Algunos amigos me han recriminado la dureza con la que describí en la entrada anterior (mejor dicho, en la penúltima) el "acto de estado" que se celebró en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid el pasado día 27. Lamento en el alma que algunas de las numerosas personas que trabajaron intensamente para llevarlo a cabo, se puedan sentir disgustadas por el trato que di a ese acontecimiento. Ni qué decir tiene que reconocí su esfuerzo, y que en aquella ceremonia hubo cosas muy positivas que debí consignar, y es lo que ahora hago. El otro día destaqué sus aspectos negativos -ausencia del Rector, de los Presidentes del Senado y del Congreso, metedura de pata de Ana Pastor, evidente malestar social (la prueba es que se suprimieron numerosos actos en Madrid, y en otras ciudades españolas), presencias insólitas, como la de Zerolo, etc. Hoy quiero hacer honor a los aspectos positivos, que fueron muchos, no siendo el menor que, a pesar de su larga duración (casi dos horas), la ceremonia pasara como en un suspiro.
Me consta el esfuerzo desplegado por la Casa Sefarad-Israel, con su Secretario General, Ángel Vázquez, a la cabeza que hizo, de manera impecable, de maestro de ceremonias, por la Comunidad Judía de Madrid y por los funcionarios del Ministerio de Exteriores. Los niños de la Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz, interpretaron bonitísimamente el "Coro de esclavos de Verdi" y otras piezas ; los del coro del Liceo Francés (¡mi colegio!) me hicieron llorar con su "Chanson de l’Auvergnat" al despertar con esa canción de Georges Brassens tantos recuerdos, buenos y malos, de los ingratos años de la adolescencia. Los niños del Colegio hebreo Ibn Gabirol nos emocionaron a todos con su "Elie, Elie", como también los chavales de la Fundación Instituto de Cultura Gitana, que acompañaron a Genara Cortés en su interpretación del himno gitano "Gelem, gelem"; yo estaba sentada al lado de uno de sus compañeros que no cabía en sí de orgullo y de gozo, por el respeto con que se escuchó. La ceremonia del encendido de velas, por mucho que se repita, seguirá inspirándome los mismos sentimientos de dolor y de indignación por el abominable hecho que conmemoran y por el sufrimiento de las víctimas. El texto que Amancio Prada leyó de Jorge Semprún, era justo y necesario, como el fragmento de "Si esto es un hombre" de Primo Levi, aunque lo hubiera preferido recitado y no cantado. También fueron muy acertadas las palabras de Antonio Vázquez, Vicepresidente del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, y las de Jacobo Israel Garzón, Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España quien, en sus discursos, nunca se olvida de alertar contra la constante y renovada amenaza del antisemitismo, recordándonos que en este mundo todo es empeorable, como sabemos ¡ay! demasiado bien. Incluso el propio Ministro Moratinos (un valiente, si lo comparamos con otros), fue en extremo correcto. Y por último, ocurrió con la oración rememorativa "Malé Rahamim", recitada por el Rabino Moshé Bendahan, lo que ocurre con todos los rezos inmemoriales: que su misma antigüedad avala su actualidad por su permanencia. Lo que persiste, existe.
Y ya que estoy desfaciendo entuertos, aprovecho para divulgar aquí un comentario que me hicieron el año pasado a una entrada sobre el mismo tema:
«Shalom desde Haifa, Israel!
Quisiéramos compartir con usedes nuestra página de internet www.sfaradit.co.il en Israel. En ella encontrarán un Diccionario en línea español-hebreo hebreo-español con más de 25 mil palabras e imágenes y próximamente voz. En Israel es una herramienta escencial de trabajo entre los alumnos de español tanto del nivel intermedio como del nivel secundario. También para los nuevos inmigrantes que llegan desde España o Sudamerica. Su uso es gratuito y de gran utilidad no solo para la colectividad judía de sudamerica en todo el mundo, sino para los israelíes que cada vez mas eligen nuestro idioma y se acercan cada vez más a nuestra cultura. Nos agradaría poder intercambiar nuestro link para vuestra página, pues hemos comprobado que con él se hace muy popular por la expectación que despierta»
¡Shalom, amigos de Haifa, Israel ! Gracias por ese magnífico enlace, que voy a incluir ya mismo en Mis preferidos y perdón por haber reaccionado tan lentamente, pero como dijo Galdós "no llega tarde quien a casa vuelve".
Otrosí, artículo de Mario E. Cohen en www.ValoresReligiosos.com.ar de Clarín. Como a mí me ha costado abrir el enlace, por si acaso, también lo voy a reproducir aquí entero:
Mario Eduardo Cohen *
Los soldados rusos que ingresaron en el campo de exterminio de Auschwitz (1), en la helada mañana del 27 de enero de 1945, no podían creer lo que sus ojos veían. Ante todo, alambres de púas y un cartel con una insólita leyenda: Arbeit Macht Frei (en alemán, “el trabajo libera”). Inmediatamente, comenzaron a acercarse los prisioneros, harapientos, esqueléticos, enfermos, muy cercanos a la muerte y con los rostros, abatidos, surcados por el llanto y el dolor. En sus bocas apenas se dibujaba una leve sonrisa, fruto de la esperanza renacida. Algunos de los más experimentados soldados rusos no pudieron contener sus lágrimas. Un hedor nauseabundo invadía la atmósfera. El dolor y la alegría se confundían a cada instante. Los liberados constituían apenas un muy pequeño remanente. Para éstos no se había cumplido el vaticinio de los carceleros: “de aquí sólo se sale por las chimeneas”. Los nazis habían partido previamente llevando consigo a los más sanos en la llamada “marcha de la muerte” (2). Para estos prisioneros, forzados a caminar en la nieve por centenares de kilómetros, la libertad aún no les había llegado. Y también este otro del Juez Daniel Rafecas http://www.clarin.com/diario/2009/02/12/opinion/o-01857238.htm
Auschwitz: memoria y educación
Los nazis, en su precipitada huida, no habían alcanzado a destruir las pruebas de la masacre. A partir de ese 27 de enero el mundo pudo saber que, en poco más de cuatro años, se realizó en Auschwitz la matanza industrializada de más de un millón de personas, en su mayoría judíos europeos. Por lo tanto, este lugar también detenta la triste categoría de ser el cementerio judío más grande de la historia. También fueron asesinados masivamente patriotas polacos, rusos, gitanos, testigos de Jehová, homosexuales y opositores a la ideología nazi.
