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sábado 19 de abril de 2008

A favor de Cuba

Rompo mi pertinaz y voluntario silencio y cedo, aunque sea mínimamente, a la tentación de "la pereza activa" que asedia a todo aquel que a su vez es asedidado por los plazos de entrega de ciertos trabajos. Y lo hago sólo para transmitir a los pocos visitantes que todavía se acuerdan de mí un enlace muy interesante . Va sobre Cuba, como mi última y ya lejana entrada, y de por qué hay que apoyar a los disidentes cubanos, por si alguien todavía cree que los nuevos tecnócratas-empresarios del PSOE, con casa  en La Habana y trato de altos funcionarios del aparatchik van a hacer algo por acelerar las cosas.

www.dialogosi.org

Y cuando termine con los dichosos encargos, volveré, como Fumanchú

viernes 11 de enero de 2008

La Cuba que no cesa

Castro_p   Me refiero a la de Castro, a esa persistencia en la dictadura apoyada por la mala fe de los progres y sostenida con notorio provecho por los millonarios de izquierdas españoles, recibidos en la isla como altos funcionarios. “¡Chitón! ¡No protestéis! ¡No hagáis ruido! ¡Dejad que nosotros arreglemos las cosas! Estamos a punto de conseguir una transición honrosa (quieren decir provechosa, para ellos claro)”. Por eso ha sido tan importante que por fin se pudieran celebrar en la Casa de América esas Jornadas sobre la revolución y la homosexualidad en Cuba promovidas por la plataforma gay COLEGAS, por el Canal Odiseo y por la Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid. Ningún representante del PSOE en las mesas, a pesar de haber sido invitados por los organizadores y de que hubo representantes del Partido Popular y de CIU; ningún zerolo a la vista, para defender y apoyar lo que para ellos debería de resultar intolerable. Ningún actor o director de cine español para visionar la proyección del nuevo montaje de Conducta impropia, la película de Néstor Almendros y de Orlando Jiménez Leal que debió de estremecer mucho más al mundo de lo que lo hizo.

Reinaldo_arenas_2 Yo la había visto por primera vez hace casi treinta años, gracias a José Miguel Ullán, que dirigía un programa cultural en TVE irrepetible en el que también debutó Pedro Almodóvar. Ahí muchos pudieron descubrir, junto a la figura entrañable de Reinaldo Arenas, la crueldad radical y reiterada de la revolución cubana que, como dice Jacobo Machover fue patente desde el principio. No hubo romanticismo en la revolución cubana, no hubo momentos de ilusión no hubo más que abusos y dominio. Ninguna realidad política se parece más a la fábula de Orwell, Rebelión en la Granja, que esta pesadilla caribeña. Orwell pensaba en Stalin, pero anticipó a Castro. No esta previsto que Machover participara en esas jornadas pero asistió a ellas acompañando a Zoe Valdés (ambos viven en París) y fue una gran suerte para todos, porque le invitaron a que hablara de su nueva obra sobre el famoso asesino Che Guevara. Su libro, precedido ya de una enorme polémica, no va a tener fácil encuadre en la gazmoña política editorial española. Machover, que fue muy de izquierdas ya lo es menos, lo quiera o no y yo he sido testigo de descalificaciones de su intachable trayectoria intelectual. Intervino, por supuesto, Zoe Valdés, tan odiada por los filocastristas y que estuvo muy ponderada y menos provocadora de lo que algunos moderados se temían. Intervino el artista Herman Puig, el periodista de El País, Roger Salas, así como muchos otros poetas y periodistas cubanos que habían sido víctimas de la represión, simplemente por ser lo que eran, lo que hace muy difícil que no se piense en los judíos y los nazis. No quiero olvidarme, para terminar, de María Elena Cruz Varela, la poetisa que sufrió tantas vejaciones en la cárcel que la dejaron graves secuelas, sólo por cometer “delitos” de opinión. ¡Y Javier Bardem se atreve a pedir en Cuba que juzguen por criminal de guerra…. a José María Aznar! Como diría mi abuela: ¡la vida es un asco! Y yo añado: y algunos unos miserables.

