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Recién inaugurado el gobierno que con tanto sigilo formó Rajoy, todos se muerden ahora las uñas por saber quiénes van a ser los Secretarios de Estado. En el negociado en el que me muevo -el de la cultura- es enternecedor oír los anhelos de los más progres, y son mayoría, tanto de derechas como de izquierdas. Según ellos, José Ignacio Wert se equivocaría si no nombrara Secretaria de Estado de Cultura a Alicia Moreno; quién mejor que ella para repartir un trigo que no hay. También censuran agriamente que se le de al deporte el mismo rango que a la cultura, como si esas cosas funcionaran sólo por analogías.
No sé lo que Wert piensa hacer con Cultura -parece más abocado a Educación- pero creo saber lo que opina Rajoy sobre la política y la cultura. Aunque no se haya pronunciado recientemente al respecto, será probablemente lo mismo que opinaba durante la campaña electoral del 2004, cuando también iba de vencedor indiscutible hasta que la tragedia del 11M, acumuló muerte, miedo y dolor, provocando el ascenso al poder de Zapatero, que era lo que sin duda buscaban los terroristas, como tantas veces se ha dicho y como sin duda acabará sabiéndose. A ver qué hace Gallardón con esta y otras investigaciones en curso y a ver si le ayuda la oposición en eso.
En aquella ocasion publiqué en la extinta Gaceta de los Negocios (20/02/2004) un artículo que titulé "El mal necesario" y que reproduzco a continuación:
"El otro día al presentar su política cultural, Rajoy dijo dos cosas que me parecen bastante interesantes. La primera es que política y cultura son términos opuestos y la segunda que para la cultura, el Estado es un mal necesario. Es curioso que ambas afirmaciones las hiciera, por así decirlo, fuera del discruso. Tal vez por eso han dado poco que hablar. .
Por supuesto, ninguna de las dos es una boutade sino que, con ellas, resumía lo que había estado exponiendo durante treinta minutos. Con la primera se refería al dirigismo cultural de los regímenes totalitarios. No los calificó exactamente así, pero para mí quedó claro. Una política de privilegios y, por tanto, de exclusiones, con las que ni se hace cultura, ni se hace nada.
Durante el franquismo la cultura estaba dirigida, en parte, por el Estado y eso creo hábitos y mañas que se prolongaron durante mucho tiempo en democracia. La política de subvenciones directas que hemos conocido durante tantos años, muy del gusto de la izquierda, tal vez no paraliza las mentes pero desde luego paraliza a la sociedad civil, que es la que debe tomar cartas en este asunto.
Al estado le toca regular, crear el marco jurídico e institucional al que hay que plegarse y de ahí que sea un mal necesario. Una política cultural eficaz no puede ser una política ambiciosa y a quienes hay que promocionar no es a los individuos, escritores y creadores, sino a las industrias que generan sus actividades.
Al explicar este extremo, es curioso que Rajoy pusiera el ejemplo de la industria editorial. Al Estado, dijo, no le toca editar libros (lo hacen, por cierto, muchos gobiernos autonómicos) sino fomentar la lectura, incrementar la red de bibliotecas públicas y “establecer el marco propicio para que la industria editorial se desenvuelva con vigor”.
Está por ver si dicha industria es capaz de crear por sí sola, y sin dineros del Estado, una colección de obras completas y de clásicos españoles y universales como las que existen en el resto de los países civilizados."
Pero todo esto lo dijo en la campaña del 2004, cuando todavía no habían aparecido las redes sociales... ni los chipirifláuticos.
Otrosí, http://revista.libertaddigital.com/politica-cultural-1276215617.html
Publicado el 22:17 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Otro año más respondí al llamado de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, para celebrar en su sede de la Puerta del Sol el treintiantos aniversario de la Constitución. Me llamó la atención la merma considerable de público respecto a ediciones anteriores, pues se podía transitar sin agobio por los dos patios del recinto, y nadie se peleaba por el condumio. Tras el triunfo electoral del Partido Popular yo esperaba una mayor afluencia hasta que alguien a quien se lo comenté me calificó de ingenua, y caí en la cuenta.... Espero que ustedes sean más perspicaces y rápidos que yo, porque no pienso explicarme mucho más. Aunque también hay que tener en cuenta otros factores, como por ejemplo que era día laboral y había Asamblea.
Como siempre, hablaron la Delegada del gobierno y la Presidenta de la Comunidad de Madrid. La primera lo hizo con un muy escaso nivel de atención por parte del público. Oí algún amago de abucheo, prontamente sosfocado por los demás: no era ni el lugar ni el momento para demostrar el desagrado que producía la presencia de una mujer que sólo ha dado pruebas de hostilidad, desidia e incompetencia en el (in)cumplimiento de la misión que tenía encomendada en nuestra ciudad.
Esperanza Aguirre habló después y su voz, clara y potente, contrastaba de forma notable con el tono, vamos a llamarle "bronco" y algo arrastrado de su predecesora. Después, un coro nos deleitó con sus cánticos y terminó la ceremonia oficial con el himno nacional que me pilló en el guardarropa donde, a pesar de que nadie podía verme, mantuve firme el ademán, porque me emocionó de veras oírlo en esa circunstancia y en ese contexto.
Para terminar este breve apunte señalar que en el acto no sólo había amigos, también encontré algunas personas contrarias al partido que gobierna en la Comunidad de Madrid, y que dentro de poco gobernará en toda España; tirios y troyanos nos codeábamos amigablemente, como mandan la razón, la buena educación y la Constitución que estábamos celebrando.
Publicado el 22:44 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Lo que le pasó el otro día al Rey Juan Carlos cuando abrió una puerta al mismo tiempo que se la abría un ayuda de cámara, chafándose un ojo, no le habría pasado de haber leído al poeta francés Francis Ponge. El cual dice muy claro en un texto de su libro "Le parti pris des choses" que "los reyes no tocan las puertas". O tal vez lo leyó y por eso lo hizo, ya que Ponge añade. "Ellos no conocen ese placer". Y quiso conocerlo y el ayuda de cámara -que había leído a Ponge, seguro- se lo impidió para que no volviera a ocurrírsele nunca más ir en contra de los dictados de su real destino.
LOS PLACERES DE LA PUERTA
Los reyes no tocan las puertas.
Ellos no conocen ese placer: empujar con suavidad o bruscamente uno de esos grandes paneles familiares, volverse para colocarlo nuevamente en su sitio, tener una puerta en sus brazos....
... El placer de empuñar el nudo de porcelana del vientre de uno de esos altos obstáculos de una habitación; ese rápido cuerpo a cuerpo que por un instante retiene la marcha, dilata el ojo hasta que el cuerpo entero se acomoda a la nueva estancia.
Con mano amistosa sostiene por unos momentos esa puerta, antes de empujarla con decisión y encerrarse - lo que queda asegurado por el ruido del bien aceitado y poderoso resorte".
Francis Ponge, "Le parti pris des choses".
La traducción es mía. Sé que hay una traducción en Monte Avila, Venezuela, 1971, del poeta venezolano Alfredo Silva Estrada que traduce el título como "De parte de las cosas", y es, sin duda, una opción, pero yo prefiero interpretar ese "parti pris" como opinión inamovible, decisión, o como diría Paul Valéry, voluntad. Por eso elijo "Lo que opinan las cosas", porque se trata de dar protagonismo al cigarrilo, a la vela, al pan, a la puerta, al agua, al fuego, "descosificalos", en una palabra, darles animación, intención, vida al cabo
Publicado el 10:09 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Esta victoria electoral del PP ha sido para mí un momento tan anhelado que aún no me lo creo. Sigo en estado de shock, inmersa en ese sentimiento de irrealidad, que tengo desde entonces. ¿Como es posible que todo saliera tan bien, que nadie intentara reventar la jornada? y, en otro orden de cosas, o tal vez en el mismo ¿Cómo es posible que los militantes socialistas siempre tan motivados, tan activos, tan solidarios, tan , tan, tan, cómo es posible, digo, que abandonaran de esa manera ominosa a su candidato, aunque sea, que lo es, el peor de toda su historia? Pienso sinceramente que nadie le quiere, ni fuera ni dentro de su partido. En su patética y tal vez última comparecencia pública se le había puesto la misma cara de Pinocho que se le puso a Felipe González en su última época. Comparen narices y verán que no me equivoco. Y para terminar con esta evocación de la jornada electoral quisiera mencionar dos muertes que se produjeron ese día: la de un votante, casi a pie de urna, y la de Javier Pradera, en su casa. De éste tengo mi opinión, que omitiré por respeto a los muertos y a la muerte; una muerte la suya que le remitió, en el plano simbólico, a sus orígenes. ¡El hijo y nieto de unos reputados protomártires franquista, que se había escapado de su herencia ideológica para refugiarse en el polo opuesto, fue precisamente a morir un 20N! En cuanto al primero, sólo sé que tenía más de noventa años y que había salido a cumplir con su derecho al voto. Ignoro por quién lo hizo y no me importa. Es el hecho de hacerlo, de sobreponerse a la fatiga de la edad, a la inclemencia del tiempo, lo que me resulta conmovedor, casi heroico.
Entretanto se produce la transición de poderes, los socialistas, aún en funciones, siguen empeñados en hundir el país hasta el infinito y más allá. El 10/11/11 el Ministerio de Asuntos Exteriores hacía pública la web del II Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones (II PNAC) 2010-2014. El Plan, dicen en esa mirífica página, "contempla proyectos, programas y actividades concretas definidas por los ministerios del Gobierno de España, que se encuentran ya en desarrollo. El informe de actuaciones realizadas hasta ahora será presentado en el IV Foro de la Alianza de Civilizaciones que se celebrará(???) del 11 al 13 de diciembre en Doha (Qatar)". ¡Ahi es nada! Si no me creen, pinchen aquí:
http://www.pnac.gob.es/IIPlan/Noticias/2011/101111IIPlan.htm
Por su parte, ministras y altas cargas intentan apurar hasta el final el mermado presupuesto de los departamentos que van a abandonar, espero que pronto, y se disponen a negociar por el ancho mundo ¿qué futuro? Es triste esta manera de hacer las cosas, porque es un eterno recomenzar, como decía Paul Valéry del mar. Para que no sea así, urge proseguir esa labor de rearme moral de España, que parecía bien encaminada hace unos años y para la que hasta los mismos socialistas en su primera etapa trabajaron con cierto ahínco, aunque luego olvidaran quién y para qué se les sacó del basurero de la historia, el mismo al que van a volver ahora con todos los horrores, que no honores.
Publicado el 18:27 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Del reciente 20N me quedo con su aparatosa calma. La lluvia contribuía a mitigar cualquier otra perturbación no atmosférica. La gente acudía a cuentagotas a los colegios electorales pero se cumplió el cupo. No hubo altercados mayores que reseñar: a los vociferantes no les gusta mojarse; además, tocaba callar esta vez. Tocaba asumir la derrota como si fuera una victoria inducida o permitida: un rumor me vino de boca de algunos votantes socialistas: “vamos a perder, pero creemos que es mejor que sea la derecha quien haga el trabajo sucio de la derecha. Por eso ya hemos dejado colocado a los nuestros: fulanito en Sao Paulo, menganita en Naciones Unidas, perenganito de fraile sin haber sido cocinero, zutanito en Roma... Hemos puesto un huevito aquí, y allá y hemos dejado que la víbora etarra anide en el Parlamento. Nuestra labor de destrucción terminada, vayámonos pasito al basurero de la historia que dentro de unos años alguien habrá que nos saque del hoyo de un bombazo.” Y se quedan tan anchos.
La moderación reinaba incluso en la alegría de los ganadores. Dato curioso: entre la multitud que llenaba la calle Génova y aledaños, ondeaban menos banderas de España que nunca, como si hasta en ese detalle se hubiera querido aparentar objetividad. Mientras tanto, como una alegoría del cielo y el infierno, en la calle Ferraz un frío mortal –porque el infierno es helado, sicut Siberia- recorría el espinazo de Rubalcaba, indigno hasta en la desgracia, situación en la que cualquier mortal es digno de lástima. Abandonado por sus compañeros de partido, también lo fue por sus votantes y simpatizantes; nadie acudió a arroparle y mimarle, ni a compartir su derrota. Este abandono contrasta crudamente con la imagen que han ofrecido los seguidores del PP en sus momentos bajos: en 2004, en 2008, siempre tuvieron un océano de banderas de España apoyando su proyecto.El mismo de siempre, el que ayer afortunadamente se ha impuesto, sin tiro, ni veneno, ni navaja, a través del menos malo de los sistemas políticos: la democracia.
Otrosí,
NI TIRO, NI VENENO, NI NAVAJA..., de Gloria Fuertes
La esperanza me desespera;
desesperada espero todavía,
de una noche yo no puedo hacer un día
disfrazar la manzana en una pera.
Lo difícil me atrae, es mi bandera,
lucho a golpes de amor por una espina
-la rosa no interesa-, la divina
adivina primavera.
Ni tiro, ni veneno, ni navaja,
teniendo que tener un amor vivo
del cielo no me baja la mortaja.
El destino me gana con destreza,
yo espero a la final ir de cabeza
mientras lo fácil se ahoga en la tinaja,
la vida es un maldito sube y baja
un sube y baja que desentrena paces
y sólo lo haces bien si el amor haces.
Publicado el 10:16 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)
El viernes pasado asistí a una mesa redonda cuyo tema no viene al caso pero es interesante saber que, en cierto modo, tenía que ver con los derechos humanos y, desde luego, con la democracia. En un momento dado su presidente interrumpió el acto para comunicar la noticia de la muerte de Gadafi. El público reaccionó de inmediato con una salva de aplausos. Cierto que aún no se sabían los detalles atroces de dicha muerte, pero aún así... Se conoce que los demócratas estamos en contra de la pena de muerte, pero no de los linchamientos y las ejecuciones sumarias. Esto ratifica mi idea de que la defensa de los derechos humanos han usurpado, sublimándola e incluso anulándola, la compasión. Pero será porque soy muy reaccionaria, sin duda.
Y hablando de Gadafi, magnífica la tercera de ABC que le dedicó el sábado pasado Serafín Fanjul quien traza la trayectoria atrabiliaria y cruel del otrora admirado coronel con mano maestra. Da sonrojo pensar en que los mismos que le encumbraron y jalearon, se felicitan ahora de su caída por la que hicieron poco, tarde, mal y a la fuerza. Luego oigo en un programa de radio a alguien que recuerda la “filosofía política” del ex dictador: no hay gobierno, pero sí comités y asambleas que deciden a cada paso lo que hay que hacer para hundir la vida al prójimo. Una especie de república de plaza de pueblo… como la que quieren los indignados para nosotros, asesorados por los sesudos profesores que asesoran a Chávez, Correa y Evo Morales.
Publicado el 17:07 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
El periodista Santiago González acaba de publicar “Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo”. No lo he leído pero título, subtítulo y algunas declaraciones que le he oído al autor en la radio, dejan claro que versa sobre la irrefrenable cursilería que aqueja a nuestros dirigentes socialistas. Supongo que amén de las confluencias planetarias, encontraremos ahí recogida la palabrería estomagante del tipo “la tierra pertenece al viento” que me hizo recordar aquellas palabas que Pétain, ecologista avant la lettre, dirigió a una Francia ocupada, estupefacta y horrorizada: “¡la tierra, la tierra no miente!”, recogidas en Des gens très bien (Grasset, 2011), libro que el novelista Alexandre Jardin dedica a desenmascarar a su abuelo, Jean Janin, jefe de gabinete de Pierre Laval, primer ministro de Pétain, el cual (Jean Janin) había salido de rositas de su flagrante e importante papel en el gobierno de Vichy gracias, entre otros, al ambiguo François Mitterrand, de infausta memoria.
Ayer, en las lágrimas derramadas por Rubalcaba, Patxi López y compañeros mártires ante esa drôle de paix que se han sacado de la manga preelectoral, me ha parecido ver una vívida ilustración de lo que se conoce como “lágrimas de cocodrilos”, esos gigantescos y voraces reptiles que lloran mientras devoran a sus víctimas…
Publicado el 21:55 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Corría el año 1984, como diría un pedante, cuando durante un Festival de rock que se celebraba en el Palacio de los Deportes de Madrid, el Excelentísimo Señor Alcalde D. Enrique Tierno Galván lanzó el primer grito de la rebelión municipal, espesa y canalla: “¡El que no esté colocado, que se coloque... y al loro! Y a fe que los de su cuerda, camarilla o camada, han obedecido al pie de la letra la consigna, en su acepción de “encontrar un puesto para los suyos”. Pero aunque malo, eso no es lo peor. Lo peor es que a partir de ese momento se puede, a toro pasando, fechar la derrota absoluta de los endebles restos de autoridad paterna y administrativa que habían sobrevivido a los teóricos del Mayo del 68.
