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jueves 3 de enero de 2008

Que sea el último

¡Que 2007 sea el último año en que tengamos que desayunarnos con la fea cara del zapaterismo, oculta o secreta! ¡Que en marzo los españoles recuperen la razón y el voto! ¡Que se haga la luz en los cerebros de los jóvenes devoradores de videojuegos que votan por primera vez! ¡Que podamos sacudirnos por fin ese sin sentido! ¡Que los que vengan enderecen lo que puedan de tal desbarajuste! ¡Que podamos olvidarnos de la política y de los horarios de los trenes de alta velocidad y que reine la paz y la literatura en nuestros días! Estos son mis deseos más fervientes para el 2008. En esta ocasión no haré balance del año cultural porque me costará mucho morderme la lengua y no quiero (des)calificar a tanta gente con la que luego puedo tener que bregar en mi actual trayectoria profesional. No es cobardía –me puse a disposición del PP para completar listas municipales en el País Vasco y me metieron cuarta en las listas de Zizurkil, un pueblo de la Guipuzcoa profunda que, visto en el mapa, da miedo y al que de haber salido elegida no habría dudado en acudir- sino simples estrategias de convivencia y de connivencia. Y nadie piense que es una manera sibilina de hacer jugar a las adivinanzas a ciertas personas –son tantas con las que tengo que tratar (premiadas o no), y de tan diferente pelaje, que difícilmente sabrán acertar cuáles son aquellas que podrían darse por aludidas.

Me voy a limitar a recordar, como les prometí en la entrada anterior, a los que murieron el año pasado, y como ya no tengo una memoria tan buena como antes, me he guiado por el suplemento de El Mundo, de 31 de diciembre que evocaba a 50 personajes famosos (¿por qué no 60?) fallecidos en el 2007. Yo haré mi lectura personal limitándome a aquellos cuya muerte no sólo no me dejó indiferente sino que, además, fueron decisivos en la historia pasada y reciente y cuya ausencia abre nuevas expectativas a las generaciones futuras. Como decía Isaac Asimov, poco antes de morir atropellado por un coche en Nueva York: “los viejos tienen que morir para que los jóvenes puedan vivir”. ¡Qué faena!

El obituario empieza con Ponti, el productor italiano y marido de la momia mejor conservada del cine internacional, me refiero Sofía Loren, más lacada que un pato chino y lo menciono sólo para poder decir esto. Sigue con dos periodistas de altura, el americano Art Buchwald y el polaco Kapuscinski, cada uno en su estilo, irrepetibles. A mi entender más el primero que el segundo. En el plano nacional, se suicida en abril una hermana de la esposa del Príncipe de Asturias y el país se estremece. El suicidio, decía Nabokov, es un desperdicio del yo. Y una venganza. Paso por una serie de estrellas de cine de moderado impacto hasta llegar a un singular personaje con el que tuve cierto trato en su día, Alejandro Finisterre. El retrato necrológico del periódico le magnifica. Cierto que descubrió el futbolín, que perdió la patente, que secuestró un avión para huir de Guatemala, pero no lo es menos que, convertido en albacea de la obra de León Felipe y de Juan Larrea, se paseaba por todas las editoriales exigiendo derechos y amenazando con interminables denuncias y ahí es donde me tocó soportarle. Supongo que alguien le echará de menos.

