el hotel Ritz. Hablaba Miguel Sanz, el presidente de Navarra.  Me cae muy bien este señor, no sólo porque esté de acuerdo en casi todo lo que dice (otros con los que me ocurre lo mismo me parecen insoportables y no digo nombres porque después todo se sabe), sino porque es valiente; le he oído decir verdades de a puño en muchas ocasiones sin complejos ni sonrojos. Es de la estirpe de Rosa Díez, de Esperanza Aguirre, de Teresa Jiménez Becerril, de María San Gil, y me pregunto por qué, a voz de pronto, sólo me salen nombres femeninos. Estas personas aquí nombradas difieren en estilos y tendencias y sin embargo tienen en común muchas cosas. La claridad con la que se expresan, la contundencia de sus opiniones, su estilo directo, ese no andarse por las ramas de la oratoria. También su pragmatismo: no se trata de quedar bien, sino de comunicar algo muy urgente, muy perentorio, que muchos piensan pero que pocos formulan y que es importante que llegue a su destino. Son momentos estos de mucho peligro, para Navarra, para España, para la Libertad.  No hay día que no nos reserve una sorpresa desagradable, que no sufra un revés el derecho y la justicia. 

Esto saca de quicio a la mayoría. A una amiga se le quemó la casa mientras estaba de viaje. Al parecer el fuego partió de su dormitorio. La instalación era vetusta y ahora las aseguradoras la acusan de neglicencia criminal. Nadie murió ni salió lesionado pero el edificio quedó prácticamente destruido. Me dice que corre el riesgo de ir a la cárcel. Lo entendería -comenta- en otras circunstancias, ¡pero ahora! ¡cuando de  Juana Chaos y Otegi se pasean impunemente por las calles! ¡Mucho ojo a quien crea que puede saltarse las leyes a la torera porque éstos anden sueltos! Para disfrutar de ese privilegio hay que haberse cargado a 25 personas, como poco. Pero si ha cometido el horrendo delito de no cambiar la instalación eléctrica en veinte años, rece para que no haya un incendio a sus espaldas. Caerá sobre usted toda la frustración y todo el peso de la ley.

domingo 18 de marzo de 2007

Manifestándose

Maninoguerra1_2 

Les echábamos de menos. Hacía falta que salieran a la calle para enseñar la patita. Ignoro cuántos eran, pero para la historia universal de la infamia quedará su variado elenco de banderas inconstitucionales, su macabra apología del leninismo, del estalinismo, del islamismo, del terrorismo, su apoyo a los peores criminales del siglo XX y lo que va de éste, las estultas palabras de Almodóvar y la repolluda oratoria de Regás. Estalinistas de cuño puro y duro, alborotados y vocingleros cómplices de todos los verdugos. Amigos de la ETA, amigos de Castro, amigos de los terroristas islamistas,  amigos de los asesinos de ayer y de hoy. Esa es la “gente de bien que apoya al legítimo gobierno de España”, ese país al que odian con toda su alma y al que están dispuestos a vender a la primera de cambio, al que están ya vendiendo, a cachitos. Magnífica la cuña de esa persona “de bien” que instaba a que se ilegalizara al PP. Impagable. La deberíamos grabar en los móviles y cuando algún amigo o pariente “de bien” nos reprochara que la derecha es mala, antidemocrática y crispadora por naturaleza, le pondríamos esa musiquita celestial y nos ahorraríamos muchos argumentos.

En ese mar de símbolos atroces, evocadores de las peores causas, ondeaba, es cierto, alguna que otra bandera legítima, es decir, alguna que otra bandera de España. Las  permitieron por cálculo, no les quepa duda, para que se viera que son más plurales que nadie, para que no nos quejemos. Y la llevarían personas de bien, esta vez sin comillas, personas engañadas que acudieron a la manifestación convocada oficialmente, es decir, a la manifestación contra la guerra de Irak. Pensarían que de verdad se trataba de eso, de llamar la atención sobre ese conflicto internacional que nos duele a todos, como nos duele Afganistán, Oriente Medio. Tal vez alguno viera, una vez dentro, que no era así del todo, como cuando convocan manifestaciones “por la paz” y piden la cabeza de Aznar y de Rajoy.  ¿Cuándo les ha importado las guerras a esos estalinistas a los que ayer celebraban, si las han hecho a cientos? ¿Cuándo el terror si lo han practicado de continuo? ¿Cuando el tiro en la nuca? ¿Cuándo los campos de concentración, las matanzas indiscriminadas, la traición, el terrorismo?