Los chavales “alucinaron en colores” al oír a ese señor tan serio, tan viejo y tan rancio soltar tamaña enormidad y pensaron que si él lo decía es porque era bueno, o que, al menos, si él lo promocionaba, a ver si se atrevían sus padres a desmentirle. Y no digamos ya la autoridad competente. Aquello dio lugar a uno de los más detestables, feos y abominables “momentos culturales”, conocido en la Historia Universal de la Infamia, y en la historia a secas, como “la movida madrileña”. Una historia plagada de muertos por sobredosis, padres aterrados que esperaban a sus hijos hasta el amanecer, familias rotas, gonorrea y sida, una historia sórdida como las películas de Almodóvar, buque insignia de esa nauseabunda estética del pelo cardado, la carrera en la media y las vomitonas.
Aquellos barros trajeron estos lodos y dieron lugar al segundo episodio de la concienzuda labor de destrucción total de cualquier forma de vida medianamente humana, ya que no humanista: el movimiento del 15M, también llamado de “los indignados”, aludiendo al ridículo panfleto de otro “venerable anciano” francés, titulado en su versión española “Indignaos”, coreado a su vez por otros “viejos profesores” marchosos, esta vez españoles, como José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza et alter…,
La historia se repite o simplemente se continúa; de nuevo una administración socialista que ha sabido utilizar su casi única competencia central (Ministerio del Interior) para, con su permisiva y complaciente pasividad, hundir los pecios de la escasa dignidad ciudadana, a duras penas salvada por una resistencia que se muestra impotente para solucionarlo; de nuevo un grito –el segundo- que muy bien hubiera podido suscribir Tierno Galván: “¡El que no esté indignado, qué se indigne... y a la Puerta del Sol!” y le hubiera faltado añadir, “que lo paga el alcalde”.
Otrosí, http://laquimera.typepad.com/laquimera/2006/04/el_movidn-1.html
Publicado el 18:05 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
A raíz de mi reciente contacto con Fernando R.Genovés, no sólo nos hemos pasado enlaces sino que hemos intercambiado nostálgicos recuerdos de algunos colaboradores de Libertad Digital de los primeros tiempos. Fernando citó a Carlos Semprún, a quien "le dio por morirse", a José María Marco, a él mismo y a una servidora. Como hablábamos de Carlos le conté que acababa de morir su hermana mayor, Maribel, la que se casó con Jean-Marie Soutou, que llegó a ser embajador y secretario general del Quai d’Orsay. Los semprunes lo conocieron en el exilio y Maribel se casó con él en 1942, en Lyon. Carlos quería mucho a su hermana a la que acusaba cariñosamente de querer a su vez más a Jorge y por eso la llamaba "la hermana de su hermano".
De esa familia tan peculiar -comenté a Fernando- sólo queda Gonzalo, el mayor de todos, Gonzalo de quien tengo en mi poder un manuscrito que me mandó hace unos años, lo intenté pasear por algunas editoriales pero nadie quería saber nada de un tercer Semprún pues “la importancia de llamarse Jorge”, como apuntó Fernando, hizo mucha pupa a los que no tuvieron ese privilegio. En Francia la muerte de Carlos pasó desapercibida y fue merecedor tan sólo de un homenaje en La maison de l’Amérique Latine al que asistieron Zoe Valdés, Jacobo Machover, una servidora y, ¡oh sorpresa! su hermano Jorge, en un gesto soberbio de caridad cristiana, El homenaje, que ya conté aquí en su día, empezó con la proyección de una entrevista que le hizo Federico Jiménez Losantos a Carlos que dejó perplejos a casi todos los asistentes, en su mayoría franceses, gente del teatro, artistas plásticas y literatos que poco o nada sabían de la deriva liberal de Carlos Semprún. Precisamente fue su sobrino, el historiador Georges-Henri Soutou, hijo de Maribel, quien se mostró más interesado por ese rostro nuevo que le mostrábamos de su tío. Es él ahora, junto a Anne Dastakian, la sobrina de Nina, quien se está ocupando del legado de la biblioteca y los manuscritos de Carlos y tienen pensado escribir una historia de la familia Semprún-Maura. Yo me conformo por ahora con que alguno de los editores que en su día se mostraron tan interesados en publicar la tercera entrega de las memorias de Carlos, que por una serie de circunstancias obran en mi poder, lo hagan de una vez por todas, así como con que Actes Sud traduzca por fin el manuscrito que les entregué en abril con un “mix” de los tres libros, El exilio fue una fiesta, A orillas del Sena un español… y La barricada de enfrente, que es como se titula ese volumen póstumo y todavía inédito. En fin, sin duda, el libro del que me habló Anne que quería hacer Soutou sobre su familia española tiene ya para mí un título, sugerido por Fernando R.Genovés, “La importancia de llamarse Jorge”.
Publicado el 09:11 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
Fernando Rodríguez Genovés, con quien compartí página en los primeros tiempos de Libertad Digital, me comunica que desde hace unos días puede descargarse gratuitamente en su blog ,"Librepensamiento" (http://fernandorgenoves.blogspot.com) la versión electrónica de su último libro: Cine, espectáculo y 11-S. Fernando me dice que se trata de un ensayo sobre el tratamiento cinematográfico, estético y mediático concedido a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, sucedidos hace hoy justamente diez años. Loable e interesante iniciativa de la que me quiero hacer eco y que me dispongo a difundir en este mi pequeño rincón, a modo de recuerdo o rememoración de ese día maldito que quedará como el principio de la pesadilla que nos está tocando vivir. Fecha terrible, con la que empezó brutalmente el Siglo XXI y cuya consecuencia es la exacerbación del antisemitismo y del antiamericanismo (porque van a la par) que caracteriza a los intelectuales de izquierda. De aquel día, de aquellos momentos posteriores un recuerdo: el 12 de septiembre El País tituló así la noticia: "El mundo estremecido por las posibles represalias de Bush". ¡Qué miseria!
Comenta Fernando en una de sus entradas que no debemos olvidar esa fecha y que "por la misma razón, nunca olvidaremos tampoco el Holocausto ni la causa del pueblo judío y de Israel, que no es otra que poder vivir en libertad, con seguridad y dignidad. Estas sí son causas. No como otras, que son excusas causadas. " Lo suscribo por completo, pero añado algo más que tampoco debemos olvidar y que todavía no ha tenido, que yo sepa, ninguna ceremonia del recuerdo, desde luego no de forma institucional: los crímenes del comunismo y sus cien millones de muertos. Nadie ha leido len público los nombres de sus víctimas que, recuerdo, eran de todas las nacionalidades..
Otrosí, Fernando Rodríguez Genovés http://nodulo.org/ec/2011/n115p07.htm
http://www.youtube.com/watch?v=Epgl5XzBYYs
Publicado el 13:47 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Esos tres vocativos (mejor dicho, estos dos vocativos y ese imperativo) con los que titulo mi entrada de hoy, día en que se celebra la festividad de Santiago Apóstol, y en el que yo celebro también mi cumpleaños, son tres gritos o voces de combate y no una declaración de principios, ni una petición al Santo de que cierre España a toda influencia extranjera (léase modernidad) como se cree, o se nos ha hecho creer. En efecto, son muchos los que se han aprovechado de este equívoco por razones radicalmente contrarias, los progres, para que se vea lo malos que son los reaccionarios y estos últimos para fastidiar a los primeros, pero todos se equivocan o tergiversan las cosas, o alguien las tergiversó en su momento.
Desde luego no fue Cervantes, que deja bien claro el sentido genuino de las tres invocaciones, pero sí Ramiro de Maeztu, por ejemplo, o más popularmente los héroes de papel "El guerrero del Antifaz" y "El Capitán Trueno". Que no sea igual 'Santiago y cierra España" que ¡Santiago! ¡Cierra! (que significa apretar, ser fuerte, embestir, equivalente al "sed hombres" homérico) ¡España!, parece claro cuando se sabe la verdad, pero también lo es que el Apóstol Santiago nos ayudó mucho a librarnos de los moros invasores en la batalla de Clavijo, allá por el siglo IX y esa milagrosa intervención le valió el sobrenombre de Matamoros, cosa que disgusta mucho en estos tiempos melindrosos que nos ha tocado vivir, hasta el punto de que-horresco referens- corrieron voces de que se iban a retirar todas las representaciones plásticas del Apóstol bajo esa advocación. Afortunadamente no se han atrevido pero tampoco le han dejado intacto, de forma que en la Catedral de Santiago de Commpostela podemos ver al Santo en una posición incomprensiblemente belicosa, atacando un matorral de plastichú tras el que han ocultado a los moros vencidos por su lanza, como se refleja en la foto que hice el año pasado, cuando tuve la fortuna de visitar la catedral, completamente vacía, en una fría tarde decembrina, Un amigo me pidió que se la fotografiara. Ahí está, convertido de Matamoros en Mataflores y que mejor fecha que hoy para mostrarles el antes y el después de esta cobarde tontería.
Publicado el 23:54 en Actualidad, Historia | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
Sí, Claude, ya sé que en todos los países pasa lo mismo; que los poderosos se benefician sexualmente a los débiles y que una manera de control psicológico es el control sexual. El mal corteja al bien, ya lo sabemos, se llama corrupción. Sólo que… en algunos países hay maneras más tajantes de combatirlo, véase Estados Unidos y en otros hacerlo se considera una intrusión en la vida privada. Curiosamente, se piensa que esta última postura es más, ¿cómo diría yo?, civilizada. ¿Y qué país es más civilizado que Francia? Ergo…
Por eso me hace gracia que ahora, que ha saltado a la palestra la vieja historia de una joven que dice haber sido víctima de abusos en el pasado por parte del famoso DSK, todos los progres os pongáis de uñas contra ella y digáis cosas tan reaccionarias como que es sospechoso que se le haya ocurrido hacerlo ocho años después de los hechos. ¡Y lo dices tú que me contaste la historia de una prima que cuando cumplió cincuenta años te confesó entre lágrimas que su padre había abusado de ella cuando era adolescente! Claro, lo más natural es con 14 años salgas corriendo a contar a tus amiguitas lo que te está pasando! O a tu mamá, por ejemplo.
Y eso lo decís los entusiastas de la memoria histórica (selectiva). En tocante a ese engendro que llamáis igualdad de género, lo único que os importa es el maltrato y el asesinato de mujeres, mucho más resultón que los abusos sexuales en la familia, en el trabajo o en la política, y mucho más sencillo de castigar, ya que no de reprimir, entre otras cosas porque basta con aplicar las generales de la ley, con la variante de agravio comparativo cuando es una mujer la que pega o maltrata a un hombre, por ejemplo, que “haberlas, haylas”.
Pero todo esto es de primero de psicología, o al menos eso me parece a mí y me llama la atención, Claude, que la figura de DSK te parezca plausible (en el sentido de aplaudible). Pienso de nuevo en que el hecho de que seas francesa influye mucho en tu consideración de este asunto y me viene a la memoria aquella vez que te conté la historia de un perturbado que acosaba a una vecina mía sesentona de tal manera que tuvo que cambiarse de casa: “¡Debería sentirse halagada! ¡Qué la sigan acosando a su edad!”. ¡Ay Claude!, ¡Ay, Francia!, ¡Cuánto te quiero, pero cuánto me irritas!
Publicado el 20:20 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Querida Claude, no sabes cuánto te agradezco el material que me has proporcionado en París sobre el asunto DSK ; me lo he leído de cabo a rabo en el interminable viaje de vuelta a Madrid. Me ha servido para comprender, textos mediando, aquello que tantas veces decías en tus correos y en nuestras conversaciones desde que se produjo el para ti inconcebible evento. ¿Recuerdas? Estabas en Madrid cuando estalló la cosa, creo que fue precisamente el 15 de mayo (el mismo día en que estallaba la no menos patética “spanish revolution”) y tú no lo aceptabas. “Es imposible, imposible” decías, para añadir después que el aludido era un mujeriego. Luego fui yo la que estaba en París cuando hace pocos días se supo que el fiscal Vance había descubierto la impostura de la supuesta víctima, y que cabía la posibilidad de que hubiera sido utilizada como señuelo para comprometer al angelito. Porque eso es lo que en definitiva era y sigue siendo DSK para los votantes de izquierda: el San Miguel que os iba a librar de Satansarkozy y los ángeles, sobre todo si son arcángeles, qué menos, tienen sexo.
Ya sé que te cabrea muchísimo que diga esto, pero el sexo para vosotros es una obsesión. En esa materia no tenéis ni moral ni entendimiento y os habéis quedado en el siglo XIX, en la entronización del adulterio y lo “psicalítico” que impregna gran parte de vuestra literatura, lastra los mejores talentos, acaba con cualquier atisbo de profundidad y está reñido con la metafísica. Sólo algunos grandes escritores y poetas se han librado de esa maldición o han sabido canalizarla o sublimarla, como prefieras. Pero ¡basta! habíamos prometido no citar autores en esta discusión.
Vuelvo a Strauss-Kahn. Según vosotros es víctima de un complot: ha sido pillado en ese odiado país de puritanos que es Estados Unidos con la “main dans le pot de confiture” expresión que cobra aquí todo su crudo (y psicalítico) sentido literal. En una palabra ha caído en la trampa, y sólo os falta añadir: “como es natural en un hombre bien dotado”. Francia, que no le perdona ser “asquerosamente rico”, afortunada circunstancia de la que no pueden surgir más que bienes para todo el mundo, le absuelve sin embargo de ese puterío innato a la cultura francesa, sin darse cuenta de que ese señor sesentón que se tira encima de la primera camarera que entra en su habitación, consentidora o no, pretende ser el futuro presidente de la República Francesa y no el dueño de un burdel en Marsella con derecho de pernada. Sí, ya sé que no sería el primer presidente francés “obsexionado” por las mujeres, pero los tiempos han cambiado, qué le vamos a hacer, y conforme se atienden más los derechos de la mujer, se es más duro con el derecho de los hombres poderosos a tirarse a todas las hembras de su entorno y a degradar todo lo que les rodea.
Lo siento, Claude, pero aún a riesgo de que no vuelvas a dirigirme la palabra voy a decirte lo me parece tu DSK, inocente o culpable: un viejo y patético mandril, lo cual no importaría si se postulara para reinar en el planeta de los simios. Pero Francia, es decir, Europa no se merece una persona así.
Publicado el 23:46 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Han pasado muchas cosas, pero muchas, desde que escribí mi última entrada en el blog. Las hubiera querido comentar al instante y lo habría hecho de tratarse de un trabajo, de un compromiso. Pero esa misma libertad del bloguero independiente es también su pérdida, o su merma, condenado como está a supeditar su escritura a la “prosa de la vida”, léase a ganar el pan de otro modo menos quimérico que el blog; en mi caso, cuando tenía obligaciones contractuales con la prensa, utilizaba el sobrante de información para alimentar a esta especie de hambriento kéfir pero ahora, por incompatibilidades varias, a veces me veo obligada a callar muchas cosas sabrosonas, de esas que en otra época hubiera dado un Congo por enterarme y que muchas veces conozco gracias a esa incompatibilidad, precisamente. En el mundo normal se llama discreción, virtud incompatible con la impudicia de la escritura pública.
Pero basta de quejarse y al grano, que es de oro. Entre los eventos que merecieron toda mi atención durante este largo mes de silencio destaca esa estrafalaria rebelión protagonizada por “la juventud mejor formada” de la historia de España que, de un día para otro se ha puesto a protestar contra lo que no había protestado en todo este tiempo. ¿Reacción ante la estulticia gubernativa? ¿Hartazgo por no ser reconocida su excelencia? A mí me extraña un montón porque yo tenía entendido que nuestra mejor juventud, la más preparada, está ahora trabajando en el extranjero, luego lo que pulula por esas plazas de España es el sobrante, cuando no lo peor de cada casa. Y su actitud es de los más tendenciosa; protestan contra todo menos contra la legalización de ETA reconvertida en Bildu... y contra el gobierno.
Sin embargo ¿ingenuamente? ¿neciamente?, algunos medios más que curtidos en este tipo de intrigas conspiratorias, a pesar de la transparencia que los “indignados” demostraron desde el principio, a pesar de su evidente mala voluntad y su deliberado boicot a la democracia, recibieron casi con júbilo los primeros síntomas de ese movimiento, llamado, con ecos de catástrofe, “del 15M”, y me pregunto por qué, siendo como es su modelo el Mayo del 68, no lo llamaron Mayo del 2011. Tal vez les traicionó el subconsciente, tal vez quisieron lanzar un mensaje subliminal: “ojo, somos los continuadores del 14M, ¿recuerdan?, la jornada de acoso y derribo a la democracia que siguió al bombazo del 11M y estamos más que dispuestos a tergiversar la tendencia al voto de derechas en el país, empeño que por cierto se reveló inútil. Y hablando del 11M, el periódico El Mundo promete revelaciones en las que las peores pesadillas parecen convertirse en realidad. ¿Será verdad todo lo que corre por ahí al respecto? ¿Existirán las grabaciones comprometedoras, las pruebas fehacientes, etc.?
¿Acabará el malvado Carabel entre rejas? Todo es posible.
