Mi foto

Últimas entradas

julio 2008

lun mar mié jue vie sáb dom
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Álbumes de fotos

Últimos comentarios

Blog powered by TypePad
Miembro desde 11/2005

jueves 22 de marzo de 2007

El peso de la ley

Estuve esta mañana en el desayuno del Foro Nueva Economía, en el hotel Ritz. Hablaba Miguel Sanz, el presidente de Navarra.  Me cae muy bien este señor, no sólo porque esté de acuerdo en casi todo lo que dice (otros con los que me ocurre lo mismo me parecen insoportables y no digo nombres porque después todo se sabe), sino porque es valiente; le he oído decir verdades de a puño en muchas ocasiones sin complejos ni sonrojos. Es de la estirpe de Rosa Díez, de Esperanza Aguirre, de Teresa Jiménez Becerril, de María San Gil, y me pregunto por qué, a voz de pronto, sólo me salen nombres femeninos. Estas personas aquí nombradas difieren en estilos y tendencias y sin embargo tienen en común muchas cosas. La claridad con la que se expresan, la contundencia de sus opiniones, su estilo directo, ese no andarse por las ramas de la oratoria. También su pragmatismo: no se trata de quedar bien, sino de comunicar algo muy urgente, muy perentorio, que muchos piensan pero que pocos formulan y que es importante que llegue a su destino. Son momentos estos de mucho peligro, para Navarra, para España, para la Libertad.  No hay día que no nos reserve una sorpresa desagradable, que no sufra un revés el derecho y la justicia. 

Esto saca de quicio a la mayoría. A una amiga se le quemó la casa mientras estaba de viaje. Al parecer el fuego partió de su dormitorio. La instalación era vetusta y ahora las aseguradoras la acusan de neglicencia criminal. Nadie murió ni salió lesionado pero el edificio quedó prácticamente destruido. Me dice que corre el riesgo de ir a la cárcel. Lo entendería -comenta- en otras circunstancias, ¡pero ahora! ¡cuando de  Juana Chaos y Otegi se pasean impunemente por las calles! ¡Mucho ojo a quien crea que puede saltarse las leyes a la torera porque éstos anden sueltos! Para disfrutar de ese privilegio hay que haberse cargado a 25 personas, como poco. Pero si ha cometido el horrendo delito de no cambiar la instalación eléctrica en veinte años, rece para que no haya un incendio a sus espaldas. Caerá sobre usted toda la frustración y todo el peso de la ley.

domingo 18 de marzo de 2007

Manifestándose

Maninoguerra1_2 

Les echábamos de menos. Hacía falta que salieran a la calle para enseñar la patita. Ignoro cuántos eran, pero para la historia universal de la infamia quedará su variado elenco de banderas inconstitucionales, su macabra apología del leninismo, del estalinismo, del islamismo, del terrorismo, su apoyo a los peores criminales del siglo XX y lo que va de éste, las estultas palabras de Almodóvar y la repolluda oratoria de Regás. Estalinistas de cuño puro y duro, alborotados y vocingleros cómplices de todos los verdugos. Amigos de la ETA, amigos de Castro, amigos de los terroristas islamistas,  amigos de los asesinos de ayer y de hoy. Esa es la “gente de bien que apoya al legítimo gobierno de España”, ese país al que odian con toda su alma y al que están dispuestos a vender a la primera de cambio, al que están ya vendiendo, a cachitos. Magnífica la cuña de esa persona “de bien” que instaba a que se ilegalizara al PP. Impagable. La deberíamos grabar en los móviles y cuando algún amigo o pariente “de bien” nos reprochara que la derecha es mala, antidemocrática y crispadora por naturaleza, le pondríamos esa musiquita celestial y nos ahorraríamos muchos argumentos.

En ese mar de símbolos atroces, evocadores de las peores causas, ondeaba, es cierto, alguna que otra bandera legítima, es decir, alguna que otra bandera de España. Las  permitieron por cálculo, no les quepa duda, para que se viera que son más plurales que nadie, para que no nos quejemos. Y la llevarían personas de bien, esta vez sin comillas, personas engañadas que acudieron a la manifestación convocada oficialmente, es decir, a la manifestación contra la guerra de Irak. Pensarían que de verdad se trataba de eso, de llamar la atención sobre ese conflicto internacional que nos duele a todos, como nos duele Afganistán, Oriente Medio. Tal vez alguno viera, una vez dentro, que no era así del todo, como cuando convocan manifestaciones “por la paz” y piden la cabeza de Aznar y de Rajoy.  ¿Cuándo les ha importado las guerras a esos estalinistas a los que ayer celebraban, si las han hecho a cientos? ¿Cuándo el terror si lo han practicado de continuo? ¿Cuando el tiro en la nuca? ¿Cuándo los campos de concentración, las matanzas indiscriminadas, la traición, el terrorismo?