Otrosí,

GEES - La cara oculta del Che. Los fusilamientos

La revolución y la homosexualidad, a debate en Casa de América - Terra

Conducta impropia  

viernes 2 de marzo de 2007

Acontecimientos de la irrealidad inmediata

Jmcalleja Ayer, día que el gobierno convirtió  en "el día de la Bestia",   mientras la gente se dirigía indignada hacia el Ministerio del Interior para protestar por la infamia, yo asistía, a unos pocos metros de ahí, a la presentación del libro de José María Calleja, Castro, la mentira barbuda. La transición de Cuba a la democracia. La sala no estaba ni la mitad de llena que si el libro hubiera tratado de lo que se le supone “lo suyo”, es decir, el País Vasco, pero tampoco estaba vacía. Calleja narra en el libro lo que él ha visto en sus viajes a Cuba, la pegajosa realidad de un país bajo vigilancia intensiva, donde hay todavía 24 periodistas encarcelados, como mencionó Raúl Rivero, que le servía de presentador y que, como recordarán, escapó de esas mismas cárceles, entre otras cosas por la presión española. Una operación de salvamento que inició el PP y que remató el PSOE en la graciosa personita de Trinidad Jiménez, ingerencia que no sé si le habrán perdonado todavía, pero recuerdo con qué alegría presentaba ella al poeta, recién llegado a España, al “todo Madrid”, acompañada de Carmen Calvo y ninguneando, como suelen hacer los políticos, en particular, los de izquierdas, a quienes les precedieron en esa misión salvadora, como si la idea fuera enteramente suya. Fue, recuerdo, un acto semiclandestino, en el que no hubo convocatoria pública, y las invitaciones se hicieron por teléfono, lo que no impidió que hubiera un importante despliegue de "medios amigos". ¡Y los organizadores pretendían que aquel acto no fuera "político" sino "literario"!, como si tal cosa fuera posible estando esas señoras, y Fidel Castro, en juego. Ellas de cuerpo presente y él por alusiones.

Volviendo al libro de Calleja, basta con mirar el índice para comprender que no hay llaga en la que  no hurgue, ni realidad, por poco comprometida que sea, que se le escape. Particularmente atractivo es el último capítulo, titulado “La fascinación de Castro. Los mariachis españoles del dictador”, en el que arremete de manera muy especial contra Ignacio Ramonet (Le Monde Diplomatique), uno de los periodistas más glamourosos de la izquierda tonta y mala, el cual, unos meses antes había presentado su apología del dictador cubano con un lleno absoluto en esa misma sala.  Lean y saboreen este extracto:

“Como un cura casposo del régimen nacionalcatólico del franquismo, Ramonet lleva viviendo años del cuento  de amenazarnos con el fin del mundo por culpa del pecado del capitalismo y sigue defendiendo, a fecha de hoy, el paraíso de Fidel. Ese reducto exótico, esa dictadura con barba que ha plantado cara al enemigo principal: Estados Unidos.

Ramonet defiende a Castro como quien acaricia un bob tail con una copa de bourbon en la mano y la chimenea encendida al fondo del salón del chalé.”

Max_blecher Magnífica de veras esta cala que augura lo mejor sobre el libro. Y si hicieran falta más argumentos, baste el hecho de que aquellos mismos que en su momento aplaudieron la biografía “a dos voces” de Castro/Ramonet, califican con mucho desprecio al libro de Calleja de “flojito”.  Calleja no se muerde la lengua, ni cuando habla del País Vasco, ni cuando habla de Cuba. Para plasmar su poco aprecio al régimen cubano llegó a afirmar prefería morirse de aburrimiento tomándose un café con leche en Suiza que “divertirse” de lo lindo bebiéndose un daiquiri en la Isla desafortunada, lo cual me recordó aquella frase de González cuando dijo –antes de la caída del Muro- que prefería morir de un navajazo en una esquina de Nueva York que vivir un día en la Unión Soviética (o algo parecido).  Calleja , que trabaja donde trabaja (CNN plus) y que sigue considerándose de izquierdas (enfermedad de la que acaban siempre por “curarte”), mencionó los penosos acontecimientos del día, es decir, la victoria de ETA, quejándose de que le habían hundido ese acto de presentación y que estaba visto que no podía quitarse la chapela ni un segundo de su vida desde hacía veintitantos años.  Acto seguido, muchos de los que ahí estaban se fueron al Ministerio del Interior, menos yo que me fui a la radio, porque tenía que hablar de un libro de un escritor rumano, Max Blecher, el cual, a pesar de estar a años luz de todo lo que pueda tener que ver con la política y la prosa de la vida (lírica pura), sin embargo tiene un título que le hacía disparatadamente oportuno respecto a lo que estaba ocurriendo ese día en nuestro país y en el mundo: Acontecimientos de la irrealidad inmediata

Otrosí,

Amistades farragosas

Todo es empeorable

La losa del silencio

Entre rumanos

martes 13 de junio de 2006

Cuba libre

Castro Las terrazas nocturnas están empezando a prepararse para amenizar el verano. Propongo como  música preferente para las más lanzadas, este aire caribeño que les animo a pinchar para deleitarse. Como dijo cierto elemento (que no es Suso de Toro, pero casi), existe un anticastrismo digno, y otro reaccionario.

Los que pertenecen al primero preparan el futuro de Cuba asesorados por españoles progresistas que miran golosos a la isla como una inversión de lo más rentable, y los que están catalagodos en el segundo o están en la cárcel o en el exilio y, cosa curiosa, a la par que terriblemente reaccionaria, quieren que se haga justicia. 