Publicado el 19:56 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)
No crean que mi silencio de estos últimos días se debe a que haya decidido seguir al pie de la letra la máxima de que de lo que no se puede hablar hay que callar, expuesta de forma harto lacónica por Ludwig Wittgenstein en su famoso Tractatus logico-philosophicus y que parece casi una frase de Baltasar Gracián. Es el exceso de información la que me paraliza, la explosión primaveral de la política la que me anonada, los ruidos de la naturaleza los que me acallan. En suma, que no me recupero de los últimos acontecimientos planetarios que alejan de la órbita socialista al Lider Máximo de Leire Pajín para dar paso a las enanas marrones de Rubalcaba. Una nueva era se avecina para ese singular planeta, una era sin duda, superferolítica, espondilósica y esponjiforme, una era presidida por el ciclo lunar y errático de lo infinitamente pequeño, de lo estrambóticamente superfluo, de lo inane, para entendernos. Al saberlo, los votantes de izquierda, que siempre han querido lo mejor para España, se han animado muchísimo y ese movimiento "simpático" ha hecho que aumente la dramática diferencia que les separaba del PP ante las próximas elecciones.
El razonamiento obedece a lo que Sir James George Frazer definió admirablemente como "magia simpatética", en su insigne obra La rama dorada. Más que razonamiento habría que llamarlo "movimiento peristáltico", que es lo que impulsa al progre común a las urnas. Y no se ofenda nadie por esta imagen algo cruda, aparentemente peyorativa; ellos son los que lo dicen. Siempre recordaré -y algún día hasta el posible que las traduzca- las declaraciones de Fernando Savater al diario francés Le Monde, que dedicaba un amplio reportaje a las elecciones españolas de 2000: "Aznar no está mal y no hay necesidad urgente de cambiar de gobierno", declaró el filósofo, para apostillar de inmediato que, sin embargo, él y la mayor parte de su generación no puede votar a la derecha por pura visceralidad. ¡Cómo le comprendo! Sobre todo ahora que acabo de (re)leer la Iliada y he podido comprobar lo importante que son las visceras. Importan los augures, sin duda, pero aún más que no se racanee a la hora del sacrificio y que la res que nos va a dar la clave de nuestro futuro goce de buena salud.
Publicado el 22:15 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Ya estamos a jueves y pesar de que para mí era prioritario, sólo ahora he podido fijar en estas páginas mi crónica del homenaje que se celebró el lunes pasado en la Residencia de Estudiantes en memoria de Jaime Salinas. El tiempo pasa, se hagan cosas o no, por tanto es mucho mejor hacerlas antes de que otras urgencias tomen el relevo a lo que ahora nos parece prioritario. Por eso, me apresuro a relatar casi a matacaballo aquel acto ya pasado, antes de que mi inminente viaje a París para cerrar con una prestigiosa editorial francesa la traducción de las Memorias de mi otro gran ausente, Carlos Semprún, de cuya edición me he encargado, me obligue a postergarlo mucho más.
No es baladí que mencione a Carlos en relación con Jaime, a pesar de que entre ellos no tuvieran ninguna, que yo sepa. Son vidas paralelas que, en parte, transcurrieron en escenarios muy similares. Ambas estuvieron condicionadas por la guerra civil española; ambos huyeron en barco con sus respectivas familias, los Salinas desde Santander y los Semprún desde Bilbao. Ambos pasaron por San Juan de Luz y París y ahí se detiene la coincidencia, pues Carlos se quedó en esta ciudad toda su vida, o al menos no salió de Europa, y Jaime prosiguió su travesía por mares y océanos. Aunque sus vidas tomaron derivas muy distintas, desde todos los puntos de vista, también les unía el extrañamiento; ninguno de los dos se consideraba español del todo, siéndolo y sintiéndolo, en cierto modo, de manera muy desgarradora; de hecho jamás tuvieron otra nacionalidad. Pero no quiero desviarme del tema que me llena ahora, no quiero que se me olvide todo lo que oí sobre Jaime este lunes pasado.
Cuando murió Jaime, todo lo que habíamos hablado y hecho juntos, relegado en el cajón de mi escritorio, cobró de pronto mucha importancia para mí. Ya he contado en este blog cómo trabajamos juntos, desde 1993 a 1995 en la recuperación de su memoria. La idea era que yo las escribiera de acuerdo a nuestro trabajo en común pero finalmente Jaime “rompió” a escribir y a fe que lo hizo muy bien. Junto a todas nuestras conversaciones –que tengo fielmente transcritas- volví a leer su libro Travesías, y a reafirmarme en la idea que saqué de la primera lectura: el libro que estábamos componiendo él y yo empieza donde termina su libro de Memorias. Esta segunda lectura ha sido sobre todo un homenaje, un acto de amistad y de afecto.
Estos dos sentimientos son precisamente los que presidieron el acto del que parece que nunca vaya a ponerme a hablar, pero ya llego. Aquella tarde, en esa Residencia con la que Jaime tuvo tantos vínculos, había dos niveles de participación, igualmente solidarios: el del público, en el que había familiares (su primo,Pablo León Bonmatí), amigos y colaboradores de Jaime, como los García Lorca, Luis Suñén, Miguel Visor, Manuel Rodríguez Rivero, Mario Muchnick, Javier Solana, Jorge Herralde, José García Velasco, Miguel Ángel Aguilar, Javier Pradera, Antonio Casas, Agustín Gervás, María José Gómez Navarro. Sólo menciono aquellos que estaban más cerca de mí, pues la sala estaba abarrotada. El segundo nivel, que en realidad era el principal, lo formaba la Mesa en la que estaban representadas varias generaciones y personas que fueron importantes en la vida de Jaime, o que simbolizaban alguna de sus facetas. Tomó la palabra Alicia Gómez Navarro, directora de la Residencia de Estudiantes que centró el acto en su contexto. Miguel Aguilar, hijo de Miguel Ángel Aguilar y de Juby Bustamente, habló, transido de admiración por Jaime, en nombre de todos los niños a los que “Tito” Jaime trató con esa bonhomía que sin duda quería estar en los antípodas del trato despótico que recibió él en su propia infancia de Juan Ramón Jiménez (véase el episodio del chocolate derramado). Enric Bou, representaba a los hispanistas a los que Jaime llamaba “salinistas” (rama don Pedro); junto con Andrés Soria, el profesor Bou tuvo un trato siempre cordial con Jaime, me consta. Juan Cruz, representaba a los otros “salinistas” (rama Jaime); Vicente Molina Foix, que dijo compartir con Jaime su “alicantinidad” era el portavoz de cierta juventud alegre y disipada por la que Jaime sentía gran simpatía; Molina Foix, junto a Félix de Azúa y Javier Marías, formaban parte del grupo al que Jaime llamaba “los cachorros”, por su alocada vitalidad. Luis Revenga, que le trató también por razones de trabajo, se convirtió en un buen amigo y lo demostró con sus palabras. Quedaban los tres más significativos: Carlos Marichal, Gudbergur Bergsson y Teresa Guillén. Las anécdotas que contó su sobrino, hijo de Solita y de Juan Marichal, profesor actualmente en el Colegio de México, corroboraban punto por punto la fidelidad de la memoria de Jaime, tanto en lo que se refleja en su libro como en lo que él me contó en su día. Carlos leyó unas cartas en las que se nos revelaba el Jaime más entrañable. Teresa Guillén, hermana de Claudio Guillén, representaba la infancia y juventud de todos ellos; sus bondadosas palabras transmitían una familiaridad y una complicidad de la que los demás, excepto Carlos Marichal y su primo Pablo, estábamos excluidos.
He dejado para el final a Bergsson. Su presencia en la Mesa era indispensable, fundamental, radicalmente necesaria, como lo fue en la vida de Jaime. Se conocieron en la Barcelona alegre y confiada de lo que se ha dado en llamar “escuela de Barcelona” durante los años 50-60 Amparada en la impunidad de la periferia, la Barcelona de aquella época disfrutaba del esplendor de los enclaves mediterráneos. Eran una excepción cultural, llena a su vez de excepciones, no siempre buenas y desde luego mucho menos brillantes de lo que ellos creían. Pero esto lo digo yo, no Bergsson, él se refirió a esos supra valorados “genios”, en términos aún más duros, si cabe. Según él, los colegas barceloneses de Jaime no eran especialmente inteligentes, no tenían prácticamente mundo y eran bastante cutres, mientras que Salinas, que pertenecía a la alta burguesía intelectual, se distinguió desde el principio por su plurilinguismo, su cosmopolitismo y su elegancia. Jaime nunca pudo conectar con ellos, sus chistes, sus referencias culturales. Bergsson calificó la personalidad de Jaime de "verdadero iceberg", del que sólo se veía la engañosa punta. Como no tenía madre, ni padre, ni lengua y se sentía perpetuamente marginado, se refugió en él (Bergsson) como en una isla. Estuvieron juntos 55 años. Jaime, según Bergsson, era un gran actor, mostraba la faz que él pensaba que querían ver los demás, pero para él la vida empezaba cuando cerraba la puerta. Si eligió Islandia, fue sobre todo por su salud; el calor y el frío madrileños eran muy malos para su corazón. Cuando no estaban juntos Jaime le escribía al menos 3 o 4 cartas a la semana. Cartas en las que le contaba todo lo que pasaba a su alrededor. Comentarios profusos sobre sus amigos y la sociedad. Al referirse a la nutrida correspondencia que disponía de Jaime, yo no pude evitar pensar en el escalofrío de terror que debió recorrer a algunos de los presentes, máxime porque conmigo también se explayaba en comentarios nada correctos políticamente sobre determinadas potencias del mundo de la cultura y la comunicación... Por último, Bergsson nos hizo un relato estremecedor de sus últimos momentos que, si no oí mal, aseguró haber filmado. Jaime murió en brazos de Bergsson y tanto en el crematorio como en el entierro tocaron su música preferida “la muerte de Isolda” y el "lamento de Dido". Por mucho que Bergsson nos asegurara que la muerte es una obra de arte y que así lo entendió el propio Jaime, yo no pude dejar de sentir una pena inmensa por esa agonía.
Publicado el 16:50 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Han pasado ya siete años y los atentados del 11 de marzo de 2004 siguen siendo un misterio. En la Historia Universal de la Infamia figuran como un crimen espantoso y lo que sucedió inmediatamente después como ejemplo escalofriante de maldad política de la izquierda y de estupidez y torpeza gubernamental de la derecha. Asombra todavía pensar cómo fue posible que el gobierno más fuerte y más próspero de la democracia española se dejara manipular de esa manera y permitiera que tres días después de un acontecimiento de esa envergadura, que fue inmediatamente utilizado por la oposición para crear un clima de golpismo y pre guerra civil, no se interrumpieran las elecciones convocadas para tres días después, por lo menos hasta que se hubiera podido enterrar a los muertos. Porque hubo muchos muertos, y muchos heridos y mucho mangoneo por parte de los medios, y mucha permisividad por parte, repito, de un gobierno tan fuerte, como si en el fondo se sintieran en cierto modo culpables de algo, que es lo que - a tenor de lo que ha dicho la incalificable Pilar Manjón durante un acto de insolidaridad con las víctimas- los izquierdistas querían que creyeran los españoles y lo que, horresco referens! ellos mismos siguen creyendo.
Es muy fácil reírse de los "conspiranoicos", pero así como todo paranoico ha sido perseguido en algún momento de su vida, en todo "conspiranoico" subyace el pálpito de una conspiración que en este caso es casi evidente. Pero ¿para qué seguir?, las cosas han cambiado tan poco en lo que se refiere al esclarecimiento de los hechos que suscribo, palabra por palabra, lo que escribí en su momento. Por tanto, a lo escrito me remito y para aquellos a los que no les gusta andar "clikando" aquí van unos extractos:
Columna publicada el 16-03-2004 en Libertad Digital
Durante estos días mucha gente se encuentra desorientada, confusa. No sólo hay que bregar con el dolor de los atentados, de cuyo alcance emocional en la población ya nos estamos haciendo cargo, sino con la jactancia, la petulancia y la desfachatez de las “buenas gentes de izquierda” que se pavonean estos días como si hubieran ganado una guerra y no unas elecciones. Es muy fácil dar la vuelta a las situaciones y a los argumentos y especular sobre lo que hubieran hecho ellos si ciertas cosas que han preparado su “triunfo” hubieran sucedido al revés.
Si las sedes del PSOE e IU hubieran sido asediadas por militantes de derechas, vociferando e insultando a miembros de un gobierno, democráticamente elegido, la víspera misma de las elecciones, como ha ocurrido con las sedes del PP. Si los medios de comunicación de derechas (¿pero los hay?) hubieran incitado a ello, como han hecho en este caso El País, la cadena SER y la CNN y sus sucursales en el extranjero.
Por mucho que le moleste a Zapatero el voto que le ha llevado inesperadamente al poder ha tenido su origen en el miedo. Este malhadado movimiento del alma es muy mal consejero, nunca se le ha conjurado cediendo a él y, en vez de espantarlo, llama al peligro del que pretende huir. Además el miedo, en contra de lo que se suele decir, no es libre, o ha dejado de serlo desde el 14M.
Después del atentado los partidos deciden unánimemente interrumpir la campaña electoral, en señal de duelo. Todos, Ibarretxe el primero, creen lógicamente que ha sido ETA. Muy pronto el gobierno habla de Al-Qaeda. Cierto periódico, conocido desde el 12S por culpabilizar a las víctimas y ensalzar a los verdugos, repite proeza el 12M y afirma que si el autor de la matanza es Al-Qaeda y no ETA, podría pedirse responsabilidades a Aznar.
Ese mismo día, haya sido ETA o Al-Qaeda, el mundo entero viene a llorar con nosotros. No saben que España, puerta de Europa, se dispone a abrirla a los terroristas, cediendo al chantaje.
La izquierda moviliza a todos sus medios, que no son pocos. Tienen prisa. Lo que ocurrió a partir de ese momento es uno de los ejemplos de desinformación y manipulación más descomunales de los últimos tiempos. No importa el pacto de los partidos, no importan los muertos, de cuerpo presente: el fin justifica los medios. Hay que ganar las elecciones.
El 13M, el tam-tam se pone en movimiento para servir en bandeja a la oposición una campaña electoral improvisada, pero bien orquestada; a través de los móviles circulan rumores absurdos. Los teleñecos movildirigidos no son conscientes de la manipulación y durante varias horas, insultan y acosan las sedes del PP, emulando a ciertos episodios del nacionalsocialismo, o sea de los nazis.
Causaron alarma social, rompieron las reglas del juego, pusieron a prueba la democracia. Si la Junta Electoral, que sigue el caso, no toma medidas al respecto, se habrá inaugurado una nueva forma de campaña electoral que no es que dé miedo, es que causa literalmente espanto.
Publicado el 21:09 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Todos los años por estas fechas se celebra de forma recurrente el día internacional de la mujer trabajadora y también todos los años algún periodista se hace eco de sus orígenes, contando la historia de las obreras norteamericanas ferozmente represaliadas por la policía el 8 de marzo de 1909. Falso. Hace ya unos años, un grupo de historiadoras norteamericanas, alertadas por la multiplicidad de variantes que situaban los hechos unas veces en Boston, otras en Chicago o en Nueva York, pero siempre en Estados Unidos, investigaron minuciosamente en las hemerotecas y como no lo encontraron recogido en ninguna parte, llegaron a la conclusión de que ese luctuoso suceso no es más que una leyenda urbana, pura ficción.
Todo esto tiene su origen en la propaganda comunista de la guerra fría de los años 1945-1950, deseosa de demonizar el capitalismo americano. Esto venía muy bien, además, para enmascarar una desagradable realidad, la de que los partidos comunistas, en auge en la Europa de aquellos años, siempre se habían distinguido por su marcado antifeminismo (y no hablemos ya de su homofobia), como es sabido.
Las socialistas de principios de siglo tampoco se mostraban más abiertas; desconfiaban de las sufragistas y acusaban a las feministas de «burguesas». No sólo Victoria Kent, se opuso en España al voto femenino, también lo hicieron en sus respectivos países sus colegas francesas, alemanas e italianas. Pero algunas socialistas también querían luchar por el voto y se escindieron. La idea de celebrar el día de la mujer partió de las americanas que en Chicago celebraron un mitin el 3 de marzo de 1909 mientras que las socialistas de Nueva York lo hicieron el 8 de marzo.
En Europa empieza así una lucha de fechas. Unas proponen el último domingo de febrero, otras el 19 de marzo o el 1 de mayo. La cuestión quedó zanjada después de la revolución soviética, cuando la III Internacional comunista crea un secretariado internacional femenino dirigido por Alexandra Kollontaï (feroz antagonista de las feministas al principio) y Clara Ztekin: sería el 8 de marzo para conmemorar la manifestación de las mujeres de Petrogrado reclamando pan y la vuelta de los soldados en 1919. El resto es leyenda.
Otrosí, todo el "género" de lo que he ido publicando en la prensa sobre el "género", donde encontrarán una ampliación de lo anterior y, salvando algunas reiteraciones inevitables, anécdotas y referencias asaz sabrosas (la aliteración es deliberada) que sólo me puedo permitir por pertenecer a esa minoría que en realidad es mayoría... Lo cierto es que una vez alcanzada la igualdad por la vía de la incompetencia administrativa, la igualdad "tout court" sólo se alcanzará cuando se deje de celebrar el día de la mujer trabajadora.