Eso es lo que tiene de bueno mucha de esa “gente de bien” que se manifestaba ayer, que sus disfraces de terrorista palestino, de asesino cubano, de asesino comunista no engañan a nadie: no son máscaras de carnaval, no son fallas, no son ninots:  son su verdadero rostro.

lunes 12 de marzo de 2007

Dos millones de fachas

A raíz de la macro manifestación contra el 23F tuve ocasión de oír a unas señoras indignarse por “ese millón de traidores” que se habían rebelado contra aquel fallido golpe que, de haber triunfado, les hubiera reconducido al por ellas añorado antiguo régimen. Pues bien, hoy, y como continuación al SMS que recibí el día anterior proclamando fidelidad al “gobierno legítimo de España”, he recibido otro que dice textualmente: “!Gracias, Rajoy! Ahora ya sabemos que en España hay 300.000 fachas. Nosotros somos muchos más. Pásalo”. Al delatarse de manera tan burda, revelan hasta qué punto están nerviosos. Ni para amenazar son capaces de reconocer la arrolladora presencia de manifestantes que hubo la otra tarde y que les deja sin posibilidad de volver a salir a la calle en mucho tiempo por temor a las comparaciones. Debió de ser terrible, a la hora de redactar ese patético mensaje, no poder decir la verdad, pues nada les habría dado más fuerza que el hecho de que hubiera dos millones de verdaderos fachas en la calle protestando contra “la legitimidad del gobierno de España”. En cuanto a ese “Nosotros somos muchos más” podría ser considerado una amenaza si no fuera una pataleta ridícula.

Y llegada a este punto, me veo obligada a volver sobre Savater, de quien tanto se ha hablado últimamente en este blog. Savater es un ciclotímico. Un día se levanta con la verdad desnuda y al otro le entra el pudor y para compensar lanza pullas de progre de manual, como cuando, tras haber cenado el día anterior con Zapatero, descalificó a los que iban a asistir el 4J de 2005 a la manifestación de la AVT. Creo que he defendido a Savater lo suficiente en las entradas anteriores como para no tener que insistir en ese bochornoso asunto. Él sabe redimirse solito. Y lo ha hecho con uno de esos artículos que proporcionan magníficos argumentos para ese pulso contra el zapaterror que mantenemos esos “dos millones de fachas”, con Savater dos millones y uno.  No lo ha publicado en El País, desgraciadamente, no sé si porque no le dejaron o porque ni lo presentó a la redacción; hasta para él hay un límite. Lo ha sacado, por tanto, en la página de “Basta Ya”, pero como no estoy muy segura de que el enlace remita directamente al artículo he creído mejor reproducirlo en su integridad.  Animo a los anti savateristas a que lo lean con lupa a ver si le pillan en un renuncio:

Lo están empeorando

Las explicaciones que ofrece el gobierno socialista para justificar su decisión de excarcelar (llamemos a las cosas por su nombre) a de Juana Chaos me recuerdan al viejo cuento del caldero prestado. ¿Se acuerdan? Un hombre presta su caldero al vecino y días más tarde éste se lo devuelve agujereado; ante sus protestas, el vecino responde: a) que el caldero no está agujereado; b) que ya tenía agujeros cuando se lo prestaron; c) que no le han prestado ningún caldero. Contradicciones interesadas del mismo calibre estamos oyendo estos días para explicar o tratar de hacer digerible ante una opinión pública cuyas tragaderas son anchas pero no hasta el infinito la cesión del ejecutivo por razones políticas ante el chantaje del terrorista en huelga de hambre.

Todas son increíbles o superfluas, pero algunas también resultan repugnantes porque juegan con la mala conciencia o la bobaliconería bondadosa que todos queremos tener en el corazoncito. Tal es el caso, por ejemplo, de insistir en supuestas razones humanitarias y en el valor supremo de la vida humana para los santos que nos gobiernan. Que la vida humana es un altísimo valor nadie lo pone en duda: por eso precisamente quién asesina a ventitantos seres humanos y no se arrepiente de ello ni nos da garantías de que no va a volver a empezar mañana cuando le suelten está mejor en la cárcel que en ninguna otra parte. ¿Humanitarismo? Una de sus características es respetar la libre voluntad de las personas, es decir, ayudarlas a vivir bien y ,cuando prefieren morir, no obstaculizar tiránicamente su voluntad (caso de Ramón Sanpedro o de la paciente granadina cuyo respirador va a ser desenchufado). Iñaki de Juana debía estar en la cárcel pero él prefería morir antes que seguir allí: lo humano hubiera sido respetar su voluntad y también la ley que le condena. Por cierto, el mismo día que se “alivió” su prisión sacándole de ella (¿se ha molestado alguien en justificar por qué se le llevó al País Vasco si el caldito reconstituyente también pueden darlo en el 12 de Octubre de Madrid?) oí por la radio que una señora hospitalizada en La Paz con cuatro costillas rotas murió en un pasillo del hospital, probablemente mal atendida por la saturación del centro. Si el gobierno acaba de descubrirse vocación humanitaria, no le faltará dónde ejercerla sin necesidad de plegarse a las exigencias de los asesinos.

