Ayer, en la entrada sobre San Policarpo, mencioné que los adeptos que he conseguido implicar para conmemorarlo nos reunimos el 19 por razones de agenda, pero no comenté ni dónde ni cómo, pues me urgía repartir esos premios para cuya próxima edición emplazo a los lectores de la Quimera a que propongan candidatos. Sin embargo, aun sin desvelar los secretos de lo que se dijo en el almuerzo que celebramos, quisiera mencionar algo respecto a ese día. Aprovechando que el Pisuerga sigue pasando por Valladolid y además hay AVE, decidimos convocar ahí nuestra cita anual con la idea de ver la exposición de "collages" de José Jiménez Lozano en la Galería La Maleta, sita en la calle Norte-semi esquina a la calle de los Toreros.
He querido ilustrar esta entrada con algo alusivo a dicha exposición pero me he encontrado con serios inconvenientes para conseguir una muestra que pueda dar mínimamente una idea de lo que ha pretendido hacer el escritor con ese material que ha ido recogiendo durante años en su "cosero". Cuando JJlozano conoció los ensamblajes de Joseph Cornell, sintió que él llevaba haciendo esas "cajitas de Cornell" desde adolescente, y lo cierto es que en ambos casos es como si estuvieran embutiendo y comprimiendo la esencia del mundo en cada una de ellas. Si yo tuviera conocimientos técnicos, podría reproducir algo sacado del catálogo pero como no los tengo he tecleado en Google "Recortes del cosero" y a pesar de que me advertían que me había equivocado y que lo que yo quería buscar era "Recortes del coseno", encontré esa hermosa alegoría que ahí pueden ver. Se titula "¿Y la bella Europa? y aunque en vez del toro que se podía esperar hay una vaca, atributos sexuales aparte, ejerce el mismo efecto sobre el espectador. En la segunda ventana de la composición, se ve un cartel que pone "de Troya a Ítaca" y unos niños rodeados de objetos escolares: pupitre, ábaco, etc.
Hay otras vacas en la exposición: por ejemplo, la que aparece en el collage titulado "Mayo del 68". A un lado puede verse la efigie de la caja de quesitos, "la vaca que ríe". El fondo es una verde pradera, florida y pimpante, coronada por un sol deTarot, encima un brazo (¿o es una rama?) sostiene un nido con sus pájaros revoloteando y en la esquina una ventanita en la que se ve a Dostoievski que parece decir: "os lo había advertido"; al otro lado se reproduce una fotografía de "los disturbios", en la Facultad de Medicina de París, donde unos estudiantes correctísimamente vestidos rodean la estatua de Pasteur a quien han colgado una bandera roja. Papá Stalin asoma, socarrón, por una esquina.
Este torpe esfuerzo descriptivo es para que vean que el cosero de JJLozano no sólo recoge cosas, sino que cuenta cosas. En cuanto a nuestro propósito conmemorativo, esta visita no podía ser más oportuna; la crítica contenida en cada uno de esos collages está muy en la línea de la "santa indignación" que poseía a San Policarpo en tantas ocasiones. La exposición termina el 1 de marzo y vale la pena verla con detenimiento; tanto los que ya conocen su obra escrita, como los que todavía no, pueden aprender mucho de ella. Los primeros reconocerán esta o aquella alusión y trazarán un camino recto de la cosa al concepto, los segundos tras el aparente batiburrillo del cosero, grato a la vista, descubrirán un mundo narrativo a cuya fuerza sucumbirán tarde o temprano.
Como dice JJLozano en el catálogo, "lo que digan o dejen de decir las cosas del cosero es asunto entre éste y los que miran las composiciones, recortes pegados o "collages". Es decir, cosas de los adentros de ellos."
¡Qué callado se lo tenía el "cosero"!
Publicado por: Aquilino Duque Gimeno | 24/02/2011 en 15:42