Libertad Digital (08/03/2001) El invento del dia de la mujer trabajadora
La Gaceta de los negocios (07/03/2002) Cuestión de género
Libertad Digital (07/03/2005) La más fermosa
La Gaceta de los Negocios (07/03/2008) El nivel de incompetencia
Libertad Digital (21/04/2008 ) Ministras y altas cargas
La Gaceta de los Negocios (27/09/2008) ) ¿Y por qué no Aída?
Publicado el 22:44 en Actualidad, Historia | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)
Se celebra hoy en toda la Cristiandad la festividad de San Policarpo, obispo de Esmirna, a cuyos méritos me he referido en tantas ocasiones. A él y a San Jerónimo me encomiendo prácticamente todos los días. Sus respectivos dichos y obras presiden mis actos, el primero por su capacidad de asombrarse e indignarse, virtudes ambas que nunca deberían abandonar ni a críticos ni a escritores, del mismo modo que un médico jamás debería "acostumbrarse" a la muerte de un paciente, y el segundo, en mi calidad de traductora. La devoción a San Jerónimo es casi obligada, pero la devoción a San Policarpo es prestada. Me explico: no he llegado a ella por mis conocimientos de cristianismo primitivo, sino a través de Gustave Flaubert quien se identificaba tanto con él que llegó a convertirle en el patrono del "estupidismo" mundial, ciencia que el francés cultivaba con mimo, e incluso con afectación. También me he referido en esta bitácora a esa pasión flaubertiana y a las celebraciones de San Policarpo que llevaban a cabo amigos y discípulos del escritor en su honor, y que se convertían en una especie de maratón de estupideces pacientemente recogidas por unos y por otros; terminaban con la frase preferida del santo, coreada por todos: "¡Dios mío, Dios mío, en qué época me has hecho vivir!". La época en que Dios hizo vivir a Policarpo, conviene recordarlo, fueron los siglos I y II después de su Encarnación en la tierra, y casi veinte siglos después, y con todo lo que ha caído, sus tribulaciones nos resultan la mar de ingenuas, pero no menos importantes ni, por supuesto, menos santas.
Llevo personalmente un tiempo intentando hacer devotos y el año pasado logré reunir a unos cuántos en un restaurante para celebrar nuestra particular San Policarpo. Este año lo hemos avanzado, por razones de agenda, al 19 pero como soy muy fetichista no renuncio a homenajear hoy al santo en su mismísmo día y lo hago, instituyendo por cuenta propia, y de manera totalmente espontánea, la I Edición de Premios San Policarpo a la ignominia permanente y a la estupidez recalcitrante. Observarán que el palmarés me ha salido muy de "género" pero es que este año las mujeres están que se salen en materia de incompetencia y además, si no nos apoyamos unas a otras, a ver quién lo hace.
Policarpo de oro a Icíar Bollaín por sus malintencionadas tergiversaciones históricas ("También la lluvia, sin adoctrinar, conmueve y hace reflexionar", dice la muy cínica)
Policarpo de plata a Leire Pajín por sus conocimientos de cosmografía planetaria ("Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos presidencias progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EEUU y Zapatero presidiendo la UE").
Policarpo de bronce a Trinidad Jiménez por su labilidad política ("Nadie me va a vencer en ganas de presentar un proyecto ilusionante", respecto a su candidatura a la Comunidad de Madrid).
Policarpo de baquelita quemada a Ángeles González Sinde por la simpática ley que lleva su nombre ("Para qué necesitamos todos una línea de ADSL de no sé cuántas gigas, para mandar e-mails?", "el canon son sólo unós céntimos y no compensa la piratería")
Policarpo de hojalata abollada a Bibiana Aído por razones obvias ("un feto de tres semanas es un ser vivo pero no un ser humano", "Cualquier joven puede ponerse tetas sin que sus padres lo sepan", etc.)
Policarpo de papel de cocina a Almudena Grandes por su gran conocimiento de la cultura italiana ("Italia es un país ridículo y siniestro").
¡Dios mío, Dios mío, en qué época me has hecho vivir!
Otrosí,
Publicado el 01:00 en Actualidad, Religión | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El mundo entero aplaude la epidemia de revueltas populares en los países árabes y la consideran un rayo de luz en el difícil proceso de democratización de la región (y yo me pregunto por qué están obligados a ser "democráticos", bastaría con que fueran simplemente tolerantes y un poco más libres, que la libertad ya existía en el mundo antes que la democracia y eso es seguramente lo que muchos de ellos, y sobre todo de ellas, anhelan). Algunos comentaristas cursis hablan de "la revolución de la luz" y en China la apoyan como la "revolución de los jazmines" y es reprimida como tal a pesar de las mil y una flores que deseaba Mao que florecieran por doquier. El imaginario occidental, seriamente dañado por las Mil y una noches, ha decidido que lo que está ocurriendo, de esa manera desproporcionada y extraña con la que ocurren siempre las cosas en esos países de cuento, es lo mejor que podía pasar en este momento.
Es casi imposible pensar que un movimiento verdaderamente democrático pueda surgir en pueblos donde más que las ideas de libertad lo que prima son las ideas contrarias a la misma, aunque tampoco hay por qué negarles esa posibilidad. Pero es "la masa", esa entidad que Canetti estudió con todo detalle, lo que parece haberse puesto en movimiento en este caso, sin que se sepa muy bien quien o qué la mueve, pero el que luzcan enseñas de la internacional progresista como las camisetas de Ché Guevara no augura nada bueno. Por otra parte, el hecho de que los atacados sean unos tiranos no quiere decir tampoco gran cosa, por mucho que nos alegre que caigan. Nadie nos garantiza que los revoltosos quieran algo mejor de lo que ya tienen, ni tan siquiera que quieran nada en concreto.
Cuando todo esto empezó, un amigo arabista me comentó que si la prensa internacional no les hubieran jaleado tanto, los disturbios se habrían apagado por sí solos; al parecer, ese tipo de "movidas" ocurren con mucha frecuencia en el mundo árabe. Pero los periodistas occidentales de hoy, envidiosos del mayo del 68, añoran "cubrir" algo parecido. Da risa que alguien pueda comparar aquella pseudo revolución burguesa y lúdica, de señoritos bien alimentados, con lo que está pasando en Libia o en Egipto, como no sea por lo de la efigie del Ché. Espero que no lo digan por el caso Lara Logan, la corresponsal de la CBS a la que violaron salvajemente el martes pasado en Egipto, durante la "celebración" de la expulsión de Mubarak. Me parece asombroso que nadie lo haya comentado; me parece asombroso que no se hayan eco de eso los columnistas, ni de izquierdas ni de derechas; me parece asombroso que los mismos que quieren defenestrar a Berlusconi porque les gusta las putitas, se encargaron en su día de disculpar a John Kennedy, a Clinton y a Polanski (éste sí que es un pederasta) por lo mismo. Tampoco los periódicos nacionales, que yo sepa, han sacado ni un mero suelto. Esa atrocidad sólo se ha reflejado -y muy poco- en los periódicos digitales y en los blogs, algunos de cuyos comentaristas lo niegan, precisamente por la falta de fuentes. Pero aquí van dos: la noticia que publicó la propia cadena (cbsnews.com) y la que apareció en Le Monde. Según la CBS, Lara Logan cubría la jubilosa fiesta de despedida al presidente egipcio, cuando unos doscientos tipos "exaltados hasta el frenesí" la separaron de su equipo y la violaron una y otra vez hasta que fue rescatada por un grupo de mujeres y unos veinte soldados egipcios. La agresión tuvo lugar en la plaza Tahrir en El Cairo, el viernes 11 y la periodista fue repatriada a Estados Unidos e ingresada en un hospital.
¡Larga vida a la revolución de la luz! A ver qué sale.
Publicado el 21:41 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El jueves 27, en la Asamblea de Madrid se ha vuelto a conmemorar por undécimo año consecutivo el día internacional del Holocausto. También el Ministerio de Asuntos Exteriores ha celebrado un acto de estado con el mismo motivo, pero es importante destacar que la Comunidad de Madrid ha sido pionera en este aspecto. La palabra conmemoración no sería la adecuada, más bien se debería de hablar de ceremonia del recuerdo. La Shoá es una pesadilla espantosa de la que todavía no hemos conseguido despertar y por eso hay que volver, una y otra vez -y nunca será suficiente- a nombrar la ignominia, a denunciar a los verdugos y a recordar a las víctimas, para devolverlas la dignidad que les arrancaron con la vida. Por parte de las víctimas, parece imposible superar algo así, y por parte de los verdugos, aunque derrotados y juzgados, parece imposible la redención, y entiendo la amargura del pueblo alemán al respecto. Cuando hace poco pregunté a un joven estudiante alemán, becario del Erasmus en España, que de dónde era, me dijo: de Nuremberg y había vergüenza en su voz. Sin necesidad de decirle nada añadió: y me gustaría que no la conociera todo el mundo sólo por "eso". Se refería, claro está a lo que se refería y nada le asombraba más que encontrar a jóvenes españoles incultos que nada sabían nada de los procesos que hicieron tristemente célebre a su ciudad, a su país y al mundo.
Porque la culpa es universal. Los testimonios de los supervivientes reflejan una y otra vez esa sensación de rechazo que sintieron durante años, que aún ahora pueden sentir ante las versiones actuales del negacionismo y la moderna judeofobia, y eso que han pasado 66 años desde que las tropas soviéticas liberaron el campo de Auschwitz-Bikernau. De todos los campos de concentración, tal vez sea éste, que también lo fue de exterminio, el que personifica la esencia del mal absoluto del nacionalsocialismo, o nazismo, como se prefiere llamarlo. Cuando el horror es infinito también lo es su recuerdo. Esta terrible experiencia ha sido narrada cientos de veces por los supervivientes y ¡ay de nosotros si dejamos de emocionarnos ante esos testimonios! Miles de personas han vivido con ello, mejor que peor, pero muchas otras no pudieron soportarlo. Ignoro cuánta gente del común ha sucumbido a sus recuerdos, pero es muy notable el número de escritores que acabaron suicidándose, a pesar del supuesto efecto catártico de la escritura. Mencionaré unos cuantos, cuyas obras se pueden encontrar en castellano.
Primo Levi. Judío italiano. Tenía 24 años cuanto fue deportado a Auschwitz. Él mismo admitió que escribió Si esto es un hombre empujado por la necesidad de contar a los demás lo que había visto y vivido. Le sirvió de poco. Se suicidó en 1987.
Jean Améry. También superviviente de Auschwitz donde ingresó a los 33 años. De origen austríaco, se nacionalizó belga. Más allá de la culpa y la expiación está publicado en español en la editorial Pre-Textos. Se suicidó en 1978.
Paul Celan. Judío rumano. Fue liberado en 1944 de un campo de trabajo. Se trasladó a Francia en el 48 y obtuvo la nacionalidad francesa. Su poema “Fuga de la muerte”, describe el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Se arrojó al Sena en 1970. Su obra completa está traducida al español por José Luis Reyna, en la editorial Trotta.
No pudieron soportar “el silencio de la humanidad”, como dijo Robert Antelme, el autor de La especie humana, que tenía 27 años cuando ingresó en Buchenwald. Hubo otros que no se suicidaron pero quedaron tocados de por vida al darse cuenta –como expresó muy bien Bruno Bettelheim- que los que testimonian siempre han sido molestos para los demás. Y siempre lo serán, desgraciadamente.
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No he cumplido todavía mi promesa de hablar sobre Valentín García Yebra, de quien tengo qué decir tantas cosas, cuando me entero de la muerte de Jaime Salinas. Nada tienen que ver el uno con el otro, si no es que ambos fueron personas muy importantes para mí. También para todos los traductores; don Valentín porque era un filólogo y el padre de la enseñanza regulada de la traduccion, de la que era al tiempo un eminente teórico y un excelente práctico, y Jaime porque fue el primero en toda la edición española en reconocer los derechos del traductor y darles el protagonismo que se merecen. Los desvelos del primero se plasmaron en la creación de una licenciatura de Traducción e Interpretación y los del segundo en una Ley de Propiedad Intelectual que se fraguó cuando fue Director General del Libro. Nunca será demasiado lo que hagamos los traductores por celebrar la memoria de ambos.
Pero es en Jaime en quien me voy a centrar ahora. Jaime, de quien precisamente me estaba ocupando estos últimos días a propósito de las cintas que grabamos cuando trabajé con él en sus Memorias. Como me he quedado sin lector de cassetes, una amiga, también traductora, me comentó que había comprado un artilugio para convertirlo en audio y esa era mi intención, así como la de colgar el resultado en mi blog, previa autorización de Jaime, y me preguntaba cómo podría localizarle pues le sabía lejos, en Islandia. Ese episodio de mi colaboración con él en esas memorias, que al final acabó escribiendo él mismo y por las que le dieron el premio Comillas, sólo la he mencionado de pasada en la ponencia que presenté en Verines en 1996. El libro no tiene nada que ver con lo que habíamos hablado durante aquellos dos años, pues nos centramos más en su época editorial que en su infancia y adolescencia. Yo iba a su casa un par de veces por semana, a esa casa de la calle de Don Pedro en la que vivió desde niño con sus padres, Don Pedro Salinas y doña Margarita Bonmatí, y después de hablar a micrófono abierto, repasábamos viejas fotografías y otros documentos: cartas de escritores ilustres, recortes de periódicos, etc. Incluso llegué a viajar a Barcelona para entrevistar a antiguos amigos y colaboradores suyos. Hay un libro ahí por publicar, un libro prácticamente hecho, pues hasta que él rompió a escribir por su cuenta, yo llevaba ya mucho material redactado.
Estoy segura de que si vuelvo a oír su voz no podré contener la emoción al evocar su figura, pues ese tono de inseguridad, esa timidez le hacían parecer especialmente vulnerable y eso se traslucía en toda su persona. Contrariamente a lo que se podría suponer mi relación con él no fue como traductora, sino que surgió durante su breve pausa administrativa, cuando le nombraron Director General del Libro. Le conocí en el I Encontro de Poesía Hispanolusa, en Figueira da Foz y de inmediato sentí por él una gran simpatía. Jaime, para desesperación de la guardia pretoriana de turno, tendía más a estar con sus amigos (estaban Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma, además de Valente y otros que no son ya de este mundo) que a lucir la púrpura del "cargo", que parecía pesarle muchísimo. En aquellos primeros años ochenta, ser director general todavía significaba algo, y era enternecedor oír sus generosos y descabellados proyectos en un contexto tan cutre y tan comino. Jaime me contaba cuánto le había sorprendido la llamada de Javier Solana y cómó había aceptado a regañadientes. Pero me estoy anticipando. Hay que entender al personaje retrocediendo un poco y explicando de dónde venía y lo que había hecho hasta entonces.
Jaime nació en Maison Carré, en Argelia, el 27 de junio de 1925. Su familia paterna era madrileña y la materna argelina, de habla francesa, idioma que él dominaba a la perfección. Jaime recordaba de su infancia la felicidad de los veranos alicantinos en la finca de los Bonmatí donde confluían ambas familias. Los amigos que pasaban por su casa madrileña eran los de su padre, el poeta Pedro Salinas: Jorge Guillén, Valle Inclán, García Lorca, Unamuno, Dámaso Alonso, Américo Castro, etc., etc. Pero llega la guerra civil y con ella el exilio. No me quiero extender; para resumir diré que los escenarios de su vida fueron Argel-Sevilla-Madrid-Santander hasta 1936, y luego Estados Unidos hasta 1954 y a partir de entonces, Europa: París y nuevamente España donde se vió forzado a quedarse definitivamente, primero en Barcelona y luego en Madrid. La tentativa de reconciliar presente y pasado se convirtió en la clave de su vida y en la raíz de sus aciertos y fracasos, tanto en su vida profesional como personal. Afectivamente, su encuentro con el escritor y traductor islandés Bergsson en 1956, a cuyo lado ha terminado su vida en Islandia, el lugar más alejado que uno pudiera imaginarse de su pasado, subraya el tenaz propósito de Salinas de no resolver nunca el conflicto y de convertirlo en su razón de ser.
Me dejo muchas cosas en el tintero, pero no son las relacionadas con su papel de gran editor, que es en lo que se centrarán todos en los funerales laicos que le dediquen, sino otras menos conocidas, como cuando se apuntó en el cuerpo de ambulancias del American Field Service, durante la Segunda Guerra Mundial y participó en las campañas de Alsacia y la invasión y ocupación de Alemania (es curioso, me decía, lo que más me llenaba de tristeza eran los animales muertos, los perros, los caballos, porque ellos eran totalmente inocentes); ya en Barcelona, su no siempre idílica relación con la "gauche divine" y en Madrid, sus conflictivas relaciones con los praderas de este mundo que le querían mangonear, así como su repugnancia por las componendas políticas que veía en el Ministerio... Sí, creo que le debo ese libro que un día intentamos escribir juntos.