Adivinen a cual pertenece ¿Hasta cuándo, Coma Andante?

Dicho elemento (que no es Suso de Toro, pero casi) dijo unas cuantas cosas más a cual más totalitaria y espeluzante, pero no hace falta que se las repita porque las oímos a diario y, claro, luego pasa lo que pasa, que los elementitos dignos se ponen farrucos y pegan a los  elementazos reaccionarios que quieren dar una conferencia.

domingo 9 de abril de 2006

Todo es empeorable

Rivero La defensa de la libertad no debería necesitar argumentos, mas no es así, y menos en nuestro país donde es atacada casi a diario por quienes dicen sostenerla.  Mientras en España se está preparando con suma habilidad el terreno para excarcelar a asesinos repulsivos y a sus corifeos, haciendo cierto lo de que "todo es empeorable", en Cuba, los periodistas que escriben lo que piensan, o que simplemente hacen reportajes sobre "zonas de la sociedad que la dictadura no quiere que se conozcan” (en palabras de Raúl Rivero), cumplen condenas de más de 28 años y sufren torturas y malos tratos. Les supongo enterados del acoso a Rivero en la universidad de Sevilla; evidentemente no necesita comentario, pero cómo todavía hay quien mantiene que la Cuba de Fidel es un paraíso, les copio  la lista de periodistas encarcelados –y torturados- extraída de Los rehenes del paraíso obrero, el texto que Raúl Rivero hubiera leído en Universidad de Sevilla, de habérselo permitido los ultras; a ver si también se apiada de ellos Trinidad Jiménez y los trae para España:

Víctor Rolando Arroyo

Pablo Pacheco

Pedro Argüelles

Adolfo Fernández Sainz

Omar Rodríguez Saludes

Normando Hernández

Ricardo González Alfonso

Fabio Prieto Lorente

José Ubaldo Izquierdo

A ellos, y a todos los que sufren prisión injusta en el mundo por sus creencias o sus opiniones -y no sólo a Raúl Rivero- llamaban “terroristas” los “jóvenes radicales”. Le confundirían con Otegi, digo yo.

lunes 2 de enero de 2006

Conducta impropia

Otra de las ventajas de la red es que uno se puede encontrar con los amigos, incluso si viven a miles de kilómetros, como si fuera en un café o en la calle. El intercambio de felicitaciones en estas “entrañables fechas” me ha puesto en contacto con el blog amigo de Juan Pedro Quiñonero, unidos como estamos, entre otras cosas, por la admiración a Ramón Gaya, que él acaba de plasmar en un libro “Ramón Gaya y el destino de la pintura” (Biblioteca Nueva). En su blog hay una evocación de Néstor Almendros que me remite a otro encuentro, esta vez nada virtual, con un joven vecino que hace sus pinitos en El País, avalado por su espabilada inteligencia (no es broma) y su apellido, ciertamente famoso, y al cual llamaré X, amparándome en la tradición de los públicos diarios íntimos. Como es habitual entre nosotros nos pusimos a discutir de inmediato. Pero no en el sentido español del término, lanzándonos sapos y culebras y descalificándonos cruelmente, sino en el otro, más civilizado, de discrepar argumentando. Hacíamos balance del año y X elogiaba como uno de los mayores logros del presidente Rodríguez, el matrimonio entre homosexuales. Lo presentaba como el cumplimiento de un viejo anhelo izquierdista. No me fue difícil rebatirle y uno de mis argumentos fue, precisamente, el documental “Conducta impropia”, mencionado por Quiñonero, donde puede verse el vivísimo interés de la izquierda de toda la vida en la integración de los homosexuales. Le conté la crueldad con la que trataban a sus camaradas homsexuales los comunistas en las cárceles franquistas, así como el caso de cierto conocido que se casó (con una mujer, claro) por orden del Partido, para ocultar sus tendencias. Y, para terminar, pero no porque no hubiera mucho más que añadir, me referí al mítico ametrallamiento de prostitutas y homosexuales por orden de Durruti. Picoteando aquí y allá me he encontrado ahora con estas declaraciones de Castro, que demuestran cuán vieja es la reivindicación izquierdista del matrimonio homosexual: “Nunca hemos creído que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero comunista. Una desviación de esta naturaleza choca con el concepto que tenemos de lo que debe ser un militante comunista” … “No creo que nadie tenga una respuesta definitiva sobre la causa de la homosexualidad. Creo que debemos considerar cuidadosamente este problema. Pero seré sincero y diré que los homosexuales no deben ser permitidos en cargos donde puedan influenciar a los jóvenes.”  (Entrevista de Lee Lockwood a Fidel Castro, publicada en el libro Cuba de Castro, Fidel de Cuba, 1965). A no ser que los comunistas no sean de izquierdas y estén asesorados por la Conferencia Episcopal.