Manifestándose
Les echábamos de menos. Hacía falta que salieran a la calle para enseñar la patita. Ignoro cuántos eran, pero para la historia universal de la infamia quedará su variado elenco de banderas inconstitucionales, su macabra apología del leninismo, del estalinismo, del islamismo, del terrorismo, su apoyo a los peores criminales del siglo XX y lo que va de éste, las estultas palabras de Almodóvar y la repolluda oratoria de Regás. Estalinistas de cuño puro y duro, alborotados y vocingleros cómplices de todos los verdugos. Amigos de la ETA, amigos de Castro, amigos de los terroristas islamistas, amigos de los asesinos de ayer y de hoy. Esa es la “gente de bien que apoya al legítimo gobierno de España”, ese país al que odian con toda su alma y al que están dispuestos a vender a la primera de cambio, al que están ya vendiendo, a cachitos. Magnífica la cuña de esa persona “de bien” que instaba a que se ilegalizara al PP. Impagable. La deberíamos grabar en los móviles y cuando algún amigo o pariente “de bien” nos reprochara que la derecha es mala, antidemocrática y crispadora por naturaleza, le pondríamos esa musiquita celestial y nos ahorraríamos muchos argumentos.
En ese mar de símbolos atroces, evocadores de las peores causas, ondeaba, es cierto, alguna que otra bandera legítima, es decir, alguna que otra bandera de España. Las permitieron por cálculo, no les quepa duda, para que se viera que son más plurales que nadie, para que no nos quejemos. Y la llevarían personas de bien, esta vez sin comillas, personas engañadas que acudieron a la manifestación convocada oficialmente, es decir, a la manifestación contra la guerra de Irak. Pensarían que de verdad se trataba de eso, de llamar la atención sobre ese conflicto internacional que nos duele a todos, como nos duele Afganistán, Oriente Medio. Tal vez alguno viera, una vez dentro, que no era así del todo, como cuando convocan manifestaciones “por la paz” y piden la cabeza de Aznar y de Rajoy. ¿Cuándo les ha importado las guerras a esos estalinistas a los que ayer celebraban, si las han hecho a cientos? ¿Cuándo el terror si lo han practicado de continuo? ¿Cuando el tiro en la nuca? ¿Cuándo los campos de concentración, las matanzas indiscriminadas, la traición, el terrorismo?
Eso es lo que tiene de bueno mucha de esa “gente de bien” que se manifestaba ayer, que sus disfraces de terrorista palestino, de asesino cubano, de asesino comunista no engañan a nadie: no son máscaras de carnaval, no son fallas, no son ninots: son su verdadero rostro.

Efectivamente, Julia, ese “mar de símbolos atroces” (como tú muy bien los llamas) son las banderas de nuestros progres. Es curioso que, cuando el período histórico del comunismo ha llegado a su fin, cuando el mundo se ha liberado del terrible dogal que impuso el largo ascenso de la corriente progresista, cuando la visión de la Historia que castró tanto moral como intelectualmente a varias generaciones ha caído en el más absoluto descrédito, aparezcan estos bolcheviques de diseño, con sus apolillados símbolos y consignas, pretendiendo instaurar un nuevo Frente Popular que acogote a la derecha. Más tonto será el PP si, además de tratarles con todo el desprecio que merecen, no les planta cara.
Publicado por: Enrique | lunes 19 de marzo de 2007 a las 14:12
"¿Quiere usted un buen consejo, amigo lector? Pues cuando, al pasar por la calle, tropiece usted con una manifestación pacifista, hágase cuenta de que se ha desmandado un toro y métase corriendo en el primer portal. Yo no he visto en toda mi vida manifestaciones menos pacíficas que las manifestaciones pacifistas(...)En Inglaterra se define a esta clase de manifestantes, tan numerosos allí, con el nombre de bloodthirsty pacifist o pacifistas sanguinarios (...) los pacifistas constituyen hoy un verdadero ejército que a mí, hombre pacífico, me infunde verdadero pavor, y, cuando los veo pasar por la calle cantando himnos a la fraternidad humana, ¡qué quieren ustedes!, doy media vuelta y corro a ponerme a salvo.." (Guerra a la guerra - 1935) JULIO CAMBA
El genial don Julio los ha clavado.
Publicado por: Enrique | martes 20 de marzo de 2007 a las 21:44
Julio Camba es un todo terreno. Como Plá, como Orwell (que tiene comentarios impagables sobre los pacifistas, vegetarianos y protoecologistas), incluso si me apuran, como doña Emilia Pardo Bazán.
Publicado por: Julia | miércoles 21 de marzo de 2007 a las 7:20