Otrosí, algunos artículos que escribí sobre Jaime Salinas y otros documentos de interés
http://findesemana.libertaddigital.com/paseo-por-el-amor-y-la-muerte-1276230847.html
http://revista.libertaddigital.com/en-espana-somos-doscientos-1275770680.html
http://revista.libertaddigital.com/habla-memoria-1276209049.html
Publicado el 19:38 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
Ha terminado el estado de alarma en el que nos mantenía el gobierno desde el conato de rebelión de los controladores aéreos. Es muy fácil aterrorizar a un colectivo tan reducido y envidiado por la mayoría. ¿A qué no se atreven con los sindicatos, ni con los empleados del metro ni con todos esos matones -de izquierdas- que han atacado al Consejero de Cultura de Murcia y que llevan atosigando y amenazando a ese gobierno regional? Ellos (los de izquierda) tienen patente de corso; pueden amenazar, impedir que sus oponentes hablen en público, cercar en períodos preelectorales a los partidos rivales, crear hostilidades sin fin, e incitar al asesinato político, con entera libertad, sin que se pueda poner en duda su "talante" democrático. ¡Y ay de quien les recrimine al respecto!
Sin embargo no vacilan en sostener, desde sus medios de comunicación, que la reciente matanza de Arizona en el atentado contra la senadora demócrata, Gabrielle Gifford, es consecuencia de la "crispación política generada por el tea party". ¡Por supuesto! ¡Faltaría más! ¡Es evidente! Pero la crispación política creada por los sindicatos en Murcia no influye en los ánimos de quienes agredieron al Consejero de Cultura... Algún día, cuando llegue el momento, colgaré en este blog todo el material "suprimido" por la cadena SER, del 13 de marzo de 2004, en período de reflexión pre-electoral, cuando los que ahora se ocupan de la seguridad pública prepararon y secundaron el ataque a las sedes del PP.
Pero no es de esto de lo que les quería hablar: me he dejado arrastrar por el título de la entrada y por su arranque: del estado de alarma he pasado al estado de miedo continuo en el que nos tiene este gobierno inepto, formado por una recua de hombres indecisos y de mujeres al borde del ataque de nervios. Como la señora Sinde que no para de reclutar partidarios de su desmedrada ley por el tradicional procedimiento de invitarles a cenar en "petit comité". Ya conocemos el truco: reúnes a unos cuántos "escogidos" y les pides, croqueta en mano, que por tu cara bonita, porque tú eres buena y ellos también, y además se lo pides, que participen en lo que sea que estés maquinando, en este caso, en la lucha contra lo que ellos llaman piratería en la Red.
Al día siguiente, empiezan a aparecer columnas apasionadas en contra de los que no aprobaron la ley, firmadas por autores a los que nadie pirateará en su vida. Autores, muchos de ellos, que siempre se han jactado de rechazar cualquier restricción a la difusión de su obra por tierra, mar y aire. Aún recuerdo una comida -esta vez cuando gobernaba el PP- en la que se pretendía tantear el terreno entre los creadores para una ley antipiratería que ya empezaba a gestarse. Los más izquierdistas, los que ahora apoyan la ley Sinde con pasión, escupían literalmente en la mano de quienes les invitaban a comer y tronaban en contra de las sociedades de gestión y las restricciones a la libre difusión de "su" pensamiento y de "su" obra en esa red de la que prácticamente nadie sabía todavía casi nada.
Pues bien, estas cenitas de la señora Sinde, de las que nadie hablaba, y que daban un pobre resultado mediático tan sólo deducible por los incoherentes artículos del día siguiente en El País, transcurrían en cómplice anonimato hasta el día en que, equivocados, invitaron a quien no debían, a Amador Fernández Savater, el cual no dudó en decir quiénes participaban en ella y en contar, con pelos y señales y con todo el derecho del mundo, lo que en ella acontecía: la mera enumeración de los comensales corrobora todo lo que les he dicho más arriba.
No se pierdan el artículo que este último escribió, titulado precisamente la cena del miedo. Amador vive prácticamente en la red, sabe perfectamente para qué sirve y la concibe como un territorio de libertad infinita donde cabemos todos... El que le hayan invitado a esas cenas es un síntoma claro de lo poco que conocen dicho territorio los que pretenden regularlo y gestionarlo, poniendo puertas al campo y convirtiendo las famosas "autopistas de información" en autopistas de peaje.
Publicado el 22:38 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Quien haya visto el video que colgué en la entrada de ayer, se habrá percatado de que no es un montaje: son calles de París, no del París elegante, ni del intelectual, ni del París turístico, sino del París de los barrios superpoblados pero no por eso deja de ser París. No para todos, sin duda, pues hay quien pretende, -André Glucksmann por ejemplo- que esos "incidentes" sólo son significativos de... ¡la falta de espacios adecuados para que los musulmanes recen! Y, claro, los pobres se tienen que echar a la calle y la gente que vive en esos barrios, tiene que respetarlos porque viven en un país líder en "tolerancia laica" (Glucksmann dixit). Y la tolerancia, "gloriosa invención de Europa", dice el pensador francés, es "una excepcion planetaria". En Europa, según él, "todas las religiones son minoritarias en la práctica y van a seguir siéndolo". Y como Glucksmann es un hombre honrado, tenemos que pensar que permitir que los musulmanes sean mayoritarios y públicos los viernes, siempre que lo manifiesten en los barrios de por ahí lejos, es sólo una forma más de esa excepción planetaria y cultural de la que los franceses tienen la clave. En cambio, creer que eso es una provocación es, según Glucksmann, propio de la ultraderecha que se aprovecha de esa tesitura para que gane el Frente Nacional, ese gigante político que amenaza, cual un siniestro "tea party" la estabilidad de la República. Y como Glucksmann es un hombre honrado, habrá que creerlo, sin duda.
Los musulmanes de "nuestros países" (léase Europa), son tolerantes como el que más, dice el filósofo. Y añade: "Pensemos en el ejemplo de Francia. Si el 17% de sus habitantes de origen musulmán se declaran devotos de la oración del viernes, quiere decir que queda un 83% de tibios y despegados". Han leído bien. Lógica cartesiana en estado puro. Si el 17% de la población declara ir al cine es que el 83% se queda en casa leyendo. Claro, monsieur Glucksmann, su agudo y riguroso análisis nos tranquiliza y nos hace olvidar que Mohammed Atta estudió en Alemania y preparó el atentado de las Torres Gemelas en España, así como que los posibles responsables del atentado del 7J en Londres procedían todos de grupos yihadistas asentados en el Reino Unido, y no hablemos de los atentados del 11M en Madrid... ¡Vaya si son tolerantes "nuestros países!
Otro ejemplo de perspicacia intelectual es cuando se detiene en la descabellada pretensión que tienen algunos exaltados de que mientras no se puedan construir iglesias cristianas en Arabia Saudí no se debería permitir construir mezquitas en "nuestros países" (no entiendo por qué no dice Europa, pero él sabrá). Quienes esto sostienen aducen "reciprocidad", dice, y con idéntica lucidez que antes, añade: "¿Entonces habría que cortar la manos a los ladrones, lapidar a las adúlteras, ahorcar a los homosexuales, porque es la norma de algunos países?" Parece no haberse dado cuenta de que una de las razones por las que se deberían construir iglesias cristianas en "esos países" es precisamente para que no ocurra eso y no para que nosotros hagamos lo mismo "en nuestros países", como parece ser su temor de progre demediado.
No cabe duda de que Glucksmann es un hombre honrado, pero no es un intelectual muy honesto, que digamos.
Publicado el 23:48 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
¡Quién nos iba a decir que la tercera invasión musulmana a Europa empezaría por Francia! Todos apostábamos que la primera en caer volvería a ser España, por su situación estratégica, sobre todo, y por su exageradamente ensalzado "pasado" arábigo. No digo que nos hayamos librado, lejos de ahí, pero las cosas no parecen llegar a los extremos a que se está llegando en el el país que presume de ser "el más laico del mundo"; el país que patentó la libertad, la igualdad y la fraternidad y que ahora se está llevando la palma de esa "tolerancia a la intolerancia" que caracteriza a toda Europa, para su desgracia.
De hecho, si en Francia un cura católico sale a la calle vestido con sotana puede ser denunciado y multado, pero si los musulmanes nos pasan sus esclavas con burka y sus ramadanes por las narices y además colapsan las calles de París, como verán en el video que adjunto, ¡chitón! no vayan a ponernos una bombita en cualquier momento, cosa que harán cuando les venga en gana. Pero claro, es la "religión de los pobres"... también de los pobres de Arabia Saudí, supongo.
http://www.youtube.com/watch?v=KxcT572iGLo
Otrosí, http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/546/la-carga-de-los-tres-reyes/
Publicado el 13:43 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
A finales de este mes de enero se va a celebrar la IX Cumbre Mundial de Gastronomía Madrid Fusión y a cuento de haberlo visto anunciado en algún suelto me entero de que Ferrán Adriá va a cerrar el Bulli durante los años 2012 al 14 y que además eso lo había proclamado ya el año 2009. Creo que esto da idea de lo que me interesa la cosa y no lo mencionaría si no fuera porque, como lo que sí me interesa es la comida, me alegra saber que aquel de quién un día cierto crítico gastronómico dijo que "la sensatez de la cocina española del XXI es la sensatez de Ferrán Adriá", y a quien yo considero el responsable de la decadencia de la cocina tradicional española, se retira, aunque sea temporalmente.
Cuando hace más o menos cinco años surgió esta absurda moda yo ni reparé en ella, convencida de lo sólido de nuestras costumbres culinarias. Sólo cuando empecé a ver que hasta en los lugares más remotos de nuestra profunda y ancha geografía los cocineros se disfrazaban de tortuga ninja y empezaban a desestructurar la morcilla, empecé a preocuparme. En Lerma, en uno de aquellos mesones donde el chorizo era el rey, me dieron una mini sopa castellana que consistía en un trozo de pan seco y ajo deshidratado sobre el que se echaba un caldo caliente con "nubes" de espuma de chorizo. Después, cuando ya nos íbamos, pudimos ver de reojo que el personal del restaurante devoraba unas patatas a la riojana "de toda la vida".
La exigua mousse de callos que me sirvieron en otro lugar parecido, allá en la Mancha, me dejó patidifusa. En otra ocasión me costó asimilar, aún después de haberla comido, que cierta bolita de color butano con bastoncitos de naranja a modo de pinchos de erizo era pato a la naranja. Hasta me han llegado a servir en un cuenco inmenso un fondo de lentejas con mejillones, maridaje que debía de estar perseguido por el comité de bioética. En fin, el catálogo de sevicias gastronómicas es tan largo como cómico y no veo el momento en que los fogones se tranquilicen y se hagan fuertes ante cualquier atentado que prepare Ferrán Adriá Fumanchu cuando vuelva.
Yo no dudo de que, para los que practican en sus casas, la cocina sea “investigación y pasárselo bien”, como dice Adriá, y me alegro de veras de que disfruten tanto experimentando. Pero yo, como todas las personas que no cocinan bien, voy mucho a los restaurantes y lo hago para alimentarme, por clara insuficiencia personal para llevarlo a cabo satisfactoriamente, y no para entretenerme ni instruirme, y muchísimo menos para servir de cobaya a la creatividad ajena, encima pagando. Si hay algo contundente y material es la manduca y, como es sabido, con las cosas de comer no se juega. Por eso me resulta tan irritante esa moda de la abstracción gastronómica.
El aroma, el humo y otras zarandajas alquímicas son sólo un estímulo, prolegómeno o promesa de una posible comida, como sabía muy bien Carpanta. Este personaje de posguerra, siempre hambriento, creado por José Escobar, ha resultado ser un precursor de la cocina de fusión, pues perseguía manjares inalcanzables con el olfato.
Decía Chamfort, moralista francés del XVIII, que la sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida. Es evidente que la sociedad española actual pertenece a la primera. Tal vez los que frecuentan esos restaurantes abstractos añoren lo que representaba Carpanta, lo que tenía de aspiración, de ideal en una palabra; tal vez lo que quieren experimentar sea el hambre. Ni más ni menos.
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Pasada la Navidad y sus secuelas, y ya en plena temporada de rebajas, hay que enfrentarse a la rutina del día a día y abandonar esa alucinación colectiva de paz y amor de la que parecen excluidos los terroristas, los psicópatas, los banqueros sin escrúpulos y los políticos corruptos (a veces coinciden o al menos se conocen), los Castro y los demás regímenes comunistas y filocomunistas. ¡Ojalá bastara el desprecio para combatirlos como dicen que basta para combatir el miedo a la oscuridad y a los fantasmas!
Así pues, dejo de lado la ficción redentora (la loca de la casa) y, decidida a encarar a esa a quien Galdós llamaba doña Realidad, vuelvo al tema de este año recién nacido: el tabaco, que parece acaparar todas las columnas y tertulias. Habida cuenta el consenso que parece haber entre personas cuya opinión aprecio en torno a la libertad que ha de concederse al fumador, o al menos al dueño de los establecimientos públicos, creo necesario reforzar mi postura con nuevos argumentos, surgidos al socaire de dichas opiniones.
Por ejemplo, rojobilbao manda el siguiente comentario a mi entrada ("Contra el tabaco") que reproduzco en su integridad para que no haya equívocos: "No debiera ser cuestión legal lo que por educación se presupone, no fumar en un ambiente cerrado (coche, despacho, ascensor) aunque si hace falta se legisla y se termina el asunto. Cosa distinta es un bar. Los bares deben ser para fumadores o no, con libertad para el dueño para decidirlo. La gente, el mercado, determinará qué se desea y en consecuencia veremos la proliferación de unos o de otros o un porcentaje equilibrado de ambos. Es la libertad."
Discrepo. Para empezar, "lo que por educación se presupone" es con mucha frecuencia cuestión legal y la legislación vigente es una buena prueba de ellas: secuestro, injurias, maltrato, abandono, fraude y un largo etcétera, que demuestran que la educación no es suficiente para garantizar la "libertad" de cualquier ser humano de ir por el mundo sin ser secuestrado, injuriado, maltratado, abandonado ni engañado. La libertad, en sociedad, no es algo que se de por sí solo sino que hay que cumplir una serie de requisitos para merecerla; tampoco es algo ilimitado ni infinito... y sé que rojobilbao lo sabe.
Quién dijo aquello de que "tu libertad termina donde empieza la mía" lo formuló perfectamente y tal parece que pensara el acto de fumar, cuya libertad está realmente muy reducida pues el humo se expande y se mete en los bronquios ajenos muy pronto. Por tanto los establecimientos públicos tendrán que fastidiarse y pensar en estos últimos. Además, si no he entendido mal, quien se quiera lucrar con el tabaco no tiene más que abrir un club de fumadores y allá se las apañen entre ellos. Parecería que la tan cacareada la libertad de fumar es de la misma índole que la libertad de tirarse por la ventana: hazlo si quieres pero cuidando que no haya nadie debajo. No por otra cosa han puesto en Madrid una mampara en el viaducto y nadie ha protestado, que yo sepa.
Aunque no me convenza ni esté de acuerdo, soy consciente de que el razonamiento de rojobilbao está bien formulado. No ocurre lo mismo con lo que le oí decir en tertulia radiofónica a cierto periodista, orgulloso de ser de derechas, el cual sostenía que si se prohibe fumar en público porque produce cáncer no entiende por qué no se prohíbe también comer carne roja, ya que produce colesterol e infartos. Pues mire usted, señor, no es lo mismo. Cuando alguien come carne roja no le obliga a comerla a su vecino de mesa, y volvemos aquí al símil del suicidio. Coma norabuena el que quiera carne roja, en público y en privado, fume en su casa si le pete, o en un fumadero si puede, córtese las venas en su cuarto de baño o atibórrese de pastillas en su dormitorio... porque es usted muy libre de hacer todo eso y si alguna vez hay una ley que lo impida que me digan dónde hay que firmar para protestar, que me opongo.
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El año 2010 se cierra en falso y pasa la antorcha de la apocalipsis al que le va a suceder, viejo ya antes de nacer y al que todos auguran nefasto. Desde luego, si exceptúamos el día irrepetible en el que España ganó el mundial y aquel otro en que Mario Vargas Llosa ganó el premio Nobel, no son muchos más los momentos que se han podido señalar este año en el calendario con una piedra blanca, como hacían los antiguos con los días fastos. Empezó realmente mal el mismo día de Reyes con el terremoto de Haití, donde no parecen haber mejorado las cosas, y luego madre natura siguió durante varios meses amargando la existencia en otros lugares: Chile en febrero, Ecuador en agosto, por mencionar los de mayor magnitud porque la tierra no se dio reposo en todo el año. Luego en abril pasó lo de la supuesta pandemia de la gripe A y las autoridades sanitarias españolas dispararon la alarma social de manera que demostró ser infundada, todo ello con mucho gasto y suntuosas ganancias. Hay muchas cosas turbias detrás de todo eso, pero la verdad es que en México lo pasaron muy mal con lo que llamaron al principio gripe porcina.
A esas alturas del año los presagios no podían ser peores y todos teníamos el ánimo encojido. En España, las circunstancias políticas no ayudaban a esponjarlo. En plena legislatura socialista, segunda por añadidura, el país ha ido cayendo en picado por los derroteros que todos preveíamos desde el no menos funesto año de 2004, hasta llegar al fracaso absoluto, no sólo de la economía sino de las estructuras del estado-estado y del estado de las autonomías. Los cambios de gobierno zapateriles se han sucedido con una rapidez que sólo ha servido para demostrar que las mujeres hemos llegado por fin a la igualdad absoluta con el hombre por la vía de la incompetencia.