Ese mismo mes muere en la cama, a los 96 años de edad, Maurice Papon, un desaprensivo criminal de guerra francés que se confundió en el brumoso paisaje de la función pública. Entregó a 1560 judíos a la Gestapo y escapó a todos los procesos que le entablaron tras gozar de una larga vida de privilegios y excepciones. Por muchísimo menos condenaron a muerte a Céline y a Robert Brasillach, pero eran escritores y de difícil reciclaje. Boris Yeltsin, borrachín y cardíaco muere en abril. Siempre le recordaremos en 1991, subido a un tanque, símbolo de la caída de la Unión Soviética. Sublime. Luego, entre julio y agosto una cascada de muertes que no dieron descanso a los VIPS hispanos. Jesús de Polanco, el Corleone de la edición española, cuya sucesión ha generado una guerra de familias que merecerían como poco un Coppola (me ofrezco para escribir el guión, ahora que ha muerto Mario Puzzo); Gabriel Cisneros, Rodrigo Uría (conocí a su hermana Blanca, compañera mía de colegio y fallecida muchos años antes), y le conocí a él en circunstancias de las que hablaré en mis Memorias y que están relacionadas con los Thyssen, el director sueco Igmar Bergmann cuyas películas se emitían en mi época en los cines de Arte y Ensayo; su temática religiosa llenaba de estupor a los progres del momento. Francisco Umbral dejó al Mundo desarbolado y buscando sucesor para su columna. Ni para lo bueno ni para lo malo podrá suplirle nadie. En agosto murió de un paro cardíaco un futbolista del Sevilla, Antonio Puerta. Esa “muerte súbita” desató una oleada de histerismo colectivo que me dio ganas de exiliarme a Finlandia donde tengo una sobrina que esperaba estuviera dispuesta a acogerme, hasta que me enteré de  que su marido era ¡cronista deportivo! La actitud de los españoles y de los medios de comunicación, lejos de ser conmovedora, resultó degradante. ¡Pobre muchacho! ¡Morir así y tener que soportar ese circo! José Luis de Villalonga murió poco después. Sólo me cayó bien porque descubrí que fue el primero de una larga saga de escritores contratados para escribir las memorias del barón Thyssen (yo fui la sexta) ¿Han visto ustedes que se hayan publicado?  Pero ¡chitón!, no vaya a procesarme Carmen Balcells. Luego una sucesión de actores, ya provectos, como Emma Penella y Fernando Fernán Gómez, o de locutores como José Luis Pecker con cuya muerte se echaba doble llave al sepulcro del Cid (como dijo realmente Joaquín Costa, y no siete como le atribuye la leyenda). Penella antes de caer en las bajuras de “Aquí no hay quien viva” representó, guapetona y oronda a una Fortunata inolvidable y mucho más cercana a la descrita por Galdós que la escuálida Ana Belén de la serie televisiva. En cuanto a Fernando Fernán Gómez, su funeral "laico" fue una patochada digna de un cómico de la legua y de la lengua, que prefería olvidar sus épocas de Balarrasa como otros su "inquebrantable adhesión" y no estoy pensando especialmente en Marisol que, al fin y al cabo era una niña. También Polanco tuvo su funeral laico y ahí, con Felipe González y el discurso sobre el “fuego amigo” empezaría yo mi nueva versión del Padrino. Esas ceremonias laicas que utilizan términos religiosos (bautizo, comunión, funeral etc.) demuestran hasta qué punto es verdad aquello de Chesterton de que se ha dejado de creer en Dios para creer en cualquier cosa. ¿Quién les impide utilizar los términos verdaderamente laicos de "homenaje" y "fiesta", pongo por caso? Esa querencia denota hasta qué punto añoran la religión que les vio crecer.

Pero esto se alarga. Me salto, pues, la larga sucesión de empresarios, políticos y actores de uno y otro lado del Atlántico que nos abandonaron este año para terminar con dos muertes que no recoge El Mundo pero que me parece insoslayable mencionar: Me refiero a la de los dos guardias civiles asesinados por ETA en el Sur de Francia, Raúl Centeno y Fernando Trapero. No son naturales y elegantes como las anteriores, sino injustas, y por lo tanto incómodas; tal vez por eso no las hayan recogido en ese peculiar reportaje, pero por mucho que desentonen en esa especie de Gotha fúnebre no las debemos olvidar. Nos recuerdan el dolor de sus familiares y la vergüenza de España.

lunes 31 de diciembre de 2007

Suma y sigue

Los españoles hemos acabado nuevamente el año metidos en el zapatero, uno de los lugares más sucios y desordenados del ropero. La patria está bajo mínimos, sin embargo, muchos de los que trinan contra la inoperancia de su gobierno se disponen a votarles de nuevo. ¿Masoquismo? No, odio irracional a la derecha a pesar de que estos “descontentos” admiten que las cosas han empeorado gravemente, y en todos los ámbitos. El zapaterismo es un fracaso absoluto, además de un tremendo disparate. La ley del divorcio causa un sinfín de problemas económicos a los españoles; cuando había más dificultades para divorciarse la gente se lo pensaba dos veces antes de triturar a la familia y convertir a los niños en el mejor de los casos en unos hiperactivos y en el peor, en futuros psicópatas. No lo hacían para impedir esos desastres, pero seguían adelante. La ley del aborto habrá terminado con las chapuzas a domicilio pero facilita el asesinato de fetos viables. Hecha la ley, hecha la trampa. El matrimonio de homosexuales no impide que en los barrios donde reside este “colectivo” se vote al PP mayoritariamente. Como es natural ellos también quieren lo mejor para sus hijos.

Y si hablamos del gobierno… Ahí está Zapatero riñendo a los padres por no ser lo suficientemente cultos para sus hijos y queriendo imponer el ceceo a toda la Península; sobre todo, ahí está la ministra de Obras Públicas que se ha cargado las vías férreas, cebándose particularmente en Cataluña, autonomía española simpática y popular do las haya... Los ciutadans (no los de Arcadi Espada y compañeros mártires sino la burguesía de toda la vida) se echan a la calle cabreados e insultan… ¡no a sus gobernantes autonómicos que lo hacen lo peor que pueden, ni siquiera a la sin par ministra Álvarez sino a España. ¡Cómo si ellos no fueran españoles y cómo si sus abuelitos no hubieran sido ¡y de qué modo!, unos puntales del franquismo! Toda una generación, a la que pertenezco, debe a esos patriotas una infancia incómoda y fea, vestidos con la espantosa lana rasposa de la dictadura. Manifestaciones como esas han conseguido que el cava extremeño haya pasado en pocos años de 25.000 botellas a 400.000. El boicot a los productos catalanes no es sólo una consecuencia del libre mercado y del ejercicio de la libertad democrática, sino una suerte de justicia poética.