Eso es lo que tiene de bueno mucha de esa “gente de bien” que se manifestaba ayer, que sus disfraces de terrorista palestino, de asesino cubano, de asesino comunista no engañan a nadie: no son máscaras de carnaval, no son fallas, no son ninots:  son su verdadero rostro.

lunes 12 de marzo de 2007

Dos millones de fachas

A raíz de la macro manifestación contra el 23F tuve ocasión de oír a unas señoras indignarse por “ese millón de traidores” que se habían rebelado contra aquel fallido golpe que, de haber triunfado, les hubiera reconducido al por ellas añorado antiguo régimen. Pues bien, hoy, y como continuación al SMS que recibí el día anterior proclamando fidelidad al “gobierno legítimo de España”, he recibido otro que dice textualmente: “!Gracias, Rajoy! Ahora ya sabemos que en España hay 300.000 fachas. Nosotros somos muchos más. Pásalo”. Al delatarse de manera tan burda, revelan hasta qué punto están nerviosos. Ni para amenazar son capaces de reconocer la arrolladora presencia de manifestantes que hubo la otra tarde y que les deja sin posibilidad de volver a salir a la calle en mucho tiempo por temor a las comparaciones. Debió de ser terrible, a la hora de redactar ese patético mensaje, no poder decir la verdad, pues nada les habría dado más fuerza que el hecho de que hubiera dos millones de verdaderos fachas en la calle protestando contra “la legitimidad del gobierno de España”. En cuanto a ese “Nosotros somos muchos más” podría ser considerado una amenaza si no fuera una pataleta ridícula.

Y llegada a este punto, me veo obligada a volver sobre Savater, de quien tanto se ha hablado últimamente en este blog. Savater es un ciclotímico. Un día se levanta con la verdad desnuda y al otro le entra el pudor y para compensar lanza pullas de progre de manual, como cuando, tras haber cenado el día anterior con Zapatero, descalificó a los que iban a asistir el 4J de 2005 a la manifestación de la AVT. Creo que he defendido a Savater lo suficiente en las entradas anteriores como para no tener que insistir en ese bochornoso asunto. Él sabe redimirse solito. Y lo ha hecho con uno de esos artículos que proporcionan magníficos argumentos para ese pulso contra el zapaterror que mantenemos esos “dos millones de fachas”, con Savater dos millones y uno.  No lo ha publicado en El País, desgraciadamente, no sé si porque no le dejaron o porque ni lo presentó a la redacción; hasta para él hay un límite. Lo ha sacado, por tanto, en la página de “Basta Ya”, pero como no estoy muy segura de que el enlace remita directamente al artículo he creído mejor reproducirlo en su integridad.  Animo a los anti savateristas a que lo lean con lupa a ver si le pillan en un renuncio:

Lo están empeorando

Las explicaciones que ofrece el gobierno socialista para justificar su decisión de excarcelar (llamemos a las cosas por su nombre) a de Juana Chaos me recuerdan al viejo cuento del caldero prestado. ¿Se acuerdan? Un hombre presta su caldero al vecino y días más tarde éste se lo devuelve agujereado; ante sus protestas, el vecino responde: a) que el caldero no está agujereado; b) que ya tenía agujeros cuando se lo prestaron; c) que no le han prestado ningún caldero. Contradicciones interesadas del mismo calibre estamos oyendo estos días para explicar o tratar de hacer digerible ante una opinión pública cuyas tragaderas son anchas pero no hasta el infinito la cesión del ejecutivo por razones políticas ante el chantaje del terrorista en huelga de hambre.

Todas son increíbles o superfluas, pero algunas también resultan repugnantes porque juegan con la mala conciencia o la bobaliconería bondadosa que todos queremos tener en el corazoncito. Tal es el caso, por ejemplo, de insistir en supuestas razones humanitarias y en el valor supremo de la vida humana para los santos que nos gobiernan. Que la vida humana es un altísimo valor nadie lo pone en duda: por eso precisamente quién asesina a ventitantos seres humanos y no se arrepiente de ello ni nos da garantías de que no va a volver a empezar mañana cuando le suelten está mejor en la cárcel que en ninguna otra parte. ¿Humanitarismo? Una de sus características es respetar la libre voluntad de las personas, es decir, ayudarlas a vivir bien y ,cuando prefieren morir, no obstaculizar tiránicamente su voluntad (caso de Ramón Sanpedro o de la paciente granadina cuyo respirador va a ser desenchufado). Iñaki de Juana debía estar en la cárcel pero él prefería morir antes que seguir allí: lo humano hubiera sido respetar su voluntad y también la ley que le condena. Por cierto, el mismo día que se “alivió” su prisión sacándole de ella (¿se ha molestado alguien en justificar por qué se le llevó al País Vasco si el caldito reconstituyente también pueden darlo en el 12 de Octubre de Madrid?) oí por la radio que una señora hospitalizada en La Paz con cuatro costillas rotas murió en un pasillo del hospital, probablemente mal atendida por la saturación del centro. Si el gobierno acaba de descubrirse vocación humanitaria, no le faltará dónde ejercerla sin necesidad de plegarse a las exigencias de los asesinos.