Los que dicen que la excarcelación del etarra en huelga de hambre se debió a razones humanitarias –empezando por el propio Zapatero, la directora de Instituciones Penitenciarias y los propagandistas afines- mienten como bellacos: o peor, mienten como si fuésemos bellacos los ciudadanos y no nos mereciésemos más que mentiras. Pero, naturalmente, tras hablar de humanitarismo enseguida mencionan que así se han evitado otras muertes o situaciones de violencia en el País Vasco: es decir, conveniencias políticas. La nota oficial del gobierno vasco auguraba que esto relajaría la tensión en Euskadi; y Patxi López, ni corto –bueno, un poco corto sí- ni perezoso proclamó ante la asamblea socialista que la excarcelación hacía que se viviera mejor aquí. O sea que la tensión, la crispación y la incomodidad se acaban cuando se da gusto a los violentos que tienen por héroe a un asqueroso serial-killer. Que las víctimas, sus familiares, los que no han perdido aún el sentido moral por culpa de la obcecación política, es decir, los ciudadanos vascos decentes…que todos éstos estén crispados y sientan que viven peor desde que el criminal y sus amigos se pavonean triunfantes ante ellos, eso no es un problema ni entra en consideración. Lo importante es que estén sosegados los que dan miedo, los demás ya se apañarán. Y luego dice Miguel Buen (a quien los dioses, tras negarle los demás dones, le concedieron como compensación una ausencia total de sentido del ridículo) que a él le da más miedo pasearse por ciertos barrios de Madrid que por Rentaría…claro, porque aquí las víctimas no dan la lata ni siquiera a la zafios más patosos, lo que en cambio en otras partes de España ya va siendo algo más frecuente. Por cierto, ahora muchos se quejan de que por sacar un encendedor del PSOE o llevar “El País” debajo del brazo uno se puede buscar hostilidades en ciertos lugares públicos. No es que yo desee que a nadie le molesten los intransigentes en ninguna parte de España, pero quizá así algunos “modelnos” se hagan una pálida idea en carne propia de cómo viven muchos ciudadanos vascos desde hace décadas en este país.

La argumentación mas inconsistente y menos convincente para apoyar el disparate gubernamental con de Juana es apelar a las supuestas excarcelaciones de etarras antes del plazo debido por parte del gobierno de Aznar o los acercamientos de presos realizados en el mismo período, para probar la “hipocresía” de la oposición (la palma se la lleva la SER, que siempre bate el récord de bajura con este tema, proclamando la gran noticia de que “el gobierno de Aznar” no actuó contra de Juana cuando el miserable pidió “champán y langostinos” para celebrar el asesinato de Tomás Caballero: ¡sólo le falta decir que se los envió Aznar pagados de su bolsillo!). Como sabe cualquiera que se moleste en enterarse de las cosas, el PP insistía en cambiar la legislación para hacer cumplir íntegras las penas pero entre tanto, como no podía ser de otro modo, cumplía con la legislación vigente y sus reducciones de condena. En cuanto a los acercamientos de presos, no respondían al chantaje de ningún recluso sino a reiteradas peticiones parlamentarias y de medios ilustrados de comunicación. Pero en fin, aunque no fuera así: ¿y qué? Si el gobierno Aznar lo hizo mal entonces (aunque lo que hizo nada tiene que ver con la excarcelación mediante chantaje de Juana Chaos)…¿por qué el PSOE no se lo reprochó en su día, cuando tantas cosas le censuraba en otros campos? Aún peor: si aquello fue un error, ¿por qué ahora se utiliza como justificante en lugar de haberlo tomado como advertencia de lo que no debe hacerse, visto el resultado? Es floja excusa para equivocarse el que otros se hayan equivocado antes y uno repita de buena fe los errores…