Tuvieron que pasar sesenta años para que
A partir de ese 27 de enero de 1945, la pronunciación del nombre Auschwitz sería el sinónimo fiel de la más oscura noche de la historia. Pero debemos recordar que si bien fue el más grande campo de la muerte, no fue el único. En otros campos y por los más diversos métodos se llevó a cabo la matanza indiscriminada de judíos europeos (entre otras minorías). El hecho ha pasado a la historia con el nombre de Holocausto, aunque los especialistas prefieren llamarlo con mayor fundamento Shoá (3).
Para que no se repitan hechos como la shoá o genocidios contra cualquier minoría, los seres humanos disponemos de dos potentes herramientas: la memoria y la educación.
Bien escribe Elías Canetti -Premio Nobel de Literatura- que “...la humanidad sólo está indefensa allí donde carece de memoria...”, mientras que el célebre cineasta Luis Buñuel afirmó categóricamente: “...sin memoria no hay posibilidad de inteligencia alguna en el presente, ya que ella es el inmenso espacio del pensamiento de donde surgen los grandes signos de la vida...”. En cierta medida nosotros manejamos nuestra propia memoria. “Lo que ha sido no tiene en el ser sino el lugar que le damos”, escribió Alain Finkielkraut. La memoria no es sólo un recuerdo del pasado sino una proyección al futuro. El Premio Nóbel Elie Wiesel, sobreviviente de Auschwitz, asegura que "una memoria que no tomase en cuenta el futuro violaría el legado del pasado”. Para Wiesel, el mandato de la memoria luego de Auschwitz se divide en sus tres partes: primera, no olvidar, segunda, recordar y tercera, hacer recordar. Y esa memoria incluye la responsabilidad de ser activos, de adquirir suficiente poder como para defender la dignidad y la responsabilidad para la solidaridad.
Al respecto decía Teodor Adorno: “La exigencia de que Auschwitz no se repita es la primera de todas las que hay que replantear en la educación”. Enseñar el Holocausto y con esto arribar a la conclusión terminante del ¡Nunca más! implica la adquisición de un seguro contra cualquier forma futura de insanía colectiva que pueda emerger. Es necesario que a través de la educación se cree una coraza que proteja a la humanidad contra la discriminación, el fanatismo y la intolerancia.
La opinión autorizada de los dos últimos Papas nos puede ayudar a elaborar nuestras conclusiones. El ex Papa Juan Pablo II, en numerosas ocasiones reflexionó sobre el tema, señalando en una de ellas que: “Auschwitz, quizá el símbolo más elocuente del Holocausto del pueblo judío, muestra hasta dónde puede llevar a una nación un sistema construido sobre premisas de odio racial o de afán de dominio. Auschwitz no cesa de amonestarnos, aún en nuestros días, recordando que el antisemitismo es un gran pecado contra la humanidad; que todo odio racial acaba inevitablemente por llevar a la conculcación de la divinidad humana[i]. En la misma línea, el actual Papa Benedicto XVI, ha calificado el Holocausto “como una vergüenza indeleble en la historia de la humanidad”.
En nuestra opinión, los gobiernos de América latina deben adherir a lo resuelto por las Naciones Unidas y crear en cada país un Día de Recordación de Holocausto, como ya lo hicieron previamente varios gobiernos europeos. Además, debemos incorporar estos temas a la educación para que opere como una vacuna contra todo brote posible de demencia colectiva.
(*) El autor es presidente del Centro de Investigación y Difusión de
(1) En este artículo, cuando nos referimos al Campo de Auschwitz, lo hacemos en sentido amplio, incluyendo el llamado
(2) Los que fueron parte de esta terrible marcha de la muerte, no suelen hablar de liberación sino de finalización de Auschwitz.
(3) Dado el uso, todavía generalizado, de la palabra Holocausto (del griego “sacrificio por el fuego”) continuamos utilizándola en este artículo, aunque creemos que Shoá (= destrucción total, en hebreo), en coincidencia con los investigadores, es el término más apropiado para los acontecimientos que estamos describiendo.
quisiera saber si el dia del recuerdo se le dice: YO ASICARO ...(?
muchasss gracias!!!!!!!es para un trabajo de sociales
del colegio la asuncion de la virgen...(aguante) :P
Publicado por: pablo | martes 29 de septiembre de 2009 en 20:31
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Publicado por: PUBLICADO POR SUSPENSO..:P | martes 29 de septiembre de 2009 en 20:33