Esta victoria electoral del PP ha sido para mí un momento tan anhelado que aún no me lo creo. Sigo en estado de shock, inmersa en ese sentimiento de irrealidad, que tengo desde entonces. ¿Como es posible que todo saliera tan bien, que nadie intentara reventar la jornada? y, en otro orden de cosas, o tal vez en el mismo ¿Cómo es posible que los militantes socialistas siempre tan motivados, tan activos, tan solidarios, tan , tan, tan, cómo es posible, digo, que abandonaran de esa manera ominosa a su candidato, aunque sea, que lo es, el peor de toda su historia? Pienso sinceramente que nadie le quiere, ni fuera ni dentro de su partido. En su patética y tal vez última comparecencia pública se le había puesto la misma cara de Pinocho que se le puso a Felipe González en su última época. Comparen narices y verán que no me equivoco. Y para terminar con esta evocación de la jornada electoral quisiera mencionar dos muertes que se produjeron ese día: la de un votante, casi a pie de urna, y la de Javier Pradera, en su casa. De éste tengo mi opinión, que omitiré por respeto a los muertos y a la muerte; una muerte la suya que le remitió, en el plano simbólico, a sus orígenes. ¡El hijo y nieto de unos reputados protomártires franquista, que se había escapado de su herencia ideológica para refugiarse en el polo opuesto, fue precisamente a morir un 20N! En cuanto al primero, sólo sé que tenía más de noventa años y que había salido a cumplir con su derecho al voto. Ignoro por quién lo hizo y no me importa. Es el hecho de hacerlo, de sobreponerse a la fatiga de la edad, a la inclemencia del tiempo, lo que me resulta conmovedor, casi heroico.
Entretanto se produce la transición de poderes, los socialistas, aún en funciones, siguen empeñados en hundir el país hasta el infinito y más allá. El 10/11/11 el Ministerio de Asuntos Exteriores hacía pública la web del II Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones (II PNAC) 2010-2014. El Plan, dicen en esa mirífica página, "contempla proyectos, programas y actividades concretas definidas por los ministerios del Gobierno de España, que se encuentran ya en desarrollo. El informe de actuaciones realizadas hasta ahora será presentado en el IV Foro de la Alianza de Civilizaciones que se celebrará(???) del 11 al 13 de diciembre en Doha (Qatar)". ¡Ahi es nada! Si no me creen, pinchen aquí:
http://www.pnac.gob.es/IIPlan/Noticias/2011/101111IIPlan.htm
Por su parte, ministras y altas cargas intentan apurar hasta el final el mermado presupuesto de los departamentos que van a abandonar, espero que pronto, y se disponen a negociar por el ancho mundo ¿qué futuro? Es triste esta manera de hacer las cosas, porque es un eterno recomenzar, como decía Paul Valéry del mar. Para que no sea así, urge proseguir esa labor de rearme moral de España, que parecía bien encaminada hace unos años y para la que hasta los mismos socialistas en su primera etapa trabajaron con cierto ahínco, aunque luego olvidaran quién y para qué se les sacó del basurero de la historia, el mismo al que van a volver ahora con todos los horrores, que no honores.
Me pasa como a ti, Julia, que todavía no acabo de asimilar el resultado electoral. Empezando por la aparentemente estoica aceptación de la derrota, la cual no encaja con la historia del PSOE, ni reciente, ni lejana.
En cuanto a la victoria en sí del PP, te confieso que no la celebré. Al confirmarse, me inundó, eso sí, una sensación de alivio. No por habernos librado de lo malo, sino de lo peor, de lo peor que pueda haber.
Quedo, pues, más que esperanzado, expectante.
Un cordial saludo.
Fernando R. Genovés
Publicado por: Fernando R. Genovés | 26/11/2011 en 17:26