Pues no, las explicaciones del Gobierno no hacen más que empeorar las cosas. Y las de sus propagandistas que se empecinan en informarnos día y noche de lo malo que es el PP, que no gobierna, en lugar de explicarnos porque gobierna mal quien gobierna, tampoco mejoran ni ánimos ni inteligencias. ¿Que hay crispación? Claro, como la hubo cuando Aznar metió al país en la invasión de Irak. La gente se indignó con razón y se echó a la calle (los decentes junto a representantes del peor lumpen extremista del país) lo mismo que hoy otra decisión errónea gubernamental subleva a tantos, que se manifiestan junto al indeseado Inestrillas y compañía. Ya ven, la historia se repite… y la histeria también. Entre tanto seamos optimista y esperemos que Batasuna, con su nombre o con otro postizo, no termine por poder presentarse a las elecciones de mayo, como le solicitan al gobierno sus aliados parlamentarios… en contra de lo que quiere la inmensa mayoría del país (por cierto, nunca tan pocos han fingido representar a tantos como hoy sucede en el parlamento español). Si finalmente sucediera tal cosa, como algunos temen que la excarcelación de Iñaki de Juana preludie, habrá llegado la hora de ponerse serios de verdad. Basta de juegos con lo que no es de jugar. FERNANDO SAVATER

http://www.bastaya.org/www2/portada.php

 

sábado 10 de marzo de 2007

Águilas y aguiluchos

El Secretario de Organización del PSOE,  José Blanco, dijo que la manifestación (del 10M) “es la consecuencia de un ataque de centrismo, de salir a la calle de la mano de la derecha radical, donde vemos florecer aguiluchos y gritos preconstitucionales”. Vamos a dejar de lado la horrorosa sintaxis –que es mucho dejar- para centrarnos en los dos términos subrayados.  Y aquí se impone una anécdota. Cuando leí lo de los aguiluchos, lo primero en que pensé fue en aquellos a los que se referían mis padres–militantes anarquistas durante la guerra- para recordar a sus viejos camaradas. Luego encontré en el Diccionario de la Guerra Civil Española de Manuel Rubio Cabeza una entrada así llamada en la que se dice:

-aguiluchos: Nombre que durante la guerra civil se daban a sí mismos los militantes anarquistas jóvenes encuadrados en la FAI y que también sirvió para titular algunas de sus unidades combatientes.

Así que, por unos momentos, creí que se trataba de eso y que los anarquistas se habían adherido a la manifestación, hasta que caí en la cuenta de que no tenía mucho sentido y que el insigne polígrafo se refería sin duda a esa única bandera de la España franquista (ya saben, con el águila, el yugo y las flechas) que ondeó el 3F en la calle de Alcalá entre los abucheos y los pitos del resto de los manifestantes. Supongo que la estricta censura de la prensa oficial se ocupó de enfocarla de preferencia sobre las otras, haciendo creer a los suyos que el gobierno legítimo de la nación corría la seria amenaza de ser derrocado por las legiones falangistas, en armas, y por eso, pocas horas antes de la manifestación del 10M, he recibido yo (y supongo que muchos otros) un SMS guerra civilista con el siguiente texto: “Los ciudadanos de bien apoyamos al Gobierno legítimo de España”. ¡Ya podían haberlo hecho el 13M del 2004, cuando otro Gobierno también legítimo de España se vio acosado, atacado y amenazado por una horda enfurecida y golpista, animada y espoleada por esos mismos que hoy se rasgan las vestiduras cuando ven a otros en la calle! Ya podían recordar esas grandes palabras, “ciudadanos de bien”, “Gobierno legítimo de España”, cuando están aplicando su política destructora contra los primeros y contra la segunda. Cuando privilegian, muy legítimamente, a los asesinos sobre los “ciudadanos de bien” y cuando pretenden trocear, también muy legítimamente, a "España". Entonces, los ciudadanos son súbditos y España una entelequia a punto de extinguirse para convertirse en una Confederación ¿Hispánica? ¡Mejor Ibérica,! La H traería problemas en la matrícula de los coches por su confusión con los suizos (CH/CI). ¡Qué mono quedaría!

Ahora, los antiguos reyes de la calle, las reinas indiscutibles de las plataformas cívicas, los “guerreros de la paz”, los sostenedores de las peores ideologías, de los peores regímenes políticos de la Historia, los militantes de “¡Viva lo peor!”, se hacen cruces como beatas preconciliares al recibir un trago de su propia medicina. ¡Cómo les importa entonces que se abuse de la bandera de España, alegando que no es propiedad de la derecha sino de todos! ¿De todos? ¿Pues por qué no la usan? No se vio ni una en la manifestación “Por la Paz” del 13 de enero de 2007, y sí bastantes republicanas, pero de la Segunda República, no de la Primera, que no es lo mismo, banderas que, desde nuestro presente, podríamos llamar "preconstitucionales".