Los que dicen que la excarcelación del etarra en huelga de hambre se debió a razones humanitarias –empezando por el propio Zapatero, la directora de Instituciones Penitenciarias y los propagandistas afines- mienten como bellacos: o peor, mienten como si fuésemos bellacos los ciudadanos y no nos mereciésemos más que mentiras. Pero, naturalmente, tras hablar de humanitarismo enseguida mencionan que así se han evitado otras muertes o situaciones de violencia en el País Vasco: es decir, conveniencias políticas. La nota oficial del gobierno vasco auguraba que esto relajaría la tensión en Euskadi; y Patxi López, ni corto –bueno, un poco corto sí- ni perezoso proclamó ante la asamblea socialista que la excarcelación hacía que se viviera mejor aquí. O sea que la tensión, la crispación y la incomodidad se acaban cuando se da gusto a los violentos que tienen por héroe a un asqueroso serial-killer. Que las víctimas, sus familiares, los que no han perdido aún el sentido moral por culpa de la obcecación política, es decir, los ciudadanos vascos decentes…que todos éstos estén crispados y sientan que viven peor desde que el criminal y sus amigos se pavonean triunfantes ante ellos, eso no es un problema ni entra en consideración. Lo importante es que estén sosegados los que dan miedo, los demás ya se apañarán. Y luego dice Miguel Buen (a quien los dioses, tras negarle los demás dones, le concedieron como compensación una ausencia total de sentido del ridículo) que a él le da más miedo pasearse por ciertos barrios de Madrid que por Rentaría…claro, porque aquí las víctimas no dan la lata ni siquiera a la zafios más patosos, lo que en cambio en otras partes de España ya va siendo algo más frecuente. Por cierto, ahora muchos se quejan de que por sacar un encendedor del PSOE o llevar “El País” debajo del brazo uno se puede buscar hostilidades en ciertos lugares públicos. No es que yo desee que a nadie le molesten los intransigentes en ninguna parte de España, pero quizá así algunos “modelnos” se hagan una pálida idea en carne propia de cómo viven muchos ciudadanos vascos desde hace décadas en este país.

La argumentación mas inconsistente y menos convincente para apoyar el disparate gubernamental con de Juana es apelar a las supuestas excarcelaciones de etarras antes del plazo debido por parte del gobierno de Aznar o los acercamientos de presos realizados en el mismo período, para probar la “hipocresía” de la oposición (la palma se la lleva la SER, que siempre bate el récord de bajura con este tema, proclamando la gran noticia de que “el gobierno de Aznar” no actuó contra de Juana cuando el miserable pidió “champán y langostinos” para celebrar el asesinato de Tomás Caballero: ¡sólo le falta decir que se los envió Aznar pagados de su bolsillo!). Como sabe cualquiera que se moleste en enterarse de las cosas, el PP insistía en cambiar la legislación para hacer cumplir íntegras las penas pero entre tanto, como no podía ser de otro modo, cumplía con la legislación vigente y sus reducciones de condena. En cuanto a los acercamientos de presos, no respondían al chantaje de ningún recluso sino a reiteradas peticiones parlamentarias y de medios ilustrados de comunicación. Pero en fin, aunque no fuera así: ¿y qué? Si el gobierno Aznar lo hizo mal entonces (aunque lo que hizo nada tiene que ver con la excarcelación mediante chantaje de Juana Chaos)…¿por qué el PSOE no se lo reprochó en su día, cuando tantas cosas le censuraba en otros campos? Aún peor: si aquello fue un error, ¿por qué ahora se utiliza como justificante en lugar de haberlo tomado como advertencia de lo que no debe hacerse, visto el resultado? Es floja excusa para equivocarse el que otros se hayan equivocado antes y uno repita de buena fe los errores…

Pues no, las explicaciones del Gobierno no hacen más que empeorar las cosas. Y las de sus propagandistas que se empecinan en informarnos día y noche de lo malo que es el PP, que no gobierna, en lugar de explicarnos porque gobierna mal quien gobierna, tampoco mejoran ni ánimos ni inteligencias. ¿Que hay crispación? Claro, como la hubo cuando Aznar metió al país en la invasión de Irak. La gente se indignó con razón y se echó a la calle (los decentes junto a representantes del peor lumpen extremista del país) lo mismo que hoy otra decisión errónea gubernamental subleva a tantos, que se manifiestan junto al indeseado Inestrillas y compañía. Ya ven, la historia se repite… y la histeria también. Entre tanto seamos optimista y esperemos que Batasuna, con su nombre o con otro postizo, no termine por poder presentarse a las elecciones de mayo, como le solicitan al gobierno sus aliados parlamentarios… en contra de lo que quiere la inmensa mayoría del país (por cierto, nunca tan pocos han fingido representar a tantos como hoy sucede en el parlamento español). Si finalmente sucediera tal cosa, como algunos temen que la excarcelación de Iñaki de Juana preludie, habrá llegado la hora de ponerse serios de verdad. Basta de juegos con lo que no es de jugar. FERNANDO SAVATER

http://www.bastaya.org/www2/portada.php

 

sábado 10 de marzo de 2007

Águilas y aguiluchos

El Secretario de Organización del PSOE,  José Blanco, dijo que la manifestación (del 10M) “es la consecuencia de un ataque de centrismo, de salir a la calle de la mano de la derecha radical, donde vemos florecer aguiluchos y gritos preconstitucionales”. Vamos a dejar de lado la horrorosa sintaxis –que es mucho dejar- para centrarnos en los dos términos subrayados.  Y aquí se impone una anécdota. Cuando leí lo de los aguiluchos, lo primero en que pensé fue en aquellos a los que se referían mis padres–militantes anarquistas durante la guerra- para recordar a sus viejos camaradas. Luego encontré en el Diccionario de la Guerra Civil Española de Manuel Rubio Cabeza una entrada así llamada en la que se dice:

-aguiluchos: Nombre que durante la guerra civil se daban a sí mismos los militantes anarquistas jóvenes encuadrados en la FAI y que también sirvió para titular algunas de sus unidades combatientes.

Así que, por unos momentos, creí que se trataba de eso y que los anarquistas se habían adherido a la manifestación, hasta que caí en la cuenta de que no tenía mucho sentido y que el insigne polígrafo se refería sin duda a esa única bandera de la España franquista (ya saben, con el águila, el yugo y las flechas) que ondeó el 3F en la calle de Alcalá entre los abucheos y los pitos del resto de los manifestantes. Supongo que la estricta censura de la prensa oficial se ocupó de enfocarla de preferencia sobre las otras, haciendo creer a los suyos que el gobierno legítimo de la nación corría la seria amenaza de ser derrocado por las legiones falangistas, en armas, y por eso, pocas horas antes de la manifestación del 10M, he recibido yo (y supongo que muchos otros) un SMS guerra civilista con el siguiente texto: “Los ciudadanos de bien apoyamos al Gobierno legítimo de España”. ¡Ya podían haberlo hecho el 13M del 2004, cuando otro Gobierno también legítimo de España se vio acosado, atacado y amenazado por una horda enfurecida y golpista, animada y espoleada por esos mismos que hoy se rasgan las vestiduras cuando ven a otros en la calle! Ya podían recordar esas grandes palabras, “ciudadanos de bien”, “Gobierno legítimo de España”, cuando están aplicando su política destructora contra los primeros y contra la segunda. Cuando privilegian, muy legítimamente, a los asesinos sobre los “ciudadanos de bien” y cuando pretenden trocear, también muy legítimamente, a "España". Entonces, los ciudadanos son súbditos y España una entelequia a punto de extinguirse para convertirse en una Confederación ¿Hispánica? ¡Mejor Ibérica,! La H traería problemas en la matrícula de los coches por su confusión con los suizos (CH/CI). ¡Qué mono quedaría!

Ahora, los antiguos reyes de la calle, las reinas indiscutibles de las plataformas cívicas, los “guerreros de la paz”, los sostenedores de las peores ideologías, de los peores regímenes políticos de la Historia, los militantes de “¡Viva lo peor!”, se hacen cruces como beatas preconciliares al recibir un trago de su propia medicina. ¡Cómo les importa entonces que se abuse de la bandera de España, alegando que no es propiedad de la derecha sino de todos! ¿De todos? ¿Pues por qué no la usan? No se vio ni una en la manifestación “Por la Paz” del 13 de enero de 2007, y sí bastantes republicanas, pero de la Segunda República, no de la Primera, que no es lo mismo, banderas que, desde nuestro presente, podríamos llamar "preconstitucionales".

Lo que me lleva al otro término del aserto de Pepiño Blanco y del que casi me había olvidado, lo de los “gritos preconstitucionales”. Tengo que darle la razón, siempre que se refiera a los “¡Viva España! con los que terminaba Manuel Azaña sus discursos… también preconstitucionales.

¡Pero cuánto sabe José Blanco!

miércoles 7 de marzo de 2007

Acontecimientos de la irrealidad inmediata (II)

Mi entrada anterior, en la que reseño en términos elogiosos  la aparición de un libro de José María Calleja sobre/contra Fidel Castro, ha dado pie a  comentarios muy enjundiosos de dos de  mis más conspicuos lectores. Aprovecho la circunstancia de que estoy en mi blog para responder a estos amigos de manera más ventajosa. Enrique, por ejemplo, considera que no es de recibo que la "gente honrada de izquierdas" siga aferrándose a sus tics progres y le critica que caiga en el tópico de comparar a alguien como Ramonet,  con un “cura casposo del régimen nacionalcatólico del franquismo”, como hace en la cita que yo reproduzco. Puede que se trate, en efecto, de uno de los muchos tics progres (y no sería el peor) que Calleja sigue conservando, a pesar de sus  esfuerzos por desprenderse de ellos, pero como es evidente que la imagen del "cura casposo" no se corresponde con el resto de la descripción, pues un cura casposo (y haberlos, haylos) nunca acariciaría a "un bob tail con una copa de bourbon en la mano y la chimenea encendida al fondo del salón del chalé” -y Calleja lo sabe- bien pudiera ser que recurriera a ese símil simplemente con el ánimo de insultar a Ramonet comparándolo con algo (cura casposo nacionalcatólico) que Ramonet (y tal vez el propio Calleja) considera muy despreciable y a años luz de la ética y la estética de ambos. De hecho, quien haya combatido dialécticamente con progres recalcitrantes de izquierdas (también hay progres de derechas), sabrán cuánto les molesta que se les llame “fachas” o “franquistas” y, más de una vez, el compararles con beatas escandalizadas ha tenido grandes efectos sobre su sistema nervioso, a pesar de la evidente falacia de tal comparación. La tipología del progre, que algunos podemos enriquecer con testimonios personales, es más compleja de lo que parece a primera vista y sus rasgos no se pierden así como así. Las secuelas pueden ser irreversibles y afectar incluso a tu aspecto personal de modo indeleble sin descalificarte por ello para la lucha de las ideas ni de los valores.   