A escala planetaria, hay que destacar el despertar de la protesta social, protagonizada de forma harto peregrina por niñatos mimados que han cambiado el turismo de calidad por el de cualidad y van de un lado a otro dando saltitos y quemando coches por el mundo mundial para combatir con su fascismo de izquierdas (¡como si el fascismo no fuera de izquierdas!) a un fascismo de derechas inexistente. Al parecer a sus veinte años les preocupa mucho que les jubilen a los 67 de un trabajo que todavía no tienen. Esto sería divertido si no fuera porque está teñido de un rojo y negro tan ancestral como siniestro. Los jóvenes de ahora no nacieron con un pan debajo del brazo, sino con una revolución pendiente, eso sí, lúdica y molona y ni ellos ni sus padres perdonan a sus abuelos lo que se supone que se "divirtieron" en el 68.
En otro orden de cosas, no puedo dejar de rememorar a los que murieron en 2010, porque la historia de un año es un poco una necrológica y un repaso del siglo, pues casi todos han muerto pasados los ochenta años. Como soy más literaria que política (para entendernos más de "ficción" que de "ensayo") mi mortuorio particular está lleno de escritores, filólogos, cineastas y actores:
En enero murieron Fina Calderón (toda una institución en el mundo cultural oficial durante el franquismo), el poeta argentino Tomás Eloy Martínez y J.D.Salinger, el de "El guardián entre el centeno", el autor de culto más vendido. Su libro es excelente pero hay en él algo inquietante que se traduce en el hecho de ser el libro de cabecera de gran número de psicópatas tristemente famosos. En marzo murió Miguel Delibes, y a todo el mundo, en sus declaraciones oficiales se le olvidó decir que era de derechas. Yo soy una entusiasta de la serie "Urgencias" y por eso me consternó enterarme de que David Mils, uno de sus mejores guionistas, murió en abril con sólo 48 años. Si añadimos a esta muerte la del creador de la serie, Michael Crichton, en 2008 no creo que "Urgencias" levante la cabeza. Guillermo Luca de Tena, otra venerable institución, murió a una edad provecta y también José Saramago; en el mundo del espectáculo, desaparecieron el inquietante Denis Hopper y en París, el actor Laurent Terzief, gran amigo de nuestro también llorado Carlos Semprún, y hablando de éste, en agosto murió, también en París, su sobrino Jaime Semprún -hijo de Jorge-. Ya que estamos en Francia, Michel Montignac, con 66, ha dejado huérfanos a todos los que han adelgazado con su método. Otra ausencia ha sido la de Eric Rohmer, el hombre que ha llevado al límite la recreación de la eternidad; con él era un gustazo ver crecer la hierba... Ya que estamos en el mundo del cine, recordemos que también se nos fueron Antonio Ozores, Manuel Aleixandre. Y Blake Edwards, cuyas películas me gustaron mucho de joven y menos en un segundo visionado. Y y Luis García Berlanga, el director de cine que supo sortear la censura franquista como nadie y que tanto perdió en ingenio y elegancia cuando fue totalmente libre y pudo dar rienda suelta a su carca y patética obsesión por el sexo.
Juan Antonio Labordeta y Enrique Morante, a quienes unía su oficio de cantantes, pusieron de luto a toda España. Menos destacada en la prensa fue la muerte de Alfonso Pérez Sánchez, ex director del Museo del Prado al que cesó Jorge Semprún, en su labor de ministro de Cultura, por haber escrito aquella carta contra la guerra del Golfo (la primera, la considerada buena), dura decisión que nos privó del buen hacer de uno de los mejores directores de nuestro principal museo. Carlos Franqui, escritor y disidente cubano y Carlos Edmundo de Ory, poeta, concluirían mi recuento si no fuera porque el lugar principal en mi corazón y en mi vida, y por eso lo menciono al final, lo ocupa el recuerdo de Valentín García Yebra, muerto hace un par de semanas, a los 93 años. Todo lo que debo a ese sabio, a ese hombre bueno, merece una entrada que todavía no he podido escribir. ¡Descansen en paz, ellos y el año 2010 y que el 2011 les coja a ustedes confesados, con el coche nuevo y la hipoteca pagada!
Otrosí, mis crónicas de los años anteriores:
Publicado el 22:42 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Me cuesta admitirlo pero si los socialistas son capaces de acabar con la peligrosa manía de fumar en público, les estaré eternamente agradecida. Lo malo es que lo dudo; entre su incompetencia general básica, su falta de escrúpulos a la hora de aplicar las legislaciones vigentes y el insólito apoyo al fumeque por parte de la derecha, lo tenemos claro los antitabaquistas. Y aquí un inciso sobre esa postura de la derecha de apoyar la libertad de fumar o de no poner límites a la velocidad de los coches; parece alucinante que una tendencia política que tiende al conservadurismo, en el que se incluye el de la especie, sea capaz de apoyar cosas que atentan peligrosamente a la conservación de esta última. Si somos libres de matar y matarnos fumando o conduciendo a toda pastilla, también seremos libres de matar de cualquier otra manera, ¿y no somos provida?
Mirando hacia atrás con ira, es evidente que la ley del 2006 se ha aplicado de aquella manera y no es raro encontrar en un hospital un olor a tabacazo que te tira para atrás, procedente de los cuartos de baño o de los que creen que fumando en los balcones el humo sale para afuera; en los lugares de trabajo pasa otro tanto de lo mismo y aquí se ha producido un curioso fenómeno de hermanamiento de clases ya que muchos jefazos se han encontrado, codo con codo, fumando con el limpiacristales del edificio e intercambiando chistes y chascarrillos. Seguro que en algunas empresas se han cerrado convenios laborales de esa manera, con ventaja indudable para los trabajadores, que encuentran a sus patronos en el mismo nivel de marginación que ellos por una vía inimaginable pero que propicia el diálogo social mejor que cualquier reunión en la cumbre...
En conclusión, los fumadores al sentirse acosados se han crecido y han pasado de mostrarse vaga o tajantemente culpables antes de la ley del 2006 a echarte el humo a la cara cuando atraviesas el umbral de tu oficina, para que recuerdes porqué se están muriendo de frío en la calle.
Otrosí,
Publicado el 17:18 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Flaubert (claro que era muy pesimista) decía que lo peor del presente es el futuro. Es un poco acongojante, pero como corolario de ese dicho, ahí va esto. Ahora bien, recuerden: ¡Contra las estadísticas, el factor humano! Lo que no nos libera del escepticismo, por cierto.
Publicado el 20:41 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Léase este interesante post de Zoe Valdés:
Publicado el 20:09 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Algo que llama la atención cuando se habla con militantes -o simples votantes- de izquierdas es que se creen a pies juntillas que sólo con ellos puede darse la paz social, la igualdad y la fraternidad, a pesar de que a lo largo de la historia se han tenido dolorosas pruebas de lo contrario. Y sin embargo, esa burda mentira y el inmerecido prestigio que conlleva engaña incluso a los militantes-o simples votantes- de derechas. La prueba es que así como en general nadie de derechas oculta su pasado izquierdista, caso de haberlo tenido, por muy siniestro y oscuro que este haya sido (por ejemplo comunista, prochino, trotskista y otras aberraciones de la historia), pocos son los que, hogaño progres, admiten haber sido antaño de derechas y mucho menos franquistas.
Pienso en cierto "hombre de paz", muy proactivo, que presume de un palmarés antihuelga, anti represión y que sin embargo cuando ejerció en los años oscuros de Rector en cierta Universidad española reprimió todas las huelgas estudiantiles llegando hasta cerrarla para preservar la integridad de la imagen del Caudillo, no fueran a mancillarla los rebeldes. En resumen: haber sido de izquierdas en el pasado aunque ahora seas de derechas "mola", ser hoy de izquierdas habiendo sido de derechas avergüenza y que me den una sola prueba de lo contrario.
Este extraño y enfermizo fenómeno, actúa como una especie de osteoporosis del alma, que se queda más coja y quebradiza de generación en generación. Si quieren saber hasta qué punto está siendo manipulada una causa por las brigadas del mal absoluto, estudien los cadáveres que sacan a pasear en sus manifestaciones: todávía se ven ondear efigies de Marx y de Lenin por las calles, y no digamos ya la del Gran Asesino, Ernesto Ché Guevara, presente en toda manifestación antisistema de cualquier parte del mundo, incluso en la de los movimientos ecologistas, que van camino de convertirse en la primera y más próspera multinacional del timo.
¡Y quienes los enarbolan lo hacen en nombre de la "paz mundial"!... Conviene recordar lo que escribieron esos angelitos, ahora que tanto preocupa la memoria histórica. Por ejemplo , en 1849, Engels publicaba, en una revista dirigida por Marx, un artículo en el que apelaba al exterminio de los húngaros en Austria y, de paso, aconsejaba terminar también con serbios y otros pueblos eslavos, además de con los bretones, los escoceses y los vascos. Por su parte también Marx se preguntaba en otro artículo “cómo desembarazarse de esos pueblos moribundos, como los bohemios, los dálmatas, etc.” Suma y sigue. ¡Hermosa contribución a la alianza de civilizaciones! Y otra vez la misma pregunta: ¿por qué a nadie le importa presumir de haber apoyado a estos sujetos, todavía nocivos, y a tantos abochorna haber apoyado a Franco que ni mueve molino ni les llega al tobillo?
Publicado el 22:16 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Son ya años los que cumple nuestra Constitución. Años de celebración sin grandes fastos privados, tal vez porque no se sabe muy bien a quién felicitar el cumpleaños. Grave error, pues hay que felicitárselo a todos y a uno mismo, y tremendo despiste comercial por parte de los grandes almacenes, tan perspicaces a la hora de explotar el agasajo postinero pero que no ofrecen ningún producto con ese nombre, tan rotundo y tan femenino con el que, además de plazas y calles, se podría haber bautizado al menos algún perfume. Pero no quiero dar ideas de las que me arrepentiré con total seguridad. Tal vez la proximidad de la Inmaculada Concepción todavía consiga eclipsar a esta festividad relativamente nueva y la convierta en mero pretexto para unas breves vacaciones, que son el preludio de las navideñas. Aunque ya son muchos los que en vez de puente de la Inmaculada se refieren al puente de la Constitución; lo laico "se lleva". Como solución de compromiso propongo, sin ánimo de ofender a nadie, que se le llame "Puente de la Inmaculada Constitución", o de la Constitución Inmaculada, para ser respetuosos con la cronología, puente que este año se ha visto amenazado por la huelga de controladores aéreos. Un plante de este tipo es una faena de mucho cuidado, pero veo a la sociedad mucho más encocorinada contra esta huelga de los controladores que contra la que hicieron hace no mucho los trabajadores del metro. Que te hagan faltar al trabajo es una lata, claro, pero que te fastidien las vacaciones..., agravado además por el odio de clase y la envidia a esos señores y señoras que se ganan la vida muy bien evitando que los aviones colisionen por esas rutas del aire... ¡una nonada, qué!
Volviendo a la parte sacra de este puente, o sea a la Inmaculada Concepción me gustaría contarles algo que he leído en La leyenda dorada, de Santiago de la Vorágine (Alianza Editorial), libro traducido del latín por fray José Manuel Macías, O.P. y que les recomiendo vivamente. Que conste que la palabra leyenda tiene aquí un significado estrictamente etimológico, es decir «lo que se debe leer», sin ninguna connotación de ficción o fantasía. Según este hagiógrafo medieval (h.1228-1298) varias son las naciones que se disputan el origen de esta festividad, entre otras, Inglaterra. Anselmo, arzobispo de Canterbury es quien lo cuenta: Un monje llamado Helsino regresaba a Inglaterra, tras cumplir una delicada misión de parte del rey Guillermo, cuando de pronto estalló una pavorosa tormenta. Creyéndose perdido, el santo varón invocó a la Virgen María. Entonces se le apareció un obispo que lo condujo sano y salvo a tierra firme no sin encarecerle, de parte de la bienaventurada Señora, que a partir de ese momento celebrara el ocho de diciembre de cada año la fecha de su Concepción para que se conmemorara en toda la Iglesia. Y así es como, según esto -y sin tan siquiera sospecharlo muchos de sus descendientes- los ingleses se postulan como fundadores de tan celebrada fiesta. Para más información al respecto véase Nuestra_señora_de la Constitucion en este mismo blog.
Otrosí, ¡Qué viva_la_Constitución!; Por_la_senda de la Constitución ; ¡Viva la Nicolasa!
Publicado el 12:48 en Actualidad, Historia, Religión | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Publicado el 14:18 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
A todo el mundo le molesta mucho que se recuerde, pero el antisemitismo es un viejo fenómeno internacional, en marea creciente, ahora liderado preferentemente por la izquierda pro islamista de nuevo cuño. España no sólo no es una excepción sino que es puntera en esto de la judeofobia. Que hay que combatir el antisemitismo es evidente, ahora bien ¿cómo hacerlo? Esto y muchas otras cosas son las que se pretenden analizar y averiguar en los Seminarios sobre antisemitismo en España, que van ya por su tercera edición, organizados por la Federación de Comunidades Judías de España, con el apoyo de la Consejería de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid y la colaboración del Observatorio de Antisemitismo, Comunidad Judía de Madrid, Movimiento contra la Intolerancia, Centro de Estudios sobre Migraciones y Racismo y el International Institute for Educatiion and Research on Antisemitism. Yo asistí al seminario del año pasado, por estas mismas fechas, y doy fe de que se trata de un proyecto serio, que pretende crear grupos de trabajo para poner remedio a tanto odio y tanta obcecación y no una mera declaración de intenciones y principios. Como nos recuerdan los organizadores en su convocatoria "La historia ha demostrado que el nivel de antisemitismo en una sociedad es un termómetro de medida de su salud democrática". O sea, que la nuestra debería ponerse en cuarentena.
A continuación, el enlace de la primera parte del seminario. Conforme me vayan llegando colgaré las siguientes.
http://www.televeo.com/Cultura/iii_seminario_internacional_sobre_antisemitismo_en_espana,_i
Publicado el 22:13 en Actualidad, Israel | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Publicado el 13:43 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El Papa ha recorrido España de oeste a este, de catedral en catedral, del pasado al presente. Dos días intensos que no han dejado indiferente a nadie, ni para bien ni para mal. Y lo segundo tiene que ver con lo primero, con la molestia que lo mejor produce en lo peor. Pienso que es por eso, y no por desprecio, por lo que determinados personajos de la vida política española se le han acercado como sobre ascuas. No resulta difícil percibir bajo la máscara de Benedicto XVI a Joseph Ratzinger; podrán despreciar al pontífice, pero no al hombre, ni a la palabra que les sustenta y une. Cuando se ve lo que está pasando en España con la Iglesia católica, en particular y el cristianismo en general, es natural sentirse deprimido por la malvada estupidez de quienes la atacan con saña muy familiar. Incluso a los que no hemos formado parte de ella de una manera muy activa, se nos despierta ese espíritu evangélico que en vano intentan sofocar. Les guste o no, Ellos (los ejércitos del Mal inalterable, y parafraseo con evidente mala fe a Orwell), olvidan que es condición del cristiano ser perseguido, incluso por los propios cristianos y seguir ahí erre que erre. Algo muy profundo y muy antiguo tiene que haber detrás de todo esto; algo de muy dificil explicación y tenaz elocuencia. Y esa verdad escondida, pero no oculta, es nuestra única esperanza.
Publicado el 21:38 en Actualidad, Religión | Enlace permanente | Comentarios (2) | TrackBack (0)

Un corresponsal me envía este texto con el ruego de que lo difunda por tierra, mar y aire. Lo hago en su absoluta literalidad:
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Publicado el 20:48 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
También este año la Asamblea de la Comunidad de Madrid, fiel a su compromiso, ha rememorado la Shoah, conocida en nuestro ámbito como Holocausto, ambigua denominación que permite la trivialización de ese crimen único, de ese exterminio puntual, haciéndola extensible a todo tipo de crimen de masas. Ni el método ni el objetivo del que nos ocupa tienen comparación en la historia; una espantosa conjunción de maldad y de tecnología punta convirtieron a la Alemania nazi en un criminal sin precedentes y al resto de Europa en los "silenciosos cómplices del verdugo", como poco. Por eso, para comprender, respetar y preservar su especificidad, habría que llamarlo Shoah, que, a diferencia de la palabra holocausto, no es sinónimo ya de ninguna otra cosa.
Y también este año, como el anterior, el Congreso de los Diputados brilló por su indiferencia soberana -no hay tantos impostores como Enric Marco que enseñar año tras año- limitándose los actos "oficiales" del gobierno a una Ceremonia de Estado a la que en esta ocasión no fui invitada. Una lástima no poder reflejar aquí sus progresos ya que asistí a todas desde el principio. No obstante les remito a mis entradas anteriores, cuyos enlaces incluyo al final de la que ahora escribo, donde relato los logros del gobierno de Zapatero, el más antijudío después de Franco, en pro de la rememoración de ese tenebroso momento de la historia ( la persecución de los judíos, la shoah, el antisemitismo y otros horrores) que en vez de aclararse, parece enturbiarse cada vez más .