En otro orden de cosas, la antipática represión a la Iglesia Católica está haciendo más por el incremento de fieles que cualquier campaña diocesana de proselitismo. A pesar de los cánticos nada espirituales que se oyen en los templos, éstos se llenan cada vez más. Por cierto el ministro Solbes se equivoca al reñir a los españoles por dar un euro de propina en los bares; donde verdaderamente se despilfarra es en las iglesias cuyas colectas arrojan ya cifras impensables antes del euro. Pero como son laicos ni se enteran y eso que estas Navidades han mandado felicitaciones urbi et orbi desde los Ministerios (recordarán que el año pasado era tabú). ¡Hay otros datos muy esperanzadores para pensar en la derrota del zapaterismo: Pepiño Blanco ha dicho que si vuelven a ganar será ministro. ¡Este sí que es un país de oportunidades! Lo peor es que ETA se ha fijado claramente un cupo de dos muertos al año y lo ha cumplido con precisión implacable. Suma y sigue.

La nota ridícula, y también la guinda sobre la tarta de nata, la ha puesto la Unión Europea al nombrar a Felipe González presidente de un Comité de Sabios encargado de “pensar” el futuro de Europa. Genial idea si se tratara del futuro del planeta de los simios. Dicho comité tiene ya presidente pero no sabemos si tiene sabios. Ya los irán recogiendo de aquí y de allá. Al parecer esto del Comité es una ocurrencia de Sarkozy, la gran esperanza americana de la derecha europea pero, francés al fin y al cabo y por tanto proclive a las Asambleas. La izquierda es muy contagiosa y va a costar mucho trabajo vacunar a los políticos europeístas, por muy de centro o de derechas que sean, de determinadas querencias socialistoides. Ya lo decía Robert Conquest en un libro hiperlúcido, que a ver si se traduce de una vez al español, titulado en la edición francesa –traduzco a mi vez- El atroz siglo XX: que la idea de Europa, con esa manía del proteccionismo y de la regulación de la vida de los ciudadanos, es la sustitución de la idea del socialismo. Conquest aconseja a los británicos que se alíen con EE.UU y se olviden de Europa. ¡Quién pudiera! La parte positiva es que si Zapatero gana y quiere cambiar una maceta del palacio de la Moncloa tendrá que pedir permiso a la Comunidad de Madrid. Pero no vale la pena comprobar qué le respondería Esperanza Aguirre. La prefiero dentro. Podría seguir así mucho tiempo pero en algún punto hay que acabar. Dejo para mañana mi revisión del año 2007 y lo haré a través de sus muertos más principales. Ellos lo dicen todo de los vivos. Feliz Año.

martes 4 de diciembre de 2007

Más de lo mismo

¿Recuerdan el año pasado por estas fechas, cuando el gobierno convocó una manifestación-trampa en contra de ETA por el “accidente” de la T4 en la que murieron dos ciudadanos ecuatorianos? ¿Se acuerdan de que manipularon burdamente el dolor de los familiares de las víctimas, incluso para usos pre-electorales (me refiero a las elecciones municipales y autonómicas), cuando los candidatos del PSOE e IU les montaron subrepticiamente un “homenaje” en un conocido centro cultural madrileño, coreados por Pilar Bardem, Luis García Montero y Zerolo? Ahí estaban Inés Sabanés, Zerolo, y Sebastián y Simancas (estos dos últimos, desaparecidos del panorama político para bien de la humanidad) ¡Y se permiten el lujo de hablar de manipulación de las víctimas!

También recordarán que en aquella convocatoria el PP no les secundó, como ellos nunca secundaron las convocatorias de la AVT y del Foro de Ermua. Pues bien, en esta ocasión, la convocatoria es unitaria, PP, PSOE, y demás grupos políticos, junto a los sindicatos, apelan a los ciudadanos de todas las tendencias a manifestarse. Sin embargo estamos ante el mismo dilema patametafísico: ¿Voy o no voy? A muchos ciudadanos de a pie les tortura no saber qué hacer en estos casos. A un lado, la memoria de los dos guardia civiles tiroteados de mala manera en el Sur de Francia, sus vidas destrozadas, el dolor de sus familiares. De otro, la vileza del gobierno de España que, hoy sí, mañana no, reacciona de manera ciclotímica ante el terror etarra. Si vamos, ¿no será nuestra presencia un apoyo tácito al gobierno más desastroso de la historia de la democracia española? ¿No estaremos haciéndoles el caldo gordo a sus más que presumibles pésimas intenciones de reincidir en cuanto puedan en sus errores?

Habrá que ver cuál es el resultado. No lo digo por los hipotéticos enfrentamientos que a todos asustan, sino por el número de manifestantes. No creo que lleguen ni a dos mil, mal contados. Una pena que haya que hacer tales cábalas en un momento luctuoso. Pero gato escaldado, del agua caliente huye. Porque sabemos que mañana, cuando estos pobres chicos se hayan convertido en estadística, volverán a caer en el olvido gubernativo. Si la convocatoria es un fracaso, malo para el PSOE, porque el PP sabe ya de antemano que la mayor parte de su electorado no va a aparecer por ahí, al no apoyarles ni la AVTni el Foro de Ermua. ¿Y por qué habrían de hacerlo si el gobierno no sólo nunca acude a las manifestaciones a favor de las víctimas, sino que, por el contrario, les acosan y acusan, y les insultan sistemáticamente, llamándoles fachas? Me parece bastante peor que el episodio de ayer ante el Ayuntamiento de Madrid, que tanto revuelo a armado. Durante dicha concentración, supuestamente silenciosa (pero que no lo fue ni mucho menos), algunas personas imprecaron a Zerolo aludiendo, con la más insultante y degradante palabra del vocabulario castellano, a su condición de homosexual, de la que, por cierto, él alardea continuamente y a la que debe su acta de diputado. ¿O no? ´

Este desafortunado incidente les vino como anillo al dedo para convertir el exabrupto en un altercado mayúsculo. Una militante fanática de izquierdas con quien yo discutía sobre estos extremos apostilló: ¡Además, los que le insultaron eran de la AVT ¡¿Cómo podéis saberlo –la pregunté yo- ¿es que ya les habéis detenido? No me cabe duda de que si pudieran lo harían Este incidente ha sido magnificado y reprobado por tierra, mar y aire, en los medios de todas las tendencias. Incluso Federico Jiménez Losantos ha regañado esta mañana en la COPE a sus oyentes, censurando a quienes trataron tan mal al delicado Zerolo e instándoles a qué si quieren manifestarse esta tarde, lo hagan pacíficamente. Yo tampoco creo que esté bien insultar ni humillar a nadie, pero tampoco me parecería mal que se aprovechara la ocasión para recordar a Zapatero que dimita. Es bastante menos de lo que ellos hicieron durante la manifestación –también consensuada- del 12 de marzo del 2004.

lunes 3 de diciembre de 2007

La historia interminable

Apenas ha pasado una semana y de nuevo bajaremos a la calle, empujados por la necesidad más negra y la realidad más amarga; otra vez tenemos que seguir clamando contra ETA y contra los que pactan con ETA y contra los que gobiernan y quieren gobernar en el País Vasco en nombre de ETA, porque “el gobierno de España” –marca registrada-  no tiene la valentía de ilegalizarlos, como tampoco tuvo la valentía de seguir la eficaz línea trazada por el gobierno de Aznar en la lucha antiterrorista, rompiendo “la unidad de los demócratas” e iniciando una negociación que ha demostrado ser un error garrafal, como no podía ser menos. Ahora hay que  lamentar el acceso de otras dos familias a la triste condición de víctimas, engrosando esa cada vez más larga lista de personas a las que el gobierno no sólo no apoya , sino que  no ha dejado de atacar, bien sea en la figura de Alcaraz, intentando procesarle por expresar su opinión, bien sea recurriendo a la descalificación de los que se manifiestan a favor de las víctimas, como ocurrió con Savater, el cual  se suponía debería estar a su lado y que, de hecho, lo había estado, cuando era tan activo en Basta Ya, y cuando escribía esos artículos que le salían tan redondos el día en que no incluía el pellizquito de monja del final con el que, en artículos alternos, tenia que demostrar a sus editores que él, a diferencia de Herman Tertsch,  sabe conciliar su fama de independiente, salvaje y fiero (y a una doncella comerme quiero, como se decía en uno de los capítulos de Guillermo Brown, no sé si el propio Guillermo o alguno de su panda, seguro que Savater lo recordará perfectamente ya que se los sabe de memoria), sin molestar a la línea ideológica y editorial del periódico. 

La última aventura incierta a la que ha embarcado a otros este singular cruce entre Peter Pan y el Capitán Araña (como Zapatero lo es de Bugs Bunny el Pájaro Loco), es la creación de un Partido para rehabilitar a la izquierda demediada.  Savater pone el argumentario intelectual y la apoyatura mediática, sin mojarse personalmente. Para eso está Rosa Díez, una persona infinitamente más arrojada que él y bastante más “mentalizada” con una causa en la que ella cree por entero, sin más lastre que el de aferrarse al prurito, totalmente irracional y para mí incomprensible, de “ser de izquierdas” síndrome que normalmente se pasa en cuanto has leído un poco (recomiendo, para abrir boca desde Platónov, pasando por Nina Berberova, y desembocando en Vasili Grossman y Alexander Solzhenitsyn ) o simplemente si miras a tu alrededor y das un repaso a las causas que sigue sosteniendo a machamartillo esa poco acertada opción política, y, desde luego se disipa del todo en cuanto has votado al PP dos veces seguidas.

Más que un partido bisagra este nuevo partido es el perro del hortelano: ni come ni deja comer. No ganarán, pero quitarán votos a uno y a otros, y para el País Vasco puede ser desastroso. Puestos a hacerlo –¿por qué no soñar?- mejor hubieran esperado a que terminara la pesadilla Zapatero, que ya tendrán tiempo en la oposición de hundirle y de rearmar moralmente a la izquierda, como algunos dicen ingenuamente. Conozco ya a varias personas –muy de derechas- que van a votar a Rosa Díez para no votar a Rajoy, al que consideran centrista, luego blando, como conozco a mucha gente que, siendo visceralmente de izquierdas, tomarán ese día un protector gástrico y votarán al PP para conseguir que Zapatero y sus mariachis se vayan a las tinieblas exteriores, que puede ser La República bolivariana de Venezuela del consolidado Chávez (¿le han oído apoyando a Zapatero y amenazando al PP si gana las elecciones?) o la República bolivariana de Cuba que, en su afán imperialista, está preparando Chávez con Raúl Castro. Y hablando de Castro, ¿por qué no entierran a Fidel de una vez, y si no ¿por qué no le cambian el chándel al ectoplasma de las apariciones? ¡Cómo si no hubiera ya adelantos en los efectos especiales! Habría un montón de productoras de cine españolas dispuestas a hacerlo.

miércoles 28 de noviembre de 2007

Con su pan se lo coman

No pude ir a la manifestación del sábado por culpa de la gripe. Maldita sea. Yo, que soy una asidua de la rebelión cívica, tuve que limitarme a ver por televisión cómo avanzaban, en lucha denodada contra el viento, los apretados grupos de manifestantes hacia un objetivo común, la plaza de Colón y la reivindicación de esa amarga asignatura: la liberación del País Vasco de sus extorsionadores, chantajistas y matones. Aunque como vuelvan a ganar los zetapetistas pronto tendremos que reclamar esa libertad para Cataluña, Andalucía, Castilla La Mancha, Galicia y me quedo corta. La tarde era hermosa, pero fría.  En Madrid el norte es malo para el peinado pero bueno para las banderas. ¡Cómo lucían éstas! ¡Qué prodigios malabares hacía el viento con ellas! ¡Qué gracioso revoleo de faldones! ¡Tal parecían veleros rojigualdos surcando ese mar que Madrid esconde al final de cada Avenida! ¡Cómo debían estar sufriendo los que respetan tanto a los símbolos que prefieren mantenerlos ocultos!

Algunos han llegado a acusar a esa rebelión cívica de apropiárselos, como si alguien les impidiera a ellos usarlos cuando les venga en gana. Pero si no lo hacen, por algo será. La ventaja de ver este tipo de eventos por televisión, al abrigo del hogar, es que puedes quedarte hasta el final, hasta los últimos compases del himno nacional, y además, oyes a la perfección las palabras de los oradores, percibes hasta el último gesto de sus caras, el movimiento de sus cejas, sus sonrisas. Lo de las víctimas es el cuento de nunca acabar. Hay un libro de cuentos de Fernando Aramburu, quien por cierto vive en Alemania, titulado Los peces de la amargura, que plasma perfectamente el calvario por el que pasan las víctimas en el País Vasco, como si el baldón lo fueran ellas y no los asesinos y los hampones y los silenciosos cómplices de los hampones, disfrazados de vecindario alegre y confiado. Ya era hora de que esto se reflejara –y de esa manera tan eficaz- en la literatura española donde, en general, los peces se prefieren de colores.

No obstante confío en que dentro de unos meses –ya muy pocos- sólo tengamos que volver a manifestarnos de alegría. Aunque siempre nos quedarán Cuba y  Venezuela, países en los que supongo, habrán de asilarse pronto Zapatero y Pepiño Blanco. Y no lo digo porque piense que su Partido vaya a represaliarlos –no- ni el país que tan funestamente gobernaron a pedirles cuenta de nada–semos demócratas, qué caray- sino porque serán los únicos países del mundo no civilizado donde sabrán recompensarles los servicios prestados. Bueno, también les queda Marruecos, pero eso le va más a Moratinos, que les adora y les quiere regalar/devolver (para él no cabe duda) Ceuta y Melilla, o a Felipe González que tiene el "alma de nardo del árabe español" y ha trabado amistad con  Tahar Ben Jelloun, residente en Francia. A ambos les gusta más "la tierra milenaria donde crecen las sabinas" para veranear que para vivir. ¡No somos tontos, que sabemos lo que queremos! Sin embargo a los de Galicia y a los de León (que lindan con Galicia) les ha tirado siempre más América, mira tú por donde. Por eso allí nos llaman a todos los españoles "gallegos".

Pues con su pan se lo coman. ¿O ya se lo estaban comiendo? porque mira que se han puesto nerviosos con el "Por qué no te callas" del Rey. Oficialmente le apoyan pero un pajarito generalmente bien informado me ha dicho que en el fondo le consideran un metepatas y que el desquite real les obliga a reiniciar peligrosas partidas de póquer que ya creían ganadas.  ¡Los pobres! y todo lo hacen por el gobierno de España, no se equivoquen, que es marca registrada. A falta de banderas.

martes 6 de noviembre de 2007

¡Que te sursan!

Me molesta admitir que un personaje como Juan Luis Cebrián pueda tener razón en algo pero tengo que reconocer que, el otro día, cuando "reprendió" al Presidente del Gobierno por el abuso y mal uso de la “z” en su campaña electoral, el periodista-académico acertó. En vano me digo que tal vez en su crítica prevaleciera más el deseo de atacar, a cara de perro, a Zapatero y a los supuestos “brujos visitadores de la Moncloa” (Cebrián dixit) que el de defender realmente la integridad de la lengua; que sólo se trataba de un episodio más de la llamada “guerra del fútbol”, que todas sus razones eran espurias, meros pretextos para hacer pupa a sus competidores, no importa: me sigue pareciendo que tiene razón.

Cebrián elige escenarios muy destacados para lanzar su armamento nuclear. Primero fue el hotel Ritz y los desayunos de EFE, pero esta vez se ha superado a sí mismo, incluso yo diría que se ha pasado de rosca, pues lo ha hecho en la sede de la Real Academia de la Lengua, en un acto solemne donde se iba a presentar en sociedad la incorporación de la ñ y de todo tipo de tildes y signos diacríticos del español en Internet, y que presidía, precisamente el que iba a ser blanco de su (¿fingida, verdadera?) indignación filológica. ¿Se imaginan algo parecido en cualquier otro país?, claro que tampoco a nadie de ningún otro país se le ocurriría una “apuesta” tan tonta.

Yo no creo que el ceceo indiscriminado que preconizan los indocumentados asesores de Zapatero vaya a influir decisivamente en los resultados electorales, pero sólo porque es una idea del PSOE. En el hipotético caso de que, en el pasado, tamaña estupidez se le hubiera ocurrido al PP (el apellido Aznar lleva la letra desde ahora maldita), no sólo los filólogos y los académicos se les hubieran echado encima, sino que los políticos de izquierdas, que defienden y practican el seseo, que no son pocos en España, les habrían tachado de orgullosos, de centralistas y de usurpadores del idioma común y los artistas contra la guerra y el chapapote, habrían sacado pancartas alusivas del tipo: ¡No a la Z, de Zentralismo! o “Yo también seseo” y esta opción, este hecho fonético diferencial, se habría convertido en un emblema y habría recuperado el estatus de privilegio que tenía en la época colonial y le dirían a quien sostuviera lo contrario: ¡Que te sursan!

Otrosí, mi artículo al respecto en la Gaceta de los Negocios

martes 10 de julio de 2007

Sombra aquí, sombra allá,

El cirujano plástico de Zapatero (otros dicen que su maestro Feng Shui) ha tenido que realizar una serie de intervenciones de urgencia, con el propósito de frenar el progresivo deterioro de su imagen gubernamental. En España, los cambios de cara "molan mazo", así que los malvados opositores al régimen zapateril ya podemos echarnos a temblar por los resultados de tan sutil operación de maquillaje. El cirujano es hábil pero la carne es débil, y habrá que ver si las costuras resisten los siete u ocho meses que le queda de vida al cuerpo al que intentan regenerar. Después, si la operación ha tenido éxito, el material tendrá que ser reciclable o, al menos, servir de base para nuevos implantes. En el peor de los casos, los  miembros serán aparcados en algún almacén provisional, o simplemente relegados a las tinieblas exteriores, aunque con una serie de ventajas sociales que ya las quisieran en el tan denostado sector privado. Veamos en qué ha consistido la "Operación doctor House", para la que no se han escatimado recursos:

1) Transplante cerebral en uno de sus hemisferios más vapuleados, el Ministerio de Cultura. Como aquí estamos muy sensibilizados con lo del cambio climático y no tiramos nada, el material extirpado, de nombre Carmen Calvo, ha sido colocado de Vicepresidenta del Congreso de los Diputados donde, en principio, sólo hay que aplicar el reglamento. Yo diría que con algo más de tiempo César Antonio Molina, el ministro implantado, podría hacer algo razonable. Lo  siento por su futuro político, pero ni por ésas votaré yo a Zapatero. En el lado oscuro en el que venturosamente me muevo hay talentos de sobra para ejercer tan elevadas funciones cuando se aclare todo.

2) Inyección de bótox a cargo de Carmen Chacón, vulgarmente llamada "la zapatera catalana" porque está abocada a muy altas empresas en esa región autonómica preferente, aunque yo prefiero el apelativo de "la zapatera prodigiosa", por su  relevante misión rejuvenecedora del gobierno en su "cara" más plúmbea y más pétrea, esto es el Ministerio de la Vivienda. 

3) Injerto -seguro que letal- en el Ministerio de Sanidad, protagonizado por Benart Soria, a quien las malas lenguas llaman "el doctor Mengele". Viene precedido por su mala fama: que si no investiga nada, que si hubiera conseguido curar la diabetes ya nos hubiéramos enterado, que va a clonar a Zapatero, aún a riesgo de que no llegue a término y tenga que congelar el embrión  y cosas por el estilo (aquí hay una novela terrorífica de política ficción nada desdeñable).

4) Bypass cardiopulmonar percusionado en la figura de Elena Salgado, que ha sido transferida de esa sencilla manera del Ministerio de Sanidad al Ministerio de Administraciones Públicas, donde tiene todavía menos competencias.

5) Espectacular resucitación de José Bono, el ex todo, que deja muy clara la naturaleza crística de su señor Zapatero: sed infinita de paz, perdón de las ofensas y libertad para los que sufren persecución por la justicia, entre otras cosas en las que cabría incluir la Alianza de Civilizaciones.