Lo que me lleva al otro término del aserto de Pepiño Blanco y del que casi me había olvidado, lo de los “gritos preconstitucionales”. Tengo que darle la razón, siempre que se refiera a los “¡Viva España! con los que terminaba Manuel Azaña sus discursos… también preconstitucionales.

¡Pero cuánto sabe José Blanco!

miércoles 7 de marzo de 2007

Acontecimientos de la irrealidad inmediata (II)

Mi entrada anterior, en la que reseño en términos elogiosos  la aparición de un libro de José María Calleja sobre/contra Fidel Castro, ha dado pie a  comentarios muy enjundiosos de dos de  mis más conspicuos lectores. Aprovecho la circunstancia de que estoy en mi blog para responder a estos amigos de manera más ventajosa. Enrique, por ejemplo, considera que no es de recibo que la "gente honrada de izquierdas" siga aferrándose a sus tics progres y le critica que caiga en el tópico de comparar a alguien como Ramonet,  con un “cura casposo del régimen nacionalcatólico del franquismo”, como hace en la cita que yo reproduzco. Puede que se trate, en efecto, de uno de los muchos tics progres (y no sería el peor) que Calleja sigue conservando, a pesar de sus  esfuerzos por desprenderse de ellos, pero como es evidente que la imagen del "cura casposo" no se corresponde con el resto de la descripción, pues un cura casposo (y haberlos, haylos) nunca acariciaría a "un bob tail con una copa de bourbon en la mano y la chimenea encendida al fondo del salón del chalé” -y Calleja lo sabe- bien pudiera ser que recurriera a ese símil simplemente con el ánimo de insultar a Ramonet comparándolo con algo (cura casposo nacionalcatólico) que Ramonet (y tal vez el propio Calleja) considera muy despreciable y a años luz de la ética y la estética de ambos. De hecho, quien haya combatido dialécticamente con progres recalcitrantes de izquierdas (también hay progres de derechas), sabrán cuánto les molesta que se les llame “fachas” o “franquistas” y, más de una vez, el compararles con beatas escandalizadas ha tenido grandes efectos sobre su sistema nervioso, a pesar de la evidente falacia de tal comparación. La tipología del progre, que algunos podemos enriquecer con testimonios personales, es más compleja de lo que parece a primera vista y sus rasgos no se pierden así como así. Las secuelas pueden ser irreversibles y afectar incluso a tu aspecto personal de modo indeleble sin descalificarte por ello para la lucha de las ideas ni de los valores.   

Las acusaciones de Javier, son más comprometidas, más graves. Tampoco le falta razón, porque es cierto que no se ha visto a Calleja en las manifestaciones de las víctimas, como tampoco se ha visto a Savater. Acabarán viniendo. Por otra parte no creo que haya que invalidar las aportaciones positivas de ambos desde “territorio comanche” porque su  “revisionismo” no sea total; en todo caso será parcial, o incompleto, pero será algo. “No llega tarde quien a casa vuelve”, decía Galdós (o al redil). A veces, cuánto más tarde se llega, más mérito se tiene, como nos demuestra muy bien la parábola del hijo pródigo, el cual se beneficia además de la "gracia" que le otorga su arrepentimiento, dejando en desventaja a su virtuoso y nada carismático hermano. Situación injusta, porque este último estará siempre ahí, ¡pero quien sabe si el pródigo no se marchará al día siguiente del banquete! Calleja tiene todavía que desprenderse de mucho lastre (¡y no digamos Savater!) pero hace esfuerzos: ha escrito un par de libros nada desdeñables sobre el País Vasco, y ahora éste contra Castro, Ramonet, Belén Gopegui y gente de esa calaña. ¡Y colabora en La Gaceta de los Negocios! No me parece poco.