Del acto de la Asamblea, siempre emotivo -y sería terrible que alguna vez dejara de emocionarnos- celebrado el mismo día 27 de enero, Día del Holocausto, quiero destacar la intervención del señor Alain de Toledo, Presidente de la Asociación "Nuestros dezaparecidos" , con sede en París, que leyó en ladino un "Memorial de los judíos españoles deportados en Francia". Toledo mencionó que el propósito de la Asociación era el de dilucidar y estudiar la historia de los judeo-españoles exterminados y deportados (si las notas que tomé no me engañan, 160.000 exterminados sobre un total de 320.000, de los cuales 10.000 fueron deportados de Francia). Su Asociación ha propuesto a Bernardo Rolland, Cónsul de España en París durante la Segunda Guerra Mundial -que salvó a 300 judíos- para que sea nombrado "Justo entre las Naciones".
Pronunciaron discursos la Presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, Fernando Martínez, Representante de España en la ITF (Internation Task Force), Esteban Ibarra, del Movimiento contra la Intolerancia, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y el Embajador de Israel, Raphael Schutz, de cuyo discurso reproduzco los siguientes fragmentos:
«En lo que al Holocausto se refiere, junto con los daños naturales derivados del tiempo como la inercia y el olvido, existe también una dimensión perversa en el intento negacionista dirigido y el manifiesto revisionismo. [...] debemos tener en cuenta la creciente tendencia hacia la negación del Holocausto en el mundo árabe-musulmán. A diferencia de lo que sucede en Occidente, las autoridades de los países islámicos no hacen casi nada por luchar contra este fenómeno considerado allí legítimo [...]».
«No debemos olvidar que para los judíos ya había una Europa unida en los años cuarenta del siglo pasado, y de la forma más diabólica y cruel que uno pueda imaginar: como escenario de la persecución y el exterminio sistemático».
«[...] dada la responsabilidad histórica de Europa en el Holocausto de los judíos no pueden ignorarse las crecientes tendencias negativas en este continente que cuestionan nuestro derecho, el de los judíos, a existir como seres humanos libres en nuestro propio estado nacional. Al contrario de lo que sostiene una tesis muy extendida pero equivocada, Israel no se creó como consecuencia del Holocausto y nuestro derecho a un estado nacional propio no está vinculado al mismo de igual forma que el derecho de los españoles, los ingleses, los holandeses, los egipcios o cualquier otra nación a vivir en su propio estado no está subordinado»
Estas declaraciones (en particular la última) habrían tenido que resultar polémicas si en España existiera el debate. Y me pareció interesante que una de las películas que Casa Sefarad ha estado emitiendo durante esa semana en el Círculo de Bellas Artes, "Pourquoi Israel?", reflejara la vigencia de las afirmaciones del Embajador de Israel.
Para terminar, dos detalles aparentemente inocuos, situados a uno y otro extremo del amplio espectro de significados de esta ceremonia. Dos detalles que tienen que ver con algo tan sencillo como los atuendos, sobre los que tanto les gusta a los cronistas especular, como por ejemplo por qué lleva Carmen Chacón pantalones en la Pascua militar en vez de tutú. En una punta, un fotógrafo anónimo, de uno de los medios que cubrían el acto, lucía ostentosamente un pañuelito palestino y en la otra el recién nombrado Embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont, llegado directamente de presentar sus credenciales al Rey, llevaba puesto el chaqué... pero también llevaba puesta la kipá. Pues bien, no he visto que nadie comentara en ninguna parte la siniestrez de lo primero ni lo esperanzador de esto último.
Otrosí,
http://laquimera.typepad.com/laquimera/2009/01/d%C3%ADa-del-recuerdo-del-holocausto.html
http://laquimera.typepad.com/laquimera/2009/01/d%C3%ADa-del-olvido-del-holocausto.html
http://laquimera.typepad.com/laquimera/2007/02/shoah.html
http://laquimera.typepad.com/laquimera/2006/01/vamos_a_estar_v.html
Publicado el 21:53 en Actualidad, Israel | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Dey, significa Duelo. En la voz de la cantante Kati Dadá, toda la tragedia haitiana.
Publicado el 18:13 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Año desagradable, hostil y necio para la cosa pública, como no podía ser de otro modo visto quienes nos mandan y quiénes nos podrían mandar. No sé si hay efectivamente un plan secreto para arruinar España pero no creo ni siquiera necesario aplicarlo en este país que confunde progreso con civilización. Y como dice Giovanni Guareschi, autor que he recuperado este año al leerme de una tacada todo lo traducido al español, progreso es tener un cuarto de baño dentro de casa, al lado del comedor y civilización es tenerlo al fondo del jardín, o en el patio, si prefieren. También lo decía Tanizaki. Quién no vea la diferencia relájese y goce. Nada mejor en esta tesitura que ensimismarse y dedicarse a leer como una descosida. Pero ni aún así -y menos cuando se está laboralmente en activo- es posible alejarse de la prosa de la vida y de las añagazas de la muerte.
La vida nos ha traído más de lo mismo en materia política, con la irrupción en la opinión pública de un Federico Jiménez Losantos desbridado y liberado del bozal de la COPE, un César Vidal idéntico a César Vidal y un Hermann Tertsch, libre como ninguno, perseguido zafia y agresivamente por la izquierda, y aprovecho para solidarizarme con él. Ciertamente, ya no podemos decir que la prensa y la televisión está copada por la izquierda, esa antipática y desagradable tendencia política que durante tantos años campó a sus anchas en los medios de comunicación. Hoy, que nos gobierna oficialmente, sus periódicos sobre todo están en franca minoría ¡Y no digamos en la Red! Ahí no son nadie. Esa es la buena noticia del año.
La muerte, en su cosecha anual, se ha llevado personas, importantes y que me importan. No voy a diferenciarlas, habrá para quienes sean lo uno o lo otro, o ambas cosas al mismo tiempo. Carlos Semprún, José Miguel Ullán, Eduardo Chamorro, Rafael Conte, Toni López Lamadrid, José Antonio Muñoz Rojas, Dámaso Santos, Francisco Ayala, Mario Merlino. A todos los conocí y traté, con mayor o menor intensidad. De todos lamento la muerte, pero Chamorro, Conte, y sobre todo Ullán y sobre todo Carlos, imposible olvidaros, sería como olvidar que fui joven.
Otros muertos han protagonizado mi año. Muertos que escucho con los ojos, deleintándome con ellos, incluso queriéndoles apasionadamente, como esas lectoras románticas que se enamoraban de los personajes de novela. Consciente desde siempre de que el tiempo pasa igual si se hace algo como si no se hace nada, decidí engañar su paso inexorable leyendo a todas horas -mientras como, en el autobús, en las salas de espera de los médicos, incluso en los atascos de tráfico y podría decir que incluso mientras duermo. Eso me ha permitido añadir a mis lecturas obligadas -profesionales y otras- un sinfín de obras que normalmente habrían tenido que esperar a "tener tiempo" para descubrirlas o recuperarlas. Pero cuando se tiene una vida muy ajetreada no se puede esperar a que el tiempo se digne a pararse para que puedas subirte a él, hay que "tomarlo", como esos ascensores abiertos que funcionaban como una cinta continua.
El año pasado fue Galdós y sus Episodios Nacionales . Ya los había leído en mi juventud y también los había olvidado. Me pareció un homenaje obligado al bicentenario de la guerra de la Independencia. Esas cuarenta y seis novelas que cubren 70 años de la historia de España, desde la batalla de Trafalgar hasta la Restauración borbónica, llenaron mi año 2008. Creo haber escrito algo sobre ello. En 2009 ha sido Chateaubriand, Mémoires d'Outre-tombe, en la edición del Centenario de Flammarion que tiene su correlato en español en la edicion de El Acantilado y que cubre la historia de Francia desde finales del reinado de Luis XVI, pasando por la Revolución Francesa, Bonaparte, la Restauración para la que tanto luchó, hasta el estertor definitivo de la monarquía y los albores del Segundo Imperio. Ambos, Galdós y Chateaubriand, progresista el uno y reaccionario el otro (aunque menos de lo que cada uno de ellos creía), salvaron de las ruinas de la inteligencia dieciochesca la literatura de sus respectivos países.
Publicado el 18:58 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El 23 de noviembre, día en que Carlos Semprún-Maura hubiera cumplido 83 años, estuve en París con otros dos amigos españoles para acompañar sus cenizas a su última morada: el panteón de la familia de Nina, su viuda. Los Dastakian son una familia armenia procedente del Cáucaso, a quien el siniestro y agitado siglo XX llevó a París tras sobrevivir a numerosas catástrofes locales y mundiales. Carlos les tenía mucho aprecio y se refirió varias veces a ellos en sus Memorias. No era pues incongruente que le acogieran, extranjeros todos al fin y al cabo, en esa parcela de tierra ahora definitivamente suya.
Fue en el cementerio del Père Lachaise, centro de peregrinación para fetichistas, mayoritariamente norteamericanos que prefieren visitar la tumba de Gertrude Stein o de Jim Morrison a pisar el Museo del Louvre. El Père Lachaise es un cementerio triste, como todos los grandes cementerios urbanos, por mucho que pretendan disfrazarlo de parque. Nada que ver con los cementerios rurales, marinos o alpinos, donde conviven las tumbas con los nidos de los pájaros y se codean con la reja y el arado, o con el tractor y las vacas pastando al lado, indiferentes a tanto pretendido mal. Las ciudades de los muertos, tiradas a cordel, con sus calles rotuladas, sus flores artificiales, sus estatuas erosionadas y sus sepulcros descuidados o abandonados, producen un desasosiego muy natural en el vivo y es un fenómeno muy común el que nos empuja, a todos los que vamos a un entierro, hasta el bar o al restaurante más próximos: ¡deprisa! ¡pronto!: comamos mientras vivamos, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Sí, la muerte da hambre.
Su hijo Diego, su viuda Nina, unos cuantos familiares de esta última y de los hermanos Semprún, acompañados por nosotros, los tres amigos españoles de Carlos que habíamos ido a París sólo para eso, formábamos el cortejo. Los sepultureros abrieron las fauces del panteón y las cenizas de Carlos Semprún-Maura fueron unirse a los restos de esa hospitalaria familia armenia de nombres sonoros y sugestivos, como lo son los de todos los muertos. Las genealogías, las suposiciones de enlaces y parentescos, la sucesión de inscripciones, expuestas en riguroso orden cronológico son verdaderas novelas que nos presentan a sus personajes para que hagamos lo que queramos con ellos. Tanta vida encerrada en un muro de muerte. Descansen todos en paz, huésped y anfitriones, después de tanto trasiego.
Publicado el 16:50 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)
La brusca interrupción de mi quimera, precisamente tras la muerte de Carlos S-M, me ha valido algunas reconvenciones amistosas y ha habido quien lo ha interpretado como una suerte de duelo prolongado. Pero, por mucho que me haya dolido su pérdida, las que me han silenciado han sido las obligaciones consuetudinarias, eso que uno de los personajes de La Revoltosa (¿o era en Agua, azucarillos y aguardiente?), poeta preciosista, calificaba de “aburrida prosa de la vida”. Entretanto ha habido en la mía otras muertes, como la de José Miguel Ullán. Amigo de antaño, nos veíamos muy poco últimamente, pero sabíamos dónde encontrarnos. Ahora también y seguro que no he de faltar a la cita. Pero si vuelvo al blog se debe precisamente a Carlos Semprún, a unas cuantas cosas más que he sabido sobre él en mi reciente visita a París.
Se trataba de participar en un homenaje a su memoria en la Maison de l’Amérique Latine organizado por Nina y algunos amigos de Carlos. Mis enlaces eran la propia Nina y Jacobo Machover, que vive también en París y a quien yo había presentado a Carlos hace justo dos años. Los suficientes para que intimaran, como sabía yo que así sería, de forma que se convirtió en una suerte de enlace entre nosotros. Un vínculo más que añadir a los otros. Algunas personas que asistieron al homenaje han relatado la velada en sus respectivos blogs. Pienso concretamente en Isis Wirth y en Zoe Valdés . Yo misma he hablado de ello precisamente ayer, en libertaddigital.com, y poco es lo y que tengo que añadir. O tanto, que merece tal vez más distancia. Caigo ahora en la cuenta, por ejemplo de que me olvidé relatar que el acto concluyó con la representación teatral de una obra de Carlos para la radio por un grupo de actores amigos suyos, y era preciso recordarlo pues con eso se completaba el retablo de esa vida tan variada.
Yo aprendí muchas cosas sobre Carlos, cosas que ni siquiera sospechaba y que salieron a relucir en aquella velada. No me refiero a que fuera novelista ni dramaturgo, ni a que hubiera hecho radio y televisión (lo sabía perfectamente) sino a que no sólo era un animal político, como es tan común creer de él, sino que la literatura pura y dura y, concretamente la poesía, le interesaban mucho más de lo que él daba a entender, tanto en sus escritos como en sus conversaciones, pues siempre se refería a la lírica con cierta ironía que, ahora lo entiendo, ocultaba una verdadera pasión. Pero, francamente, tratándose de Carlos, no sé de qué me sorprendo.
Publicado el 18:26 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Acaban de decirme que esta mañana murió en París Carlos Semprún-Maura. A él le gustaba firmar así por dos cosas: para diferenciarse de su famoso hermano Jorge y para conservar, en un país como Francia donde sólo se lleva el apellido paterno, su apellido materno, del que se sentía orgulloso Hace apenas dos horas que me he enterado y lo consigno aquí, llena de dolor, pero no quiero esperar a que se me pase. Carlos no era una persona cualquiera. Su vida tampoco era completamente normal, y no sólo porque le tocara vivir (nació en Madrid, en 1926) épocas terribles en lugares terribles, sino porque era un rebelde de todas las rebeldías, un desclasado con clase, un caballero, en suma. Y un escritor. Un periodista, un hombre de la actualidad, de la radio, un novelista, un autor de teatro, un agitador, un contra agitador, un ex comunista anticomunista y, en lo personal, un buen vividor, un conquistador inteligente y un suertudo en el amor; digo esto por muchas razones, pero fundamentalmente porque tenía una mujer maravillosa, Nina, una gran dama armenia, de lengua materna rusa que sabe todos los idiomas dignos de ser sabidos, que ha vivido cosas increíbles, y a quien no se le cayeron, ni se le caerán nunca los anillos. Ella estaba en casa cuando murió. Al parecer hablaban de una habitación a otra y, de repente, Carlos dejó de contestarla; se había desplomado, sumiéndose él en la muerte, y nosotros en la consternación absoluta.
Le conocí en Madrid por los años setenta, sobrellevando una clandestinidad relativa. Ya en la democracia se instaló en Madrid de manera más o menos permanente para trabajar en el recién creado "Diario16". Escribió sobre muchas cosas en ese extraño periódico en el que yo también colaboré posteriormente: sus críticas de cine era demoledoras y fue responsable de que Pilar Miró, que acababa de estrenar "El crimen de Cuenca", tuviera una seria depresión al leer su crítica (¡Pero qué le he hecho yo!, creo que decía). Desprejuiciado y deslenguado, no templaba gaitas a la hora de juzgar el cine español cuya decadencia, tras una breve época dorada, era ya detestable, y no ha dejado de serlo de manera constante. Luego, ya amigos para siempre, se marchó a París y nos hemos visto, aquí y allá siempre que hemos podido. Yo le he traducido un par de libros (porque escribía sobre todo en francés, único detalle en el que se parecía a su hermano): Revolución y contrarrevolución en Cataluña (Tusquets) y Polvo de líneas, un libro de cuentos para la editorial Pre-Textos. Tengo también el honor de haberle presentado a Javier Rubio, en "Libertad Digital", donde yo llevaba una sección semanal y donde Carlos Semprún-Maura llegó a convertirse en un referente. No deja de ser paradójico que él,que nunca se había acercado a un ordenador, escribiera algunos de sus mejores artículos en ese medio digital donde nunca pudo llegar a leerse. Su última novela, A orillas del Sena, un español, apareció en la editorial "Libertad Digital/Hoja perenne". Se da la circunstancia de que yo tengo el manuscrito de su último libro de Memorias, todavía inédito: mi hija Ana le estaba "picando" el texto en Word para poder pasearlo por las editoriales. Hace pocos días le mandó ella la última entrega y estaba esperando sus correcciones para incorporarlas al texto. Convierto en algo personal conseguir publicarlo en cuanto Nina me autorice a hacerlo.
http://www.libertaddigital.com/sociedad/fallece-en-paris-carlos-semprun-maura-1276354299/
http://libros.libertaddigital.com/las-aventuras-prodigiosas-de-carlos-semprun-1276229579.html
http://www.agapea.com/libros/Polvo-de-lineas-isbn-8481911534-i.htm
http://laquimera.typepad.com/dragones_y_mazmorras/2007/11/04122006-carlos.html
Publicado el 21:52 en Actualidad, Literatura | Enlace permanente | Comentarios (13) | TrackBack (0)
Si vemos el número de mujeres que hay en el gobierno de Zapatero podríamos creer que se ha conseguido la tan anhelada igualdad: a idéntica ineptitud, mujer al canto. Las posibilidades que tienen las mujeres de medrar sin merecimiento alguno se incrementan de manera exponencial: ministras sin la menor experiencia en el ramo que regentan, por no decir con antecedentes de evidente desprecio por lo que representa dicho ramo, directoras generales sin categoría moral ni vital, que es lo mismo que decir sin formación ni experiencia que avalen tanto mando. Total, que de resultas de una política que parece diseñada por un enloquecido émulo de Tim Burton, no hay día en que no asistamos, protagonizado particularmente por mujeres, a un concierto de injusticias e incongruencias sociales, políticas y morales en todos los ministerios y organismos oficiales de este desdichado país, gobernado por don Nadie con ayuda de doña Nada.