Espero haber transmitido, en estos breves apuntes, la complejidad de las operaciones llevadas a cabo para "componer la señora, dejándonos la cativa descompuesta".

Nota para las generaciones menos informadas o para los que no fueron a clase el día en que explicaron a Jorge Manrique: la "señora" es el gobierno de Zapatero (es decir, el cuerpo) y "la cativa", España (es decir, el alma). De nada.

lunes 25 de junio de 2007

Doña Realidad

Un buen amigo me aconsejó que para no desatender mi blog olvidara mis pretensiones de hacer de cada entrada un artículo porque sino, y visto lo visto, no volvería a escribir en él en la vida. Él blog me retiró del diario, al que era bastante más asidua por eso de la impunidad, pero a este paso el no poder responder a las expectativas que me he impuesto va a hacer que me retire de la propia escritura. Estas "virutas de carpintero", como llamaba Machado a las reflexiones al margen, o al pasar, son a veces una materia riquísima para el escritor y un excelente ejercicio de campo, como el bloc de dibujo para el pintor. Anotemos pues, y olvidemos el resultado; de lo que se trata es de ejercitar la memoria retratando el día a día.

Hoy, por ejemplo, cuando doña Realidad (como llamaba Galdós a esa matrona despeinada y autoritaria que nos impide soñar) nos ha golpeado con su razón cotidiana de ignominia, lo que me ha llamado la atención ha sido el detalle absurdo de un ministro dirigiéndose a la prensa en pijama ... mientras comunicaba la noticia tristísima de esas muertes que se podían haber evitado conque tan sólo hubiera cumplido -ese mismo ministro- las promesas que hizo en el parlamento, con traje y corbata, de que a ningún destacamento español en misión de paz, naturalmente, le pasaría nada grave ante un posible ataque terrorista porque se tomarían las medidas necesarias para impedirlo.  Por ejemplo, un inhibidor de frecuencia (coste 1.000 euros) que hubiera invalidado el ataque. Ambas imágenes, la del ministro en deshabillé (hoy) y el ministro trajeado (ayer), las he visto gracias a ese estupendo método que utiliza Telemadrid en sus informativos de echar mano de los archivos para que no olvidemos.

Ahora se abren unos cuantos interrogantes ¿Para cuando la manifestacion de los actores saltarines contra la desidia del gobierno? ¿Se abrirá una investigación para determinar la culpabilidad del gobierno, como ocurrió con el accidente del Yak-42 en Turquía? Creo que conocemos la respuesta.

Y ya que hablamos de manifestación, no se olviden de pasarse el miércoles 27 a las 19h  por la calle Jerez para defender libertad y todas esas cosas en las que nos obstinamos en creer, a pesar de los gestos desabridos de doña Realidad.  Es frente la Embajada de la República de Irán, esa misma ante la que se manifestaban las progres antaño, gritando aquello de "Jomeini, cabrito, ponte tú el velito". ¡Qué cosas! y ahora casi todas las que eso cantaban forman parte del coro de viudas de Sadam Hussein y son partidarias del burka , si es posible, afgano.

Otrosí, http://www.negocios.com/gaceta/articleview/65896  

martes 3 de abril de 2007

la Biblia según los socialistas

Me cuenta un testigo directo que, en Medellín, durante el ya clausurado IV Congreso de la Lengua, Mercedes Cabrera, ministra que es de Educación del gobierno de Zapatero, inició su único discurso con la siguiente cita: “como dice la Biblia, en el libro del Génesis, en el principio fue el Verbo”.

Juan, el Evangelista, cuando escribió estas palabras no podía sospechar que iba a ser descubierto su plagio tan fácilmente. Lo cierto es que los representantes de las muchas academias que tiene nuestra amada lengua se daban codazos y cierto rector español, cuyo nombre me encantaría poder decir, pero ¡ay! omitiré, comentó: “menos mal que los medios no se han dado cuenta”. Los medios no, pero los asistentes sí y a nadie se le pide secreto de confesión en esos cotarros, que yo sepa.

Lo de confundir a los clásicos tiene una larga tradición socialista. La anécdota de Felipe González, acariciando una testa infantil llamada Héctor y felicitándose de que la gente pusiera a sus hijos nombres “bíblicos”, es casi una leyenda urbana.

Por su parte, Rosa Regás, siempre docta, explicaba a una de sus famosas nietas que Barrabás, del que la niña no había oído ni hablar, era uno de los ladrones que crucificaron junto a Jesucristo, y lo ponía como ejemplo de lo desinformada que está la juventud en materias tan importantes para el “imaginario” literario. A la pobre la educaron en la más rancia tradición nacionalcatólica pero hace ya tanto que se le habían olvidado los detalles.

Porque, según ha contado la gran escritora a un periodicucho de su cuerda –esto es de extrema izquierda- de Buenos Aires, a ella siempre la ha perseguido la ultraderecha. Y lo siguen haciendo, de forma que cuando sale a la calle, en Madrid claro, la gente la escupe y la insulta.  Los taxistas la echan de sus vehículos en cuanto la reconocen –sabemos lo ilustrado que es el gremio-  y doquiera que vuelva sus ojos no encuentra más que desprecio a su alrededor. Todo  porque ella es muy valiente, muy roja y sobre todo muy importante, y porque Madrid está lleno de ultraderechistas.

Cada vez que la invitan al extranjero la buena señora no pierde la ocasión de renegar de su país y de rebajar el valor de nuestra democracia. Supongo que al leerla creerán que Zapatero gobierna de milagro, cercado por un lobby fachendoso que le impide sacar a todos los criminales de la cárcel y llevar adelante su fabulosa Alianza de civilizaciones… en Afganistán. La niña mimada de todos los regímenes, ingrediente de todas las sopas, jaleada, premiada y recompensada bajo Franco, bajo el PSOE y bajo el PP, quiere seguir llamando la atención de sus compañeros de juegos, quiere ser patética, y vaya si lo consigue.

sábado 24 de marzo de 2007

Los vascos, las vascas y Jesús del Gran Poder

Polanco Tenía bula, pero no tanta como ganas ellos de acabar con él. Llevábamos mucho tiempo preguntándonos cuánto duraría Hermann Tertsch en El País y ya tenemos la respuesta. Lo han hecho a su manera, o sea, poniéndole unas condiciones que no podía aceptar, un poco en el estilo de esa “oferta que no se puede rechazar” que hace Vito Corleone en El Padrino a todo el que se entromete en su camino. Y hablando del Padrino, Polanco lo ha bordado.  Me refiero al papel. En la Junta General de Sogecable, entregó la cabeza de Tertsch en una bandeja a sus inquietos accionistas. Alguno de ellos –conozco a unos cuantos y sé lo fanáticos que pueden ser- le preguntó cómo se comía eso de que Tertsch pusiera a caldo a Zapatero en Telemadrid, y en otros medios nada amigos y que al mismo tiempo escribiera en “El País”. Y Polanco, emulando al mejor Corleone, le aseguró que esa “contradicción” estaba a punto de resolverse. No sé si fue antes o después de arremeter contra el PP y contra los votantes del PP, pero justo al día siguiente vimos que, en efecto, la contradicción ya no existía.

Tertsch se va a quedar de free lance y estoy segura de que trabajo no le va a faltar. Tampoco le pasaría nada a Savater si le defenestraran, y no tardarán en hacerlo si sigue publicando en la página de Basta Ya los artículos que le rechazan en el periódico. ¿Le admitirán, por alusiones, lo que dijo frente al Ministerio del Interior el otro día, antes de leer aquel Manifiesto de los Intelectuales Vasco suscrito por Covite, Basta Ya y El Foro de Ermua? Lo reproduzco: “A quienes conocemos bien lo que pasa nos parece obsceno que algunos se rasguen las vestiduras por la aparición de alguna bandera aislada en una determinada manifestación, mientras en el País Vasco los símbolos que se exhiben en público llevan años bajo monopolio nacionalista”.

Hermosas fotos las de esa concentración. Estaban todos (Maite Pagazurtundúa, Mikel Buesa, Rosa Díez, Jon Juaristi, Hermann Tertsch, Consuelo Ordóñez, Germán Yanke, etc…) incluso estaba Juan Pablo Fusi. Ese “cuadro de honor” –para utilizar la terminología de mi colegio, donde todos los trimestres colgaban uno con los mejores alumnos- les ha tenido que sentar como un tiro. Dicen que intentaron ponerles algo más lejos por motivos de seguridad, pero Mikel Buesa, fue rápido en su respuesta: en el pasado no había día sin concentración ante los Ministerios y ni les chistaban.

Es como ahora con lo de la libertad de expresión. Polanco, durante la dichosa Junta, escupe sobre el PP, insulta a los votantes del PP (muchos de ellos tal vez sean accionistas de su holding), llamándoles fascistas y guerra civilistas y luego se rasga las vestiduras porque el PP reacciona proponiendo el boicot a sus medios. ¡Desmemoriados! dicen algunos. No, psicópatas. Esa patología impide ver la viga en el ojo propio. Nada les hará comprender que borrar a la COPE del mapa, o ilegalizar al PP es, para ser suaves, poco democrático. ¡Pero mentarles a ellos! ¡Ponerles en tela de juicio! Quita, quita.

De todos modos el PP no tenía que haber dicho eso. Tenían que haberse limitado a condenar a Polanco, incluso llevarle a los tribunales por difamación, lo que sea, menos decir que no contarían con ellos hasta que Jesús del Gran Poder se retracte. ¡Con lo fácil que es boicotearles sin más! Simplemente hay que actuar como ellos: "Olvidarse" de convocarles a las ruedas de prensa y otros actos (¡Pero qué despiste!) , no contar con ellos para nada ( ¿Pero cómo, no os habíais enterado?). Es un procedimiento muy sencillo y muy útil que la izquierda utiliza de maravilla. Ahora, sin embargo, han conseguido que los insultos del Capo pasen a segundo plano y prevalezca la amenaza del PP a los medios de Prisa. Deben de estar frotándose las manos.