Otrosí,

El Foro de Ermua anima a demostrar la disconformidad contra el “affaire” de Juana con banderas de España o autonómicas y crespones desde ahora mismo hasta que vuelva a la cárcel. Hagamoslo. 

viernes 2 de marzo de 2007

Acontecimientos de la irrealidad inmediata

Jmcalleja Ayer, día que el gobierno convirtió  en "el día de la Bestia",   mientras la gente se dirigía indignada hacia el Ministerio del Interior para protestar por la infamia, yo asistía, a unos pocos metros de ahí, a la presentación del libro de José María Calleja, Castro, la mentira barbuda. La transición de Cuba a la democracia. La sala no estaba ni la mitad de llena que si el libro hubiera tratado de lo que se le supone “lo suyo”, es decir, el País Vasco, pero tampoco estaba vacía. Calleja narra en el libro lo que él ha visto en sus viajes a Cuba, la pegajosa realidad de un país bajo vigilancia intensiva, donde hay todavía 24 periodistas encarcelados, como mencionó Raúl Rivero, que le servía de presentador y que, como recordarán, escapó de esas mismas cárceles, entre otras cosas por la presión española. Una operación de salvamento que inició el PP y que remató el PSOE en la graciosa personita de Trinidad Jiménez, ingerencia que no sé si le habrán perdonado todavía, pero recuerdo con qué alegría presentaba ella al poeta, recién llegado a España, al “todo Madrid”, acompañada de Carmen Calvo y ninguneando, como suelen hacer los políticos, en particular, los de izquierdas, a quienes les precedieron en esa misión salvadora, como si la idea fuera enteramente suya. Fue, recuerdo, un acto semiclandestino, en el que no hubo convocatoria pública, y las invitaciones se hicieron por teléfono, lo que no impidió que hubiera un importante despliegue de "medios amigos". ¡Y los organizadores pretendían que aquel acto no fuera "político" sino "literario"!, como si tal cosa fuera posible estando esas señoras, y Fidel Castro, en juego. Ellas de cuerpo presente y él por alusiones.

Volviendo al libro de Calleja, basta con mirar el índice para comprender que no hay llaga en la que  no hurgue, ni realidad, por poco comprometida que sea, que se le escape. Particularmente atractivo es el último capítulo, titulado “La fascinación de Castro. Los mariachis españoles del dictador”, en el que arremete de manera muy especial contra Ignacio Ramonet (Le Monde Diplomatique), uno de los periodistas más glamourosos de la izquierda tonta y mala, el cual, unos meses antes había presentado su apología del dictador cubano con un lleno absoluto en esa misma sala.  Lean y saboreen este extracto:

“Como un cura casposo del régimen nacionalcatólico del franquismo, Ramonet lleva viviendo años del cuento  de amenazarnos con el fin del mundo por culpa del pecado del capitalismo y sigue defendiendo, a fecha de hoy, el paraíso de Fidel. Ese reducto exótico, esa dictadura con barba que ha plantado cara al enemigo principal: Estados Unidos.

Ramonet defiende a Castro como quien acaricia un bob tail con una copa de bourbon en la mano y la chimenea encendida al fondo del salón del chalé.”

Max_blecher Magnífica de veras esta cala que augura lo mejor sobre el libro. Y si hicieran falta más argumentos, baste el hecho de que aquellos mismos que en su momento aplaudieron la biografía “a dos voces” de Castro/Ramonet, califican con mucho desprecio al libro de Calleja de “flojito”.  Calleja no se muerde la lengua, ni cuando habla del País Vasco, ni cuando habla de Cuba. Para plasmar su poco aprecio al régimen cubano llegó a afirmar prefería morirse de aburrimiento tomándose un café con leche en Suiza que “divertirse” de lo lindo bebiéndose un daiquiri en la Isla desafortunada, lo cual me recordó aquella frase de González cuando dijo –antes de la caída del Muro- que prefería morir de un navajazo en una esquina de Nueva York que vivir un día en la Unión Soviética (o algo parecido).  Calleja , que trabaja donde trabaja (CNN plus) y que sigue considerándose de izquierdas (enfermedad de la que acaban siempre por “curarte”), mencionó los penosos acontecimientos del día, es decir, la victoria de ETA, quejándose de que le habían hundido ese acto de presentación y que estaba visto que no podía quitarse la chapela ni un segundo de su vida desde hacía veintitantos años.  Acto seguido, muchos de los que ahí estaban se fueron al Ministerio del Interior, menos yo que me fui a la radio, porque tenía que hablar de un libro de un escritor rumano, Max Blecher, el cual, a pesar de estar a años luz de todo lo que pueda tener que ver con la política y la prosa de la vida (lírica pura), sin embargo tiene un título que le hacía disparatadamente oportuno respecto a lo que estaba ocurriendo ese día en nuestro país y en el mundo: Acontecimientos de la irrealidad inmediata

Otrosí,

Amistades farragosas

Todo es empeorable

La losa del silencio

Entre rumanos