¿Sólo por ser mujeres se pueden conseguir tantas cosas?, se preguntarán muchas curritas supertituladas, peor pagadas que sus compañeros masculinos, a las que sus superiores (y da igual que éstos sean hombres o mujeres) miran mal si se quedan embarazadas y que todavía están obligadas a determinadas sevicias “de género” para medrar, etc. ¡Claro que no! además hay que ser políticas y del PSOE, hay que ser una “niña de Zapatero”. Sé entonces todo lo tontiloca que quieras, embarázate cuanto te apetezca, haz lo que te de la gana, si eres lo suficientemente “fiel”, lo suficientemente agradecida, lo suficientemente obediente, tendrás un sueldo inmerecido y hasta chófer. ¿A qué mola?
Conozco algo la historia del movimiento feminista. Los logros –de los que se ríen estas triunfadoras que se lo deben todo a su papá freudiano-, caso de haberse conseguido, se han convertido en excesos que se computan como inevitables. Yo no lo creo así y habría que hacer algo al respecto, sobre todo el elemento feminino, también afectado por ese continuo insulto a su inteligencia pues cuanto más vil es el opresor, más infame el esclavo, como decía un poeta francés del XVIII, La Harpe, que se mantendría totalmente ignorado de nor ser porque Chateaubriand en sus "Memorias de ultratumba" cita este, al parecer, su único logro.
Así como las mujeres no habríamos conseguido prácticamente nada, en lo que se refiere a los derechos civiles, de no haber contado con el apoyo de hombres que avalaron nuestras justas reivindicaciones (protegiéndonos incluso de las propias mujeres) los hombres no podrán recuperar ahora la igualdad perdida si las mujeres, en estricta correspondencia, no colaboramos denunciando dichos excesos. ¿Y en qué consiste esa igualdad perdida? ¿A qué va referida exactamente? Al concepto de justicia y de equidad, del que se han olvidado los zapateristas. Una vez conseguido –y con creces- el que una mujer igual de inepta que un hombre llegue a situaciones de mando (véase el caso Pepiño Blanco y Bibiana Aído), consigamos ahora algo que pareceria más sencillo, que por ejemplo a un hombre que haya superado una prueba, no le quite el puesto una mujer que ni siquiera pensaba presentarse a ella sólo porque a una especie de psicópata le gusta mucho jugar a las muñecas y batir récords.
Otrosí, sobre el famoso “día internacional de la mujer trabajadora”:
http://findesemana.libertaddigital.com/la-mas-fermosa-1276229751.html
y sobre la plecara inteligencia del gran Blanco:
Publicado el 22:14 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
Alegría en Galicia, que comparto: ¡vade retro, Quintana!, ¡paga el coche, Touriño! Antes de que se vayan, miren debajo de los colchones… dicen por ahí las buenas gentes en las aldeas. Mientras tanto, los intelectuales subvencionados, que tanto han aportado al Tontario nacionalista, se rasgan las vestiduras: ¡qué malos son los periódicos!, se lamentan desde los periódicos (v. Suso de Toro). Ya les dejará alguna institución pública una plataforma a la que subirse para protestar por el Prestige o por la guerra de Irak, siempre de actualidad, así pasen veinte años. Lo del País Vasco es otra cosa. Y mucho más difícil porque no hay libertad y bajo algunos colchones además de dinero seguro que hay pistolas. La gente, salvo contadas excepciones, es cobarde a rabiar y los que no, son rabiosos. Hace unos años (era antes de Internet) participé en un jurado para la concesión de ayudas a la edición: se presentaba un libro de una editorial vasca cuyo nombre no recuerdo ahora pero sí que tenía que ver con la siniestra Eva Forest. El libro se titulaba algo así como “Hace frío ahí en España”, sí, sobre todo en la cornisa Cantábrica, cabe los Pirineos o, con suerte (para nosotros, claro), en la cárcel. En cuanto a lo del pacto PSOE/PP para acabar de una vez por todas con el gobierno del PNV, me recuerda al cuento de la rana y el escorpión, cuya fuente desconozco aunque me suena a fábula oriental, y ruego a quien sepa su origen, si esto lee, que me lo diga, por favor. Grosso modo se trata de lo siguiente:
Una honrada rana común se dispone a cruzar rutinariamente un río cuando se le acerca un escorpión pata negra y la pide que le deje subirse a su espalda para poder cruzar él también. La rana, prudente, se niega: tiene miedo de que la pique en pleno río. “Eres tonta, dice el escorpión. ¿No ves que si te pico me ahogaré yo también?” Esto da que pensar a la rana, que cree posible la aventura. “Crucemos, pues”. Y el escorpión se sube a sus espaldas. A la mitad del camino, el escorpión la pica y mientras se hunden ambos le pregunta la rana: “¿por qué lo has hecho?” Y el escorpión, antes de morir la contesta: “porque soy un escorpión”.
¿Quién es la rana y quién el escorpión en este caso? Parece evidente: la rana es la que de todos modos cruzará el río sin el escorpión y el escorpión quien necesita llegar a la otra orilla pero no puede hacerlo sin la rana.
Tristeza de las cosas inútiles cuando no son bellas, como ocurre tantas veces con la política.
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Estaba yo dispuesta a hablar por fin de literatura, y a compartir con ustedes mi experiencia lectora, cuando de nuevo, espoleada por ciertos sucesos y determinadas imágenes captadas recientemente en la prensa, televisión e Internet, se me ha cruzado la realidad por delante, como se les cruzaron los ciervos -o venados- a ese grupo de fogosos cazadores, sedientos de sangre, inmortalizados en unas fotografías que me recuerdan más a una película de Borau que de Saura o Berlanga. ¡Qué jetas la de la extraña pareja! Garzón desastrado, funcionarial y espeso, y Bermejo, ¡en plena metamorfosis de hombre lobo! ¡Pero qué importa! los incompatibles y los corru(p)tos son siempre los otros.
Y hablando de corruptos, esa clase social y política a la que el PSOE ha hecho tan grandes aportaciones (http://zapaterolandia.blogspot.com/2007/03/manifiesto-de-la-corrupcin-del.html), sin duda, la forma más sencilla de pronunciar "corruptos", es "corruto" (he intentado aplicar en el título de esta entrada, la famosa alteridad derridiana que tanto juego da), calificativo devenido célebre gracias a la singular dicción de Pepiño Blanco, ese gran hombre, "socialista a fuer de liberal", commo Indalecio Prieto. Tanto, que es partidario de socializar libremente la costa. Pero el escándalo Villa PSOE, de primera línea de playa, ha sido ahora archivado por la justicia sin necesidad de haber tenido que organizar ninguna montería de última hora, todo lo más alguna "rapa das bestas" sin importancia.
lo ha cerrado el Gran Wyoming a quien han pillado con el carrito del helado, mostrando su cara de maltratador de becarias (aunque yo siempre le veo igual de desagradable), porque nadie se va a creer que se hayan tomado tanto trabajo para gastar una broma ¡a Intereconomía TV!, precisamente, que, como todo el mundo sabe es una televisión con un gran share (cuota de pantalla) y no a otras "cadenas amigas" más odiadas por ellos y mucho más emblemáticas, tanto a nivel local como nacional, incluidas Cope TV, Telemadrid o, puestos a ser minoritarios, la propia Libertad Digital Televisión. Eso es lo que sin duda habrían hecho de ser cierta esa triste historia del supuesto montaje para "reírse" de la derechona. Por cierto le han hecho una publicidad impresionante a Intereconomía TV, que dicho sea de paso se lo merece. ¡Cómo si no hubiéramos visto ya ese tipo de trucos en El Padrino!: le dan a la becaria y a los que grabaron el video promesa de trabajo o lo que sea que parezca un accidente, todos se ponen de acuerdo a la de que sí, y "¡Sorpresa!" A chuparnos el dedo.
Publicado el 23:04 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Un amigo pasa a mi consideración un documento en el que se nos incita a todos a plantarnos contra el impuesto revolucionario que la SGAE pretende implantar, con la venia del Congreso, por la compra de productos relacionados con la hipotética reproducción y aún más hipotético disfrute de los productos de un serie de artistas que perpetraron, perpetran o, también hipotéticamente perpetrarán obras audiovisuales. Pagaremos un canon por los ordenadores en los que los que se supone que los susodichos las procrearán, así como por los reproductores y grabadores, impresoras, cámaras de fotos, equipos de música de salón, Cds vírgenes, etc., convirtiéndonos, por el mero hecho de comprar esas cosas, en sospechosos de querer utilizarlos para, supuestamente deleitarnos con ellos o simplemente para ahondar en la memoria histórica reproduciendo canciones como la que Victor Manuel, cantante franquista que en la democracia se convertiría en destacado militante comunista, dedicó a Francisco Franco con motivo de los famosos veinticinco años de paz y ciencia (o de "paziencia", como decían en La Codorniz) cosa que les propongo hacer a continuación: VictorManuel-UnGranHombre; tampoco se pierdan esto: http://www.youtube.com/
El argumento de los promotores de "todoscontraelcanon" es el de que, así como no pagamos a un arquitecto, o a sus herederos, cada vez que entramos en un edificio por él diseñado (ni a su Colegio profesional por los que tal vez diseñe), ni a un médico, o a sus herederos, por los días de más que nos ha dado con su acertado diagnóstico (y menos aún por los que todavía no nos ha dado), con menor motivo habrá que pagar a los cantantes por el fugaz regocijo que sus gorgoritos hayan podido producir en un también fugaz momento de nuestro pasado y, lo que es peor, por el incierto placer que nos vaya a producir en un aún más incierto futuro... Pero bueno, a lo que voy : lo he firmado. No sin reservas y reconcomios de conciencia. Me explico. Soy autora y como sabrán, los escritores y a veces también los traductores cobramos un tanto por ciento sobre la venta de cada uno de los ejemplares de nuestras obras no descatalogadas ni saldadas, (si a la editorial le da la gana declararlo, por supuesto, porque la mayoría mienten cual bellacas sobre sus ventas). Además, desde que se creó CEDRO, los escritores, prologuistas, traductores y editores cobramos por las fotocopias efectuadas sobre los libros (con independencia de que seamos nosotros los autores o no), lo cual es discutible, aunque no sobre las fotocopias de cualquier otra índole, lo cual sería indefendible. Pues bien, lo que propone la SGAE es como si las asociaciones de escritores pidieran un canon sobre la compra de sobres, folios, etc. para prevenir la hipotética publicación ilegal de una carta aún no escrita de cualquier genio aún por nacer en una imprevisible publicación de un también más que hipotético futuro editor para un todavía más que hipotético futuro lector, o puestos ya en la modernidad, como si tuviéramos que pagar un canon a los escritores por los programas de tratamiento de textos y los ordenadores e impresoras con los que supuestamente se podrían escribir unos libros que al que eso pagara jamás se le ocurriría leer ni por asomo (este último canon se añadiría al de la SGAE, por supuesto). He firmado, digo y aún así, no tengo la conciencia muy tranquila, porque pronto se pagará un canon (que se distribuirá entre los autores) por pedir prestado un libro en las bibliotecas públicas...
Todos sabemos que los derechos de autor son sagrados, que a los autores del siglo XIX, -Galdós y doña Emilia a la cabeza- lucharon un montón por conseguirlos, pero siempre hay una excepción cuando se trata de difundir y promocionar la lectura, ¿y qué son las bibliotecas sino grandes centros de promoción y difusión? Entendería mejor que se pagara por el simple acceso a las bibliotecas -y el dinero obtenido pasara a su administración y gestión- que el que ese dinero pase al bolsillo de los autores, aunque uno de ellos sea yo misma. Pero vayan a decir eso a algunos que sólo saben vivir, literal y literariamente, del cuento y de la subvención.
Publicado el 23:09 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)
¿Sabían que ayer, 27 de enero, era el día marcado por el gobierno de Zapatero en el calendario oficial español como Día Oficial de la Memoria del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad? Pues eso quiere decir que están muy bien informados porque este año, el citado gobierno ha hecho una faena de aliño, casi como de puntillas. Para empezar, con evidente cobardía y falta a la palabra dada, se suprimió el acto en el Congreso de los Diputados, limitándose la cosa a un amedrentado aunque prolijo y brillante acto, pomposamente calificado “de estado” por la tarde, con ausencias “de estado” más que notorias. Pero luego me detengo en sus pormenores. Quiero antes hacer un poco de "historia" de ese compromiso español del que se deben de estar arrepintiendo a cada minuto, a pesar del esfuerzo de la Casa Sefarad-Israel y de la Comunidades judías de España que trabajan, me consta, de lo lindo.
En 2005 España ingresó en en ITF (Grupo de Trabajo de Cooperación Internacional para la Educación, Memoria e Investigación sobre el Holocausto) y se empezó a hacer en el Congreso de los Diputados, por la mañana, y en el Paraninfo de la Universidad, por la tarde, una serie de actos solemnes, con la presencia de muchos altos cargos y altas cargas, incluso al principio, con la del propio Presidente y sus Majestades en el de la tarde. Tengo que recordar aquí que la Comunidad Autónoma de Madrid, pionera en España en ese tipo de conmemoración, llevaba entonces cinco años de adelanto.
El primer año los actos fueron apoteósicos: prensa, televisión y el encumbramiento del que después se sabría que era un impostor, Enric Marco, que se decía superviviente republicano de los campos. De todo esto ya hablé en su momento y figura en los archivos de este blog, pues fui testigo. Porque se trataba -¡estamos en España!- de quitar el protagonismo del sufrimiento de los judíos en los campos y destacar, sobre todo el de republicanos españoles. ¡Ojo: no estoy negando que no los hubiera, ni que no se les deba de considerar víctimas, pero las razones por las que estaban en esos campos son totalmente diferentes a las sinrazones por las que estuvieron los judíos y los gitanos (http://findesemana.libertaddigital.com/dos-nombres-para-una-misma-infamia-1276231259.html). En este caso, la idiosincrasia española hace justicia a una injusticia de la llamada "memoria colectiva" internacional, que consiste en la exclusión sistemática de los gitanos en la rememoración de aquel horror. La Comunidad de Madrid, en los diez años que lleva ocupándose de ello en su Asamblea, los ha incluido siempre como también a los republicanos españoles, y el gobierno español no es menos, hay que decirlo todo.
De hecho, y volviendo al acto que presencié ayer en el Paraninfo de la Universidad Complutense- es evidente que tras ellos (los gitanos) se ampararon para justificar, supongo, la ominosa presencia, totalmente indefendible de personajes como Zerolo, que encabezaron manifestaciones hace pocos días, llamando genocidas a los judíos. En cualquier caso y en aquella ocasión, la presencia de ese señor y de otros especimenes semejantes, es una más que siniestra "trivialización del Holocausto".
Que les abochornaba el acto era evidente si nos fijamos en las ausencias, totalmente injustificadas, habida cuenta de que este año, el 17 de diciembre, España fue admitida como miembro de pleno derecho en el ya mencionado ITE, apoyada en su candidatura por Israel y Francia: no estuvieron ni el Presidente del Senado, ni el Presidente del Congreso, representados ambos por las respectivas Vicepresidentas. Y también faltó el propio rector de la Universidad en la que se desarrollaba el evento y a quien, según nos aclararon, había retenido la Ministra en una reunión. ¡Cuando no sólo el rector tenía que haber estado sino también la Ministra! Para colmo, la Vicepresidenta del Congreso, Ana Pastor, que se supone que es de los “buenos”, se equivocó constantemente al citar aquel famoso sermón del pastor protestante alemán, Martin Niemöller, pronunciado, según creo en la Semana Santa de 1946, en Kaiserlstautem, y que todo el mundo insiste en considerar un poema (“Cuando los nazis vinieron a por los comunistas, no protesté porque yo no era comunista; cuando vinieron a por los socialdemócratas, no protesté porque yo no era socialdemócrata; cuando vinieron a por los sindicalistas, no protesté porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a por los judíos, no protesté porque yo no era judío. Cuando vinieron a por mí no había nadie que pudiera protestar”). Al menos ella no se lo atribuyó a Bertold Brecht, como es habitual, pero no sólo no supo decir el nombre del pastor sino que cada vez que decía "cuando vinieron a por los comunistas, socialdemocrátas o sindicalistas", en vez de añadir: “no protesté porque yo no era comunista, etc." decía lo contrario: porque yo era", excepto cuando llegó a la última frase que, aunque la citó bien, sembró la confusión entre los que no conocían ese texto, al que volvió así incomprensible. Y es que sólo Dios escribe recto con renglones torcidos.
Publicado el 11:32 en Actualidad, Israel | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
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