Todos los años por estas fechas se celebra de forma recurrente el día internacional de la mujer trabajadora y también todos los años algún periodista se hace eco de sus orígenes, contando la historia de las obreras norteamericanas ferozmente represaliadas por la policía el 8 de marzo de 1909. Falso. Hace ya unos años, un grupo de historiadoras norteamericanas, alertadas por la multiplicidad de variantes que situaban los hechos unas veces en Boston, otras en Chicago o en Nueva York, pero siempre en Estados Unidos, investigaron minuciosamente en las hemerotecas y como no lo encontraron recogido en ninguna parte, llegaron a la conclusión de que ese luctuoso suceso no es más que una leyenda urbana, pura ficción.
Todo esto tiene su origen en la propaganda comunista de la guerra fría de los años 1945-1950, deseosa de demonizar el capitalismo americano. Esto venía muy bien, además, para enmascarar una desagradable realidad, la de que los partidos comunistas, en auge en la Europa de aquellos años, siempre se habían distinguido por su marcado antifeminismo (y no hablemos ya de su homofobia), como es sabido.
Las socialistas de principios de siglo tampoco se mostraban más abiertas; desconfiaban de las sufragistas y acusaban a las feministas de «burguesas». No sólo Victoria Kent, se opuso en España al voto femenino, también lo hicieron en sus respectivos países sus colegas francesas, alemanas e italianas. Pero algunas socialistas también querían luchar por el voto y se escindieron. La idea de celebrar el día de la mujer partió de las americanas que en Chicago celebraron un mitin el 3 de marzo de 1909 mientras que las socialistas de Nueva York lo hicieron el 8 de marzo.
En Europa empieza así una lucha de fechas. Unas proponen el último domingo de febrero, otras el 19 de marzo o el 1 de mayo. La cuestión quedó zanjada después de la revolución soviética, cuando la III Internacional comunista crea un secretariado internacional femenino dirigido por Alexandra Kollontaï (feroz antagonista de las feministas al principio) y Clara Ztekin: sería el 8 de marzo para conmemorar la manifestación de las mujeres de Petrogrado reclamando pan y la vuelta de los soldados en 1919. El resto es leyenda.
Otrosí, todo el "género" de lo que he ido publicando en la prensa sobre el "género", donde encontrarán una ampliación de lo anterior y, salvando algunas reiteraciones inevitables, anécdotas y referencias asaz sabrosas (la aliteración es deliberada) que sólo me puedo permitir por pertenecer a esa minoría que en realidad es mayoría... Lo cierto es que una vez alcanzada la igualdad por la vía de la incompetencia administrativa, la igualdad "tout court" sólo se alcanzará cuando se deje de celebrar el día de la mujer trabajadora.
Libertad Digital (08/03/2001) El invento del dia de la mujer trabajadora
La Gaceta de los negocios (07/03/2002) Cuestión de género
Libertad Digital (07/03/2005) La más fermosa
La Gaceta de los Negocios (07/03/2008) El nivel de incompetencia
Libertad Digital (21/04/2008 ) Ministras y altas cargas
La Gaceta de los Negocios (27/09/2008) ) ¿Y por qué no Aída?
Mutatis mutandis, me decía hace poco en Jerez Manuel Morao, en su día Moraíto Chico, y que no hay que confundir con su sobrino del mismo apodo, que lo peor que le podía pasar al flamenco era que lo declararan patrimonio cultural de la Humanidad.
Publicado por: Aquilino Duque Gimeno | 08/03/2011 en 15:12
Querida Julia, es verdad lo que apuntas en Libertad Digital (07/03/2005) La más fermosa (cuyo enlace reproduces) sobre mi artículo "Quijotes y yupis". Pero no es toda la verdad, ya que lo volví a recopilar en " El Guirigay Nacional. Ensayos sobre el habla de hoy" (2005). Y, animado por tu mención, pienso reproducirlo en mi bitácora. Sigo pensando que Don Quijote era un hombre más admirable que Cervantes.
Pero lo importante es tu artículo de ayer, muy atinado y con verdades como puños. Los mismos puños que supo tener y usar Clara Campoamor en todo momento incluido al publicar su libro " La revolución española vista por una republicana". Por cierto que ya no recuerdo si en esta tu bitácora has publicado algo sobre esta mujer tan notable. Un abrazo de Santiago
Publicado por: Tamarón | 08/03/2011 en 20:31
Yo no sé qué tienen que celebrar. Yo creo que las mujeres han trabajado siempre que han tenido más coraje y ambición que sus maridos. Si vamos por sectores vemos que hasta el advenimiento del franquismo más del 70% de la población habitaba zonas rurales y se dedicaba a actividades agrarias. Nadie que conozca el campo negará que las mujeres siempre han trabajado y mucho en el campo y cuando los maridos eran débiles o pusilánimes ellas eran capaces de echarse casa y familia a la espalda y salir adelante. Si miramos el comercio vemos que en los mercados las mujeres siempre llevaron la voz cantante. En hospitales y escuelas era habitual dejarlo todo en manos de mujeres. El mundo de la empresa contó desde siempre con secretarias, administradoras, contables,etc.
Es falso que las mujeres no trabajaran. Lo único que necesita una mujer para trabajar es un marido que no la pueda mantener.
Un saludo.
Publicado por: Wallaq | 11/03/2011 en 05:38