Las acusaciones de Javier, son más comprometidas, más graves. Tampoco le falta razón, porque es cierto que no se ha visto a Calleja en las manifestaciones de las víctimas, como tampoco se ha visto a Savater. Acabarán viniendo. Por otra parte no creo que haya que invalidar las aportaciones positivas de ambos desde “territorio comanche” porque su  “revisionismo” no sea total; en todo caso será parcial, o incompleto, pero será algo. “No llega tarde quien a casa vuelve”, decía Galdós (o al redil). A veces, cuánto más tarde se llega, más mérito se tiene, como nos demuestra muy bien la parábola del hijo pródigo, el cual se beneficia además de la "gracia" que le otorga su arrepentimiento, dejando en desventaja a su virtuoso y nada carismático hermano. Situación injusta, porque este último estará siempre ahí, ¡pero quien sabe si el pródigo no se marchará al día siguiente del banquete! Calleja tiene todavía que desprenderse de mucho lastre (¡y no digamos Savater!) pero hace esfuerzos: ha escrito un par de libros nada desdeñables sobre el País Vasco, y ahora éste contra Castro, Ramonet, Belén Gopegui y gente de esa calaña. ¡Y colabora en La Gaceta de los Negocios! No me parece poco.

Otrosí,

El Foro de Ermua anima a demostrar la disconformidad contra el “affaire” de Juana con banderas de España o autonómicas y crespones desde ahora mismo hasta que vuelva a la cárcel. Hagamoslo. 

sábado 10 de febrero de 2007

Sefarad Israel

M_flag Empecé la semana con asuntos judíos y con ellos la terminé, aunque en este caso para conmemorar algo alegre y positivo, ya que el jueves 8 se inauguraba en el Palacio de Santa Cruz –o sea al Ministerio de Exteriores- la Casa Sefarad Israel, que todavía no tiene sede pero sí sedimento. Y aquí una digresión sobre las Casas. Esta fórmula, que existe en el mundo entero, surgió en España con la Casa de América de Madrid, para poner al servicio de los países americanos (se incluye también Estados Unidos y Canadá, mal que les pese a algunos) un espacio cultural –en el más amplio sentido de la palabra- donde la ciudad y, por extensión, el país que la alberga, pueda acoger todas las manifestaciones culturales, sociales y de cualquier índole que procedan de los países contemplados o que estén relacionadas con ellos. Años después, le tocó el turno a Asia y, fue Barcelona quien  se ocupó de ella, aunque ya hay una sucursal en Madrid que, como algunas codas, puede llegar a cobrar más importancia que el cuerpo principal.

Luego vino la Casa Árabe, situada en Madrid, y casi de seguido, esta Casa Sefarad-Israel, y aunque me alegro de que por fin se haya corregido el anacronismo de dejarlo sólo en Sefarad, como era en principio la idea, y aunque aplaudo la inclusión de Israel y su protagonismo en esta Institución, como país y como cultura, en puridad y justa reciprocidad hubiera debido llamarse la Casa Judía, huelga explicar por qué.

Pero lo importante es que ya está constituida y no puedo ocultar mi debilidad hacia ella. Esta Casa Sefarad Israel, esta Casa Judía, me llena de esperanza pues nada es más positivo para la España de hoy que explorar su parte judía. Nada más injusto que su segregación, nada más conmovedor que su posterior e hispanizante diáspora ni nada más interesante y desconocido que Israel, verdadero fanal de Occidente en Oriente, y tal vez en ello resida parte y media del odio que le tienen sus enemigos. La fórmula elegida, es la misma que rige para las otras Casa. Un Consorcio entre el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de la ciudad que las alberga, en este caso Madrid, cohabitación que debería garantizar la pluralidad y el equilibrio de sus contenidos. Durante la ceremonia hablaron los más altos representantes de dichas instituciones, así como la Ministra de Exteriores de Israel, que no desaprovechó la ocasión de recordar que la Casa no sólo se debe al Sefarad pasado, sino al Israel de ahora. Al parecer, según contó el ministro Moratinos en su discurso, el primer vestigio de presencia judía en la Península es una lápida del siglo II con la inscripción 'Annia Salomonula', y resulta que la Directora de la Casa se llama precisamente Ana Salomón, la cual, recordemos, ha sido durante estos años la Embajadora en misión especial ante las Comunidades y Organizaciones Judías. Un simpático guiño de la Historia.

miércoles 7 de febrero de 2007

Shoah (Revisado)

Finalmente el lunes 5 asistí al Acto por el que la Comunidad de Madrid conmemora todos los años -desde hace ocho- la infausta memoria del Holocausto, ese crimen por el que Europa nunca será perdonada del todo, como tampoco se le debería perdonar que haya permitido al comunismo cometer todo tipo de atropellos en tantas partes de su territorio y del mundo (y  siga haciéndolo). El embajador de Israel, Victor Harel, aprovechó su discurso para despedirse de nosotros (le echaremos de menos) y no pudo ser más esclarecedor al respecto. Insistió una y otra vez en la identificación entre Shoah e Israel.

Efectivamente, no se puede entender este país sin ese terrible crimen. Por eso cuando Marcel Cohen preguntó a Edmond Jabès, en una famosa entrevista, qué pensaba de Israel, y éste le contestó: “Israel es la vergüenza de Europa”, yo entendí perfectamente que el egipcio se refería a lo mismo que aludía hoy el embajador: a que fue ese hecho vergonzoso de la Shoah, protagonizado por Europa, lo que hizo más necesaria que nunca la existencia de Israel. La vergüenza es de Europa, no de Israel, por mucho que Valente y compañeros mártires interpreten que Jabès se refería a lo segundo.

El embajador también aludió a la desafortunada intervención de Shlomo Ben-Ami del día 26 de enero, en el Acto del Congreso de los Diputados, donde están especializados en meter la pata. El primer año fue con aquella intervención bochornosa del impostor Enric Marco, que se hizo pasar por superviviente de Mauthausen y que convirtió aquel primer recordatoria del gobierno de España a la Shoah en un sorprendente homenaje a los republicanos españoles. Ya ahora esto. Ben-Ami no es tonto;  debía saber que no se habla así ante un público mayoritariamente hostil al proyecto israelí.  Lean ustedes su discurso y saquen sus propias conclusiones.

domingo 4 de febrero de 2007

Contra el terrorismo

Aznar_y_ana_irbar El fin de semana (no éste, sino el anterior) estuve en San Sebastián para asistir a la entrega a José María Aznar del premio  anual de la Fundación Gregorio Ordóñez. Precisamente ese viernes  26 de enero yo iba ir al acto del Congreso de los Diputados en memoria de la Shoah, pero como tengo pensado acudir el 5 de febrero al que se celebra en la Asamblea de Madrid, decidí estar junto a Ana Iríbar, la viuda de Ordóñez, con la que tengo el privilegio de compartir lugar de trabajo y me embarqué en un viaje a esa región de España que algunos llaman “el frente”.

Fui en tren. El paisaje se imponía sobre cualquier intento de concentración en la lectura, pues desde Burgos, y hasta el límite mismo de las tierras vascongadas, el blanco meteoro (como llaman los del tiempo a la nieve) daba a los parajes que atravesábamos un aspecto fantasmal más propio de los cuentos de hadas que de la sórdida realidad de la que eran pórtico. Una vez en San Sebastián, frente a la playa de la Concha, la impresión casi dolorosa que produce el espectáculo de la belleza, se veía acentuada por la certidumbre de que la mayor parte de las personas que te encontrabas por la calle eran, en cierto modo, los silenciosos cómplices del verdugo. La falta de libertad era palpable en el hecho mismo de que quienes nos alojábamos en el hotel nos guardáramos muy mucho de expresar cuál era el acontecimiento que nos había reunido o el destino al que nos dirigíamos aquella tarde. Donde hay temor, o simplemente cautela, no hay libertad, eso no tiene vuelta de hoja.

Y sin embargo, no había demasiado revuelo en la entrada del Kursaal. Los indispensables reporteros con sus cámaras y demás aparejos, y, por supuesto, los numerosos escoltas. La sala no estaba abarrotada, pero el lleno era importante y supuse que ahí estaban, además de los pocos foráneos, lo más granado, lo más valiente y lo más heroico de la nada heroica ciudad. Cuando empezaron los discursos no me cupo la menor duda. El agradecimiento de esa gente, a la que no puedo más que calificar de infortunada, ante determinadas palabras se expresó en continuas salvas de aplausos, en los que daban rienda suelta a toda la tensión acumulada, día a día. Aplausos a Carlos Herrera, que conducía el acto, a María San Gil, a Teresa Jiménez Becerril, la hermana del concejal del PP asesinado en Sevilla el 28 de enero, junto a su mujer. Aplausos cuando se referían a España, a la unidad de los españoles, cuando condenaban a los terroristas, cuando rechazaban la negociación con estos, cuando recordaban a las víctimas, cuando criticaban al actual gobierno, en particular a Zapatero. Aplausos a Aznar y a Ana Iríbar, ambos con discursos muy estructurados, de los que se ha hecho eco la prensa. Alguien, no sé si la propia Ana, se refirió también al acto de la mañana, en el cementerio de Polloe, al que asistieron Mayor Oreja y Esperanza Aguirre, que regresaron después a Madrid. No sabíamos todavía, aunque era previsible, que esas flores que colocaron con el respeto debido a los muertos serían pateadas al día siguiente por unos aprendices de terroristas, algunos de sólo 14 años, la misma edad que la del hijo de Gregorio Ordóñez y Ana Iríbar, y esa profanación reafirma mi idea de que con las víctimas del terrorismo ocurre como con los judíos en época nazi (y en otras), que sus vecinos no se atreven a dirigirles la palabra, ni a admitir que les estiman o que les conocen. Hay otro “colectivo” con el que ocurre algo parecido, me refiero a los exiliados cubanos. Pero no quiero apartarme de mi crónica.

Teresa_jimnez_becerril Con ser todos los discursos irreprochables, la revelación de la noche fue indiscutiblemente Teresa Jiménez Becerril quien estremeció a todos al explicar hasta qué punto, desde el asesinato de su hermano y de su cuñada, llegó a aborrecer todo lo que hiciera alusión a los vascos. Cuando veía en un restaurante “merluza a la bilbaína”, le daba asco, la mención de las ciudades y excelencias turísticas de la zona, le daban asco. Sin embargo todos parecían comprender perfectamente estos términos tan duros, como también su explicación de que ese crimen ejecutado en Sevilla, contra unas personas que nada tenían que ver con el País Vasco, ratificaba la indudable e indiscutible españolidad de esta autonomía.

Esta mujer joven, con marcado acento sevillano, tiene madera de líder. Lo demostró en San Sebastián y lo confirmó este último sábado durante la manifestación contra el terrorismo, la libertad y el rechazo a la negociación con ETA que reunió en Madrid a más de un millón de personas, poniendo en evidencia la débil capacidad de convocatoria del gobierno, que el 13 de enero se escudó en las organizaciones sindicales y en las asociaciones de ecuatorianos para manifestarse contra el PP y “por la paz”. Teresa Jiménez Becerril habla alto, claro y directo, no tiene problemas de semántica ni se muerde la lengua, ni sus palabras son, como dicen los franceses del lenguaje apañado de los políticos, “de madera”, sino de verdad: sangre, sudor y hierro. No sé si estará entre sus prioridades, pero ¡qué gran presidenta de la AVT se perfila en lontananza!

domingo 14 de enero de 2007

Cordón sanitario

Por_la_paz Tras la manifestación-trampa de ayer leo muchas columnas catastrofistas, que lloran la derrota definitiva del liberalismo y de la democracia: que si no hay nada que hacer, que ganarán siempre, que se llevan a la gente de calle, etc. etc. ¡Menos lobos!  La demostración sindical del otro día contaba con un público demasiado heterogéneo como para conseguir el grado necesario de adhesión inquebrantable al régimen zapateril.  Después de haber sido barridos de la calle por la derecha -la única tendencia política que por el momento apoya realmente a las víctimas en este país- los progres, que en el fondo admiran a ETA, han visto el cielo abierto ante la posibilidad de repetir sus estrofas de siempre. Y sobre todo de dar saltitos pues, por alguna razón que se me escapa,  consideran ese gesto muy de izquierdas y que no me digan que es porque son jóvenes, porque me da la risa. Pero no ha sido tan bonito como hubieran querido: mucha gente no les seguía el juego. Esto se podía ver muy bien en Telemadrid (bravo por ellos) que según se dice fue atacada en algún tramo del recorrido, como era de esperar de esa tropa. Rodeada por un cordón sanitario (Luppi dixit) de corte nazi, compuesto por presuntos lectores de El País y presuntos actores (lectores de nada) que coreaban vaciedades, una heroica corresponsal, esgrimía su micrófono, como los héroes de Iwo Yima la bandera en la cima de la arriscada montaña, y entrevistaba a unos cuantos ecuatorianos, cuyo discurso era muy diferente del que podían desear los organizadores del evento.

Esa gente, ni parecía contenta, ni tenía motivos para estarlo. Encima de haber perdido a sus conciudadanos, estaban ahí aguantando que los españolitos (ya sabemos cuánto nos quieren) les utilizaran para librar sus batallitas políticas. Hablé con varias personas que habían asistido, movidas por diferentes anhelos. Algunos, de buena fe, porque creían que era su deber, ya que  estuvieron siempre en todas las manifestaciones contra la ETA desde el principio. Estaban indignados.  Ecuatorianos (mi asistenta finalmente acudió y lo entiendo) que creían que se iba a pedir justicia y mano dura contra los asesinos y vieron que no era así, ni era ese el camino. Estaban indignados. Y un par de familiares progres que habían ido lisa y llanamente a apoyar a Zapatero. Estaban encantados. Ya conocen su razonamiento: la culpa la tiene el PP que no apoya las negociaciones y enfurecen, con razón, a los pobres etarras. Son como la mujer del inefable Ubu, de Alfred Jarry, la cual, tras dar a  luz a un niño negro le dice a su blanco esposo, que la mira con desconcierto: ¡Pero con quién habrás estado, tarambaina!

viernes 12 de enero de 2007

¿Pero voy o no voy?

Cuando, con la democracia, la delincuencia creció exponencialmente en las grandes ciudades españolas–algún precio había que pagar en nombre de los derechos humanos- y atracos, robos y otras cuquerías se pusieron al orden del día, muchos pensaban, pero pocos lo decían, que al haber menos miramientos y más mano dura, con Franco eso no pasaba. ¿Nadie se atrevía a relacionar ambas cosas? Mentira, una señora de izquierdas (roja, corregía ella con mucho orgullo) de mi familia lo admitía cuando se jactaba de que los ladrones habían visitado todas las casas de su calle menos la suya. ¿Y por qué?, preguntarán ustedes, ¿acaso la conocían? No andan descaminados pues, según ella, los ladrones, liberados al fin de yugo de Franco, no la atacaban ¡porque sabían que era de izquierdas!  La interpretación es ambigua: ¿Lo decía porque consideraba a los ladrones de izquierdas o porque consideraba a los de izquierdas ladrones? Jamás lo supe y si la decía: “Pero tía, ¿no ves que cuando cuentas esto estás dando la razón a Franco de que os persiguiera?, ella replicaba: “calla, calla, que yo me entiendo” y se sumía en un obstinado silencio. Lo cierto es que a ella no la perseguía nadie desde que la amnistiaron en el 49 e incluso se enriqueció gracias al comercio que pudo instalar con una licencia concedida por el abominable régimen.

Pues bien, tras el 30D, tras el asesinato deliberado (¿pero quién se cree que con esa carga no pretendían hacer sangre?) en Barajas de dos ciudadanos ecuatorianos que tuvieron la mala suerte de venir a España a ganarse el pan, Zapatero y sus sicarios reaccionan con el mismo asombro con el que habría reaccionado mi tía si los ladrones la hubieran atracado: “¡Hacernos eso a nosotros, que somos de izquierdas! ¡Imposible! ¡Tienen que haberse equivocado! ¡Ha sido un desgraciado accidente!”. Nueve meses de tregua unilateral (del lado de la policía que les ayudaba a escapar cuando había problemas) les han bastado para rearmarse hasta los dientes y ponerse aún más chulitos. “¡Pero la culpa la tiene la derecha, que no nos deja negociar en paz!”, diría mi tía si aún viviera. Y se hubiera ido a la manifestación de mañana a dar saltitos con los campeones de la paz, reactivados hoy por la ilusión de volverse a meter con el PP.

¡Ojo!, dice el GCS (Gran Consejero en la Sombra) que susurra al oído de Zapatero: “Todo es una cuestión de semántica”, pues han aprendido de sus maestros fascistas y comunistas el poder corruptor del lenguaje:  “No digamos terrorismo, sino violencia, no digamos ruptura sino suspensión, no hablemos de libertad, sino de paz, y no dejemos de gritar que los únicos asesinos son los de la guerra de Irak”  “Pero bueno, señora, ¿voy o no voy?”, me pregunta, perpleja, mi asistenta ecuatoriana. “Usted verá, Edit, pero sepa que para los que convocan esta manifestación lo de menos son las víctimas de ETA, incluidas los ecuatorianos, como lo han estado demostrando durante estos dos últimos años. Sepa que esta es una manifestación-trampa para atrapar incautos y para utilizarles a ustedes de mala manera para sus propios fines que no son otros que apoyar a Zapatero y su suicidario "proceso de paz".  Sepa que difícilmente puede haber paz cuando no hay guerra. Sepa también que quienes convocan esta manifestación, jamás movieron un dedito en contra de ETA, ni aceptaron ponerse pegatinas en contra de ETA, y se han negado sistemáticamente a apoyar a las víctimas del terrorismo  desde que, gracias a un acto terrorista cometido por islamistas, los suyos llegaron al poder, ni se han manifestado contra nada ni nadie que no fuera el PP y la guerra de Irak”.  Me refería a los actores y a sus animadores culturales, porque los políticos sí lo hicieron. La prueba es la fotografía de portada que sacó ayer La Razón, donde se ve a Zapatero, acompañado de ilustres demócratas, en el año 2000, bajo una pancarta que casi les cubría, donde se lee la palabra borrada hoy del diccionario zapateril: la palabra prohibida, la palabra bajo sospecha, la palabra LIBERTAD, hoy más ansiada, más deseada y más importante que nunca.   

Otrosí,

Junto a la estratégica y trascendental “cuestión de semántica” está lo que ellos llaman “Impacto visual” (¿pero qué libros lee esta gente, Dios mío?). Un ejemplo de esto último es el siguiente modelo de pancarta ofertada, tras arduas discusiones con los diferentes grupos políticos y asociaciones de víctimas, para conseguir un mínimo (y verán cuán imposible) consenso:

POR LA PAZ

CONTRA EL TERRORISMO

por la libertad

Los nazis fueron derrotados por los aliados, y los comunistas (aunque no todos todavía), aniquilados por sus contradicciones internas, pero crearon escuela, vaya